
Por no cumplir con el proceso debido de remediación y la reparación del daño ocasionado por el derrame tóxico de 40,000 metros cúbicos de lixiviados de sulfato de cobre acidulado, en aguas del Río Sonora, por parte de la mina Buenavista del Cobre, propiedad de Grupo México; la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ha publicado su sentencia esta semana sobre la extinción del llamado Fideicomiso Río Sonora, mismo que se creo para atender con “prontitud” las afectaciones ocasionadas por el derrame a lo largo de las poblaciones por donde corre el río.
La SCJN dejó sin efecto el convenio de extinción del Fideicomiso, lo define como ilegal y ordena no cerrarlo. Además reconoce que ni Grupo México, ni las autoridades ambientales, consultaron, tomaron en cuenta o dieron participación al momento de la creación y aprobación de los programas de remediación a las personas directamente afectadas por el derrame.

Grupo México “cerró unilateralmente el fideicomiso, sin haber cumplido con el proceso de remediación y reparación de los daños por lo que se determinó que, mientras no se implemente un proceso de participación de las representantes de los Comités de Cuenca Río Sonora, firmantes del amparo, y estas no queden conformes con la remediación, el Fideicomiso no puede cerrarse”, señalaron los magistrados.
Esto abre la posibilidad a que las personas de las comunidades que tuvieron alguna afectación por el derrame, puedan denunciar las irregularidades que se dieron en el tiempo que supuestamente remediaban las los daños.
