• ¿Por qué Moreno Soto no?

LUIS ENRIQUE ORTIZ

El 30 de septiembre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, recomendó a la Comisión Nacional del Agua (CNA) realizar una consulta, nunca los llamó por su nombre, pero se refirió a la región Río Sonora.

A pregunta de la periodista Reyna Haydee Ramirez respecto a sí la mandataria cancelaría el proyecto de las presas Sinoquipe y Puerta del Sol, en el río Sonora y Las Chivas, en el cauce del San Miguel, respondió:

“Se está haciendo… se va… yo lo que le sugerí a Conagua, es que se hiciera una consulta con las comunidades de ahí a ver qué opinaban y a partir de ahí, tomar la decisión. La mayoría está de acuerdo, hay algunas personas que no están de acuerdo, pero la gran mayoría está de acuerdo en que se lleve al cabo este proyecto”.

Sin poder demostrar cómo sabe que la gran mayoría está de acuerdo, Sheinbaum Pardo, precisa “Pero para que no sea subjetivo, pues que haya una consulta”.

El 1 de octubre, apenas unas horas después de que Reyna Haydee Ramirez, dijo frente a la presidenta, que el gobernador Alfonso Durazo, tiene la pretensión de vender parte lo que actualmente son los muy azolvados terrenos de la presa Abelardo L. Rodríguez, ubicada en el poniente de Hermosillo, la vocera oficial Paloma Terán Villalobos, anunció a través de un comunicado que dicha superficie no será puesta a la venta y será sujeta a protección legal como reserva, sin saber que la misma es Area Natural Protegida desde 2014.

Ese mismo día el municipio de Ures fue ocupado por una marabunta de más de 350 servidores públicos de los gobiernos estatal y federal, para convencer a la gente aceptar el proyecto que según el secretario de Gobierno, Adolfo Salazar Razo, sólo sería de un sólo embalse -Puerta del Sol- y no de tres como estipula el proyecto original. Días más tarde el propio gobernador Durazo Montaño, confirmó que son tres, pero que la estrategia actual es invertir 500 millones en la que corresponde al municipio de Ures.

Nadie habló con la gente sobre una forma o propuesta para una consulta democrática, sin embargo, Salazar Razó, entrevistado por el periodista Luis Alberto Medina, afirmó que se trataría de un ejercicio de opinión directa, en el marco de la Ley de Participación Ciudadana. Es decir voto directo y secreto.

Diecinueve días y 500 noches después, la ocupación de Ures continúa, a pesar de las expresiones de rechazo que se replican en las asambleas convocadas por funcionarios estatales y federales, mantas y lienzos que recogen miles de firmas en contra, hasta marchas callejeras y cartulinas en las ventanas de las casas.

Fue hasta el 17 de octubre, que se definió el método de consulta y lo hizo la propia Claudia Sheinbaum, desde su tribuna multiplataforma “La Mañanera del Pueblo”: será una encuesta. Un día después la presidenta nacional de MORENA, (Partido Movimiento de Regeneración Nacional), Luisa Alcalde dijo en Hermosillo que la candidatura al gobierno estatal será también mediante un ejercicio muestral estocástico.

Nada tiene que ver una cosa con la otra, pero ¿No se habrá equivocado Sheinbaum Pardo y leyó la tarjeta de MORENA y no la de “Uris”? Las “comunidades de ahí”, todas con nombre, historia y cultura, miles de personas que su gran mayoría viven en paz con la naturaleza que los sustenta.

Una encuesta amañada, cuchareada, con dados cargados o decidida en Palacio Nacional, como Ya Sabes Quién, entre “morenos” no tiene mayor problema porque el sistema que lo soporta tiene pingües mecanismos de compensación a cargo popular.

Pero en la naturaleza no existen procesos de resilencia acelerada porque los daños que provoca una presa a un río no se remedian con dinero, el agua no tiene sustituto.

La gente de los ríos San Miguel y Sonora merecen respeto, mismo que el gobierno está obligado a ganar, primero dejando de tratar a los ribereños como menores de edad que deben ser tutelados.

Segundo al Alto Mando duracista le debe a la gente una disculpa por, uno, haber sido dejados plantados por el secretario de Gobierno (8 sep 2025), dos, por haber excluido a los defensores del agua de una reunión con Durazo Montaño, en el salón Gobernadores que se ubica frente a la plaza Zaragoza, el 25 del mismo mes y año.

También deben dejar de ser tan conchudos y no seguir haciendo como que no ven ni oyen (tipo Carlos Salinas de Gortari) cuando la gente les dice: ¡No a las presas!.

¿Por qué Armando Moreno Soto, no?

Durante la administración municipal que presidió la morenista Célida López (2018-2021), el Cabildo hermosillense determinó vender -rematar al más puro estilo neoliberal- una de las principales reservas de agua de la ciudad, enajenando un área de casi diez hectáreas conocida como El Cárcamo. El entonces regidor de la mayoría, Armando Moreno Soto, argumentó y votó en favor de la venta. ¿Por qué les gustarán tanto a los morenistas tratar de vender lo que no es suyo?

La masiva movilización de deportistas, ambientalistas, académicos y pueblo en general pudo detener la supina insensatez de vender El Cárcamo que la patriótica Cuarta Transformación quería poner a remate.

Ahora, Moreno Soto la quiere hacer de defensor de las causas sociales pronunciándose en contra de la construcción de las presas que tanto defiende su ex patrón, Alfonso Durazo Montaño. Oportunismo puro, una forma de colonizar movimientos auténticos, montarse en ellos y luego tratar de sabotearlos, como trató de hacerlo el aludido en el movimiento estudiantil del CEU a princpios de los años noventa del siglo pasado, en la Universidad de Sonora.

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