El gobierno federal anunció que aplicará medidas fiscales para evitar aumentos en el precio de las gasolinas en México, ante la volatilidad internacional provocada por el conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas petroleras del mundo.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público implementará un esquema de ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) con el objetivo de contener posibles incrementos en los combustibles y evitar presiones inflacionarias.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el mecanismo ya está definido y se activa cuando el precio internacional del petróleo registra aumentos significativos.

“Frente a aumentos muy grandes en el precio del petróleo, México tiene determinado un esquema en donde baja el IEPS para que no suba el precio de la gasolina y no se afecte la inflación”, señaló.

El anuncio ocurre luego de que Irán cerrara el estrecho de Ormuz tras los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel, una zona estratégica por la que transita aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo.

El cierre ha generado incertidumbre en los mercados energéticos internacionales debido a su relevancia para el suministro global de crudo.

Pese al contexto internacional, Sheinbaum aseguró que la economía mexicana se mantiene estable y que, hasta el momento, no se han registrado impactos negativos derivados del conflicto.

Destacó además el comportamiento del tipo de cambio, señalando que el peso ha mostrado estabilidad frente al dólar.

“El peso se mantuvo; se revaluó el dólar y el peso permaneció en el margen”, afirmó.

El gobierno federal reiteró que la prioridad será evitar que un aumento en los energéticos se traduzca en mayor inflación para los consumidores mexicanos.