El colectivo Buscando a Jonás de Puerto Peñasco informó sobre la localización de un panteón clandestino en la región desértica de Sonora. El hallazgo ocurrió durante una jornada de búsqueda realizada los días 11, 12 y 13 de marzo de 2026 en una zona desértica del municipio Plutarco Elias Calles.

Los integrantes del grupo civil detallaron que tras recorrer y marcar el área, contabilizaron un total de 16 fosas. En el sitio se localizaron diversos restos óseos y osamentas dispersas, las cuales sumaron 22 elementos recuperados durante la exploración del terreno.

De acuerdo con las observaciones de las buscadoras, las condiciones de los cráneos y prendas encontradas sugieren una antigüedad considerable. Estiman que el sitio podría haber sido utilizado para depósitos ilegales desde hace dos y hasta quince años.

Entre los objetos recolectados en la zona se encuentran prendas de vestir, cobijas, lonas y un anillo de matrimonio. El colectivo señaló que estas piezas personales podrían resultar fundamentales para que las familias logren identificar a sus seres queridos.

Ante la magnitud del hallazgo, el grupo ciudadano hizo un llamado a quienes tengan familiares desaparecidos en Sonoyta o la frontera. Instaron a la población a acudir a la Fiscalía para realizarse pruebas de ADN y dar seguimiento a los procesos.

Las buscadoras confirmaron que las exploraciones en el área continuarán durante los próximos días. El objetivo es descartar la presencia de más restos o fosas ocultas en este punto del desierto que ha servido como cementerio clandestino.

Por su parte, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora emitió un boletín oficial respecto a las diligencias en el municipio de Plutarco Elías Calles. La autoridad estatal confirmó el procesamiento pericial de los restos localizados en la zona.

La información oficial de la institución señala que los restos óseos tienen una antigüedad aproximada de entre cinco y diez años. Los peritos de la fiscalía registraron un total de 15 fosas y 19 restos óseos durante el procesamiento del lugar.

La instancia aclaró que por el momento no es posible determinar el número exacto de individuos a los que pertenecen los restos. Esta cifra será precisada una vez que el área de antropología forense concluya los trabajos de reasociación técnica.

Los indicios recuperados, tanto en excavación como en superficie, fueron trasladados a los laboratorios forenses para su análisis. En estas tareas participaron elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal y de la Policía Estatal.

La fiscalía reiteró que la determinación final sobre el tiempo de permanencia de los restos dependerá de los estudios científicos. Los trabajos antropológicos y la obtención de perfiles genéticos permitirán avanzar en los procesos de identificación formal.

De esta manera, la autoridad estatal mantiene el control de la investigación técnica bajo los protocolos de personas desaparecidas. Los resultados de los análisis periciales serán los que den certeza jurídica sobre los hallazgos realizados en conjunto con el colectivo