#DíasdelFuturoPasado 108

Hace un par de semanas, organizaciones pertenecientes a la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA) y de la red Libértate del Plástico, presentaron un informe sobre el estado del arte de los plásticos en México. Dicho informe arroja una serie de datos muy interesantes no solo sobre la cantidad de plásticos que usamos en el país, sino también los que exportamos y es que desde el 2015 al 2021, han llegado a México cerca de sesenta y dos mil quinientas toneladas de desechos plásticos, esto según datos del Sistema de Información Arancelaria (SIAVI) donde el noventa y dos por ciento proviene de los Estados Unidos, dejando una derrama económica de aproximadamente, doscientos millones de dólares, en estos siete años.

Es importante mencionar que a pesar de la Enmienda del Plástico dentro del Convenio de Basilea, firmada en el 2021, esta dejo más dudas que regulaciones -al menos en México- con lo que la exportación -e importación- de plásticos no disminuyo, al contrario se mantiene en aumento, ya que la que tipo de plástico, cuantas toneladas y la forma en que entra el país es una decisión de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) y no de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) lo cual es un riesgo mayor a la salud ambiental, pues no tenemos claro que tipo de plástico estamos exportando, si esta es solo con valor reciclable, peligroso, entre muchas otras dudas.

Este incremento tiene su origen en el cierre de las fronteras de China, en el 2020, aunque México ya exportaba miles de toneladas de los Estados Unidos, esta decisión del gobierno Chino, no hizo más que aumentarlas, por lo que los principales productores y consumidores tuvieron que ampliar loas destinos para la disposición final de sus desechos plásticos, lo cual era lógico -para ellos, desde esa lógica comercial- que México fuera uno de esto destinos, por varios factores, que mencionaremos después, pues aquí es importante aclarar que no fue el único destino, muchos países de Latinoamérica están recibiendo estos desechos de los Estados Unidos, mientras que Europa usa al Sudeste Asiático para lo mismo, con lo que tenemos un tipo de colonialismo del plástico donde -de nuevo- el Norte Global usa al Sur como su patio trasero donde disponer de su basura plástica. Esto lo hace aprovechando la laxa o nula regulación, la corrupción y la incompleta implementación de la Enmienda de Plásticos del Convenio de Basilea.

La falta de transparencia con respecto al destino final de estas miles de toneladas de desechos plásticos que entran al país año con año, es otro factor que se menciona en el informe y que preocupa, pues aunque le gobierno federal menciona el reciclaje como su destino final, es más que claro que no lo es, pues el porcentaje e reciclaje en el país desmiente esta aseveración del gobierno, pues este porcentaje es ínfimo incluso para la cantidad de plástico que se produce en el país, por lo que podemos asumir que estas exportaciones tienen otro objetivo, que es el de convertirse en Combustible Derivado de Residuos (CDR) plásticos utilizado en la industria, principalmente en la cementera, para la cual se hizo una modificación al articulo 62 de la Ley General de Prevención y Gestión de Residuos con el objetivo de sacar el coprocesamiento del listado de forma de valorización energética, dando con esto un carácter legal a acción física, es decir yendo contra las leyes naturales físico-químicas para permitir una acción que tiene un severo impacto en la salud ambiental y humana.

La industria del cemento tiene décadas usando el CDR para sus procesos productivos, quemando miles de toneladas de plásticos al año, dejando severos daños a la salud ambiental y humana de las poblaciones cercanas, estas exportaciones por lo tanto solo aumentaran los daños que ya se viven en estas poblaciones y/o ecosistemas, ya de por si dañados.

Por otro lado se presume que dada la cantidad de plásticos que México está importando, es probable que funcione como un enlace para Estados Unidos con otros países, siendo nosotros quienes hacemos todo el papeleo, otra forma de colonialismo. Esto genera una burbuja económica que cuando explote va a generar una serie de impactos económicos, como suele pasar en estas burbujas que es más que claro tienen un ciclo de vida.

Reconociendo que los desechos plásticos son unos de los mayores problemas en la actualidad y que su gestión no es la adecuada, es reconocer que vivimos un colapso socio-ecológico que nos acerca de este capitalismo tardío a un neofeudalismo, no es casualidad que las mayores empresas productoras y consumidoras a nivel global sean las que conforman la coalición The Recycling Partnership son ellas las interesadas en implementar falsas soluciones tecnócratas, al fin y al cabo los mecanismos legales ya los tienen amarrados y las zonas de sacrificio están funcionando e incrementándose en el Sur Global, con una nula resistencia.

Estamos ante una problemática a la que no se le ve una solución desde esta sistema de clases, al final, las falsas soluciones son bienvenidas por el grueso de la población que ve al problema de los desechos plásticos como algo “trending”, de moda, de gente con privilegios, sin ver que es una pieza fundamental del modelo de producción-consumo, al cual se basa en este nuevo colonialismo que esta matando literalmente a miles de personas en el Sur.

Desde el exilio en Ankh-Morpork

Abril, 2023

Jorge Tadeo Vargas, escritor, ensayista, anarquista, a veces activista, pero sobre todo panadero casero y padre de Ximena. Está construyendo su caja de herramientas para la supervivencia.