
#AgendaXtinción
“Habrá momentos en los que te enfrentarás a la tormenta, temeroso e inseguro de dónde está tu hogar, allí estaré para guiarte, ahora que te he encontrado, mi carrera ha terminado, He llegado al final del camino”
The End of road
Jorge Tadeo Vargas
Hace unos días pase la tarde en Venas Rotas Discos. Un espacio que apuesta porque la literatura y la música se mantenga en su forma física. Aquí se consiguen desde vinilos, casettes, CDs, libros, fanzines, que van desde el crust, el metal, el folk, el indie hasta el pop, el country y el rock urbano. Lo mejor de este lugar no es eso, aunque tiene una de las mejores selecciones que he visto en cualquier otra tienda de su tipo en todo el mundo. Lo mejor es que si van con tiempo, cosa que tienes que hacer para buscar con calma ese disco que te esta esperando, es la charla que puedes tener con los tres personajes que la mantienen abierta. Con un buen café, cortesía de la tienda, puedes platicar de música, política, literatura, en fin, es un espacio donde puedes sentirme un poco menos friki de lo que eres. Háganse un tiempo para ir a Bolívar 67, seguro encuentran algo de su interés; al menos una buena platica seguro que sí.
Saco a colación a las Venas Rotas Disco, pues justo ese día pase a recoger unos discos. En la plática con otra cliente, salió la muletilla que muchas personas usan cuando les preguntan qué tipo de música escuchan. Y es “escucho de todo” para salir del paso. No la uso, pero me dejo pensando en que eso de géneros musicales no se me da por diferenciar, lo hago más por músicos, grupos… y bueno en ese momento de la charla reviso la bolsa con mi encargo. Están el Soundtrack de Singles, que además incluye un disco compacto extra; también el nuevo disco de los Oi Polloi “Blame It on the System”, un diez pulgadas sin desperdicio alguno, como todo lo que hace esta banda. Y, por último, “What’s the New, Tomboy” de Damien Jurado. Es su nuevo disco y de todos los que me lleve ese día, justo este era el que más ganas tenia de escuchar. Llegando a casa lo desempaque y se fue directo al tornamesa.
Hace más de veinte años que Damien Jurado forma parte de mi Soundtrack diario. Desde el “Ghost of David” a la fecha cada disco que publica es mejor que el anterior. Cosa harto difícil de lograr, mas si lo haces en un genero como el folk. Jurado se supera con cada nueva producción.
En pleno encierro por la pandemia, presenta un nuevo disco que desde el título nos deja claro que se trata de un regreso a casa, de un roadtrip melancólico. “What’s the New, Tomboy” hace referencia a la cultura pop de los setenta, de la infancia de Jurado que compartimos muchas de nosotras. Esto se va presentando a lo largo del disco que es una invitación a la nostalgia, de voltear a vernos hacia dentro. “Se trata de asumir en donde estas equivocado para hacerlo bien todo el tiempo. Significa que se acabó. Esto no era parte del plan. Una falla importante en el diseño”. Nos dice desde la primera canción “Birds Tricked into Trees”, que le da paso a la canción más personal de todo el disco, donde como es usual en él, pero ahora desde una perdida mayor le canta a Richard Swift, su amigo y productor de tres de sus discos, fallecido hace dos años. En Ochoa habla de la conexión que tenían a nivel creativo. Lo bien que se entendían. “Vas lejos de mi pero no por mucho tiempo” le dice a Swift, que en su currículo tiene también haber sido el bajista de los Black Keys, además de una discografía en solitario muy recomendable.
Desde la portada este disco nos invita al voyerismo, a dar una mirada a la intimidad de Damien, lo cual hago desde la sala de mi casa. Abro una botella de vino y me siento en la sala a media luz. Gata la Mona, la dueña de este territorio una vez que comienza a anochecer se acurruca a mi lado, dándole el visto bueno al disco. Ronronea mientras el bajo de Josh Gordon llena los espacios necesarios para que la guitarra y la voz nos lleven de la mano en este roadtrip. Mona la Gata duerme plácidamente mientras comienzo a garabatear en mi cuaderno, las notas que se convertirán en esta reseña. El vinil sigue girando en la tornamesa pasando de una historia a otra. Nos lleva a un viaje característico de este música originario de Seattle. Su gusto por los títulos con nombres de mujer. Francine, Sandra, Fool María, una de sus canciones mas personales, más cercanas a sus creencias. “Y quiero estar a gusto desnudo como en el Edén antes de que apareciera el ladrón”. Una canción construida en dos acordes y una letra sin revisión alguna. Lo que salió en su primer momento es lo que grabo.

La sencillez al momento de componer tanto la música, como las letras son fundamentales en el estilo de Jurado. Este disco no es la excepción. Es fiel a su costumbre. Su temperamento solitario, es parte de su éxito. No es alguien que pase por las redes sociales. Su música habla por él, sin embargo, en mi caso y estoy seguro de que en el de muchas otras, es justo ahí en esa sencillez donde se genera el vinculo más fuerte. Esa forma tan simple de contar historias es donde radica su riqueza, lo valioso de sus composiciones.
Mona la Gata se despereza al momento que comienza a escucharse “The end of the Road”, canción que nos invita a estar en paz con nosotras, con el mundo que nos rodea. Nos dice que a pesar de el cliché lo importante no es la meta, sino el camino. Una canción que me llega personalmente, pues siendo un nómada por muchos años, encontrar el fin del camino, me recuerda todo lo vivido. Justo es la intención de Damien con esta canción.
Después de media hora y media botella de tinto, las diez canciones de What´s the New, Tomboy” llegan a su fin. Por mi parte yo tengo un borrador que transcribir, pero lo más importante es que mi relación con este sobreviviente de la fiebre de la industria por todo lo que fuera Seattle a fines de la última década del siglo pasado es más fuerte que nunca. En mi mente se queda grabada la frase “somos capaces de saber dónde nos equivocamos para esta vez hacer las cosas bien”. Solo puedo pensar en este disco como pequeños paseos, indefinidos, como reflejo de una soledad por convicción y por decisión y desde ahí agradecerle a Damien por continuar musicalizando este viaje.
2020, año de la pandemia.
Jorge Tadeo Vargas. Vive con sus dos amores en una relación poliamorosa, en una casa donde las perras y gatas superan en número a las humanas que viven bajo su dictadura. Es biólogo, anarquista, activista, ensayista, escritor y panadero casero. Ha escrito a la fecha cinco libros (novela, cuentos y ensayos) y colaborado en algunos colectivos. Desde hace ocho años escribe una columna regular en Libera Radio.
Es el coordinador no oficial de LIDECS, colectivo que busca mediante la investigación aportar a la búsqueda de la justicia socioambiental. No puede vivir sin música, la cual suena todo el día en casa.

