#AgendaXtinción

Jorge Tadeo Vargas

Nos conocemos desde hace más de diez años, hemos coincidido en muchos movimientos de medios ciudadanos, exiliadas de algunas, pero siempre siendo esa voz disidente, activa, creativa.

Desde el colectivo de Libera Radio, Ismael, el Ismo sigue siendo ese piedra en el zapato al poder, esa voz incómoda.

Vale. Pues iniciamos con esta nueva entrevista de la AgendaXtincion. Como siempre ¿Quién es Ismael?

Bueno, hace tiempo leí o escuché que uno es lo que hace. Si la cosa es cierta, pues soy en parte un técnico de la construcción que a veces hace ingeniería, soy un reportero de medio pelo que a veces hace periodismo, soy un ávido consumidor de arte que a veces, si los planetas se alinean, algo bueno produzco o algo produce, aunque no sea bueno, eso último había sido muy optimista.

Yo sí creo que algo produces cosas muy buenas. ¿Como has vivido la pandemia?

Pues tratando de que impacte lo menos posible. Te cuento que unos meses antes de la pandemia la cuestión laboral, la de construcción, se me puso crítica, andaba arrastrando la cobija, y justo cuando se decretó la cuarentena nos cayó trabajo, así que ni modo de hacerle el feo. De entonces acá he seguido haciendo mi vida laboral casi normal, con todas las recomendaciones conocidas.

Yo me tomo muy en serio eso de la sana distancia, a veces es complicado trabajar así, pero pues ni modo. Por el lado del medio ciudadano en el que también colaboro pues ahí reducimos el trabajo de campo a lo mínimo, apenas hace un mes salimos de nuevo, pero ahora con el rebrote estamos pensando en dejar de hacerlo otra vez. Por el lado familiar, no hemos padecido algún caso, pero es una preocupación constante los familiares que son de avanzada edad, mi madre por ejemplo que, aunque tiene buena salud, ya es octagenaria.

La familia es donde más preocupa. ¿Como se ha vivido en general, en la ciudad en la que vives, todo el tema pandémico?

Te diré lo que yo veo, aunque definitivamente no abarcaré toda la imagen. Muchas personas se quedaron sin trabajo, mucha gente la estuvo pasando muy mal estos meses, y todavía siguen. Se han recuperado empleos, pero el impacto para todos es tremendo. Muchos locales comerciales que vivían al día ya no volverán. Y qué decir del empleo informal, también muy golpeado. Para ellos no hay cuarentena ni quédate en casa que valiera, o te fastidia el bicho o te mueres de hambre. Por otro lado, ha habido confusión, desinformación y algo así como “rebeldía”. Así es este pueblo, muy conservador, por un lado, pero muy “contestón” por el otro. Se critica mucho a las aglomeraciones en el centro, o en los supers, pero los boletos para los juegos de Naranjeros se siguen vendiendo. Se critica que haya colas para comprar cerveza, pero el Costco y el Walmart nunca cerraron; se critica que se establezcan medidas restrictivas de movilidad, pero las fiestas dentro de las casas nunca pararon. En la cuestión de los servicios de salud, pues hubo un par de semanas con hospitales llenos, el secretario Enrique Clausen salía todas las noches a decir que estábamos a punto del colapso y de repente, a principios de agosto, resulta que no, que ya habían bajado los casos diarios y de urgencias, muy raro.

Pienso que la desinformación, la falta de veracidad de los datos, la diferencia entre los datos estatales y federales ha contribuido a una especie de paranoia y confusión. No sé si esta sea solo mi percepción. ¿A qué piensas que se debe esto caos informativo sobre el virus?

No sé, y no lo entiendo. No entiendo porque no explican las cosas con palitos y bolitas. Aquí el señor vocero estatalde la pandemia, Gerardo Álvarez, dejó de dar conferencias hace como 4 meses ya, creo que no aguantó las preguntas diarias. Las cifras de las secretarías de salud estatal y federal empezaron a separarse muy pronto desde el inicio. Había datos y respuestas que los justificaban en parte, pero no totalmente. Creo que no se logró establecer un solo criterio para ver qué condiciones cumplen cada categoría (activos, recuperados, decesos, etc.) Cada uno hacía sus cuentas según su criterio, tengo esa impresión. Luego la cosa se complica cuando las dependencias hacen los ajustes, es decir, los cambios de criterio y entonces las curvas pegan unos saltos que sólo te dejan en eso, en la confusión. Aquí en Sonora solo tenemos lo que el señor contador Clausen, secretario de salud, nos receta cada noche, estuvimos muchos meses sin datos abiertos, y todavía mucha información no es disponible para cualquiera.

Es otra tendencia que se ha visto. Es secretismo. ¿La pandemia ha jugado un papel como botín político?

Seguramente se ha usado como moneda de cambio según los intereses políticos y económicos. Si queremos ver un ejemplo extremo, veamos los mítines de campaña de Trump. En Sonora ocurrió eso que comentaba, que de un día para otro pasamos de estar al borde del colapso a una relativa tranquilidad muy extraña. No alcanzo a ver dónde o cómo está ese enjuague, pero los especialistas que pregunté dijeron que era totalmente inusual.

Es totalmente inusual. En un tema más global o de activismo puro. ¿Como afecto esta cuarentena a los movimientos que se estaban forjando en defensa del territorio? ¿Como lo ves tu como activista desde hace años?

Pues casi todo se paró en seco, si de por sí es poco el activismo desinteresado y genuinamente ciudadano en Hermosillo, la pandemia/cuarentena lo paró. La defensa del territorio es un tema muy complicado en las comunidades aledañas a esta ciudad, normalmente se va en contra de familias muy adineradas que compran los terrenos, las conciencias y la opinión pública. Por otro lado, el activismo feminista que venía creciendo y que fue también paralizado por la cuarentena, ha vuelto a las calles, hoy mismo habrá una vigilia frente a la Fiscalía por los feminicidios. Otro activismo que bajó el registro pero que hizo labor continua estos meses fue el de los espacios públicos. Los de Ciudadanía Activa, la gente que está detrás del proyecto del Corredor Biológico y las Amigas del Parque Madero, entre varios otros. Toda esa banda, hace estado haciendo un trabajo fenomenal, no exenta de contradicciones y asuntos cuestionables, pero siguen trabajando duro no solo porque haya más parques y vida en la ciudad, sino también por despertar la conciencia de la gente, esa es la parte más difícil.

Una labor importantísima. ¿Ustedes como medio ciudadano, como colectivo de medios libres como le han hecho?

Pues ahora sí que como hemos podido. Mucho tiempo pensamos que algo que nos hacía diferentes, además de tocar temas impropios, es que teníamos la ventaja de estar en tiempo real, trasmitir en el lugar y a la hora de los hechos, cosas que otros no trasmitían. Ahora con el peligro de exponernos a contagio y contagiar a otros, pues decidimos dejar de estar en la calle, mientras que otros medios tienen empleados a los que no les queda de otra más que ir y cubrir. Así que pues, creo que nos hemos quedado un poco atrás, pero ni modo. Hacemos lo que podemos desde nuestra trinchera.

Una ardua tarea. En temas más globales. ¿Qué futuro ves en el mundo con esta pandemia, la crisis climática, el capitalismo reinventándose?

Pues así, los poderes fácticos hacen las adecuaciones necesarias para poder seguir con las ganancias a costa de todo y de todos. La nueva normalidad es igual que la vieja, pero con cubrebocas a punta de macana. Creo que la humanidad ganará, pero también creo que le costará mucho cambiar los patrones de consumo, los placebos que te da esta civilización tal como la hemos construido. No estamos preparados para volver a una vida más sencilla, con relaciones mucho más directas y sencillas con nuestro entorno y nuestros semejantes, volver a producir solo lo necesario, con un sistema que de tan colectivo se pierda eso que llamamos propiedad. Ayer mismo vi el trabajo este titulado “El dilema de las redes sociales”. Supongo que tiene sus asegunes, pero expone la crudeza del mercado de las emociones. Ese pequeño placer que sientes al recibir un like le da ganancias a empresarios que ni te imaginas, con un software desarrollado hace años, auto-diseñado para hacerte sentir bien, siempre y cuando te mantengas conectado. Mientras tanto sigue funcionando toda la cadena de consumo, desde los celulares hasta la energía… pero tan bien que se siente el like, ¿no?

La alegría hoy dura lo que dura la batería canta Tony de los Chikos del Maíz. ¿No ves un regreso a esa colectividad tan soñada por muchos?

Sí, yo creo que sí, pero nos falta mucho, muchas pérdidas en el camino, mucho dolor. Bueno, no sé si sea el mismo sueño o la misma colectividad jaja, pero sí creo que para poder vivir en este planeta se deberá desmontar el sistema tal como lo conocemos.

Somos amigos desde hace muchos años, así que se de tu formación jesuita. ¿Te ha servido estos meses?

Seguramente. Aunque a veces es contraproducente, los jesuas dan mucha importancia al auto análisis, a la introspección, y eso puede ser obsesivo. Bueno, podemos exculpar a los jesuitas de eso. Creo que esa capacidad me ha servido para adaptarme a los cambios del exterior. Pero, sobre todo, creo que la austeridad que les aprendí, eso me ha ayudado más siempre.

Hablemos del proyecto de medios en que participas y que tantas cosas buenas nos ha dejado a los dos. También algunos dolores de cabeza. ¿Sigue vigente el hacer medios ciudadanos independientes?

Por supuesto, vigentísimo. Es como si me preguntaras si sigue vigente el pensamiento crítico. Es cierto que ahora es una vorágine, ¿no? Las redes y las nuevas tecnologías pusieron al alcance de todos “hacer medio”, hay un universo de información, alguna mediana y otra peor. Antes estaban los medios industriales, siempre acomodados el régimen, y los medios pequeños, algunos chayoteros, otros nomás vendidos. Ahora, además de todo eso, tenemos que hay un montón de medios unipersonales (o multipersonales) monetizando sus opiniones que hacen pasar como noticias, unos a favor, otros en contra del régimen. Unos haciendo campaña para unos y otros para otro. Bueno, por supuesto que nosotros tenemos nuestras filias y fobias, pero la lealtad que nos guía es a la verdad, la verdad de la gente. ¿Qué gente? Pues a la gente jodida, que es la más, y la más verdadera. Y la más gente.

Totalmente de acuerdo.

¿Que sigue ahora? ¿Cuál es nuestro panorama de acción, de lucha? En general y personal.

Seguir dando calor, ¿qué más? En todos sentidos. Y paso a paso, no hay de otra. Bueno sí hay, pero está cabrón. Aquí por ejemplo ya vienen las elecciones, todos se están acomodando para un lado o para otro. Nos toca no acomodarnos, sino seguir siendo la espina en la conciencia de unos, o la piedra en el zapato de los otros. O la piedra en ambos. Que se acomoden lo menos posible, que no se les olvide que deben trabajar para la gente, la misma vieja historia. Ese es el trabajo que deberá dar fruto, ese es el quehacer que deberá crecer. Y si no, otro, pero por el mismo estilo.

Muchas gracias Ismo por tomarte la molestia de responder mis preguntas. Ahora la más difícil. Recomiéndanos cinco disco y cinco películas para el fin del mundo.

Va, no es ninguna molestia. Si está difícil eso de los 5. A ver, déjame pensar un poco:

Nguyen Le, Signature Collection

La novena de Beethoven

Tool Lateralus

Therion, Secret of the runs

Dream Theater, Six dregrees…

Miles Davis, The Complete Bitches Brew Sessions

Las 5 películas, pensando que son para el fin del mundo y que, digamos, no podré ver ninguna otra, creo que me quedaría con algunas cómicas del cine nacional, Los fantasmas burlones, de los hermanos Valdéz, El conquistador de la Luna, con Clavillazo, Ahí está el detalle, de Cantinflas. De Sara García y Joaquín Pardavé, Dos pesos la dejada, y las películas del Vampiro, de Germán Robles. Estos dos últimas no son cómicas, pero también las disfrutaría en el fin del mundo, cómo no

Muchas gracias. Seguimos en las trincheras.

Jorge Tadeo Vargas. Vive con sus dos amores en una relación poliamorosa, en una casa donde las perras y gatas superan en número a las humanas que viven bajo su dictadura. Es biólogo, anarquista, activista, ensayista, escritor y panadero casero. Ha escrito a la fecha cinco libros (novela, cuentos y ensayos) y colaborado en algunos colectivos. Desde hace ocho años escribe una columna regular en Libera Radio.

Es el coordinador no oficial de LIDECS, colectivo que busca mediante la investigación aportar a la búsqueda de la justicia socioambiental. No puede vivir sin música, la cual suena todo el día en casa.