A raíz de varias notas sobre la posible privatización del servicio de limpia en la ciudad de Hermosillo y por la falta de tiempo de escribir algo mas a fondo; dejaré un par de reflexiones por acá.

Por: Jorge Tadeo Vargas
Primero: Aunque la recolección es (aún) obligación del municipio; el relleno sanitario pertenece a una empresa privada. ¿Recuerdan el CYTRAR? Bueno, esta empresa Española de nombre TECMED es la responsable de la disposición final de la basura que se produce en Hermosillo. No; no lo hace de a gratis, cobra aproximadamente $550 pesos por tonelada de basura recibida. Esto es por el “manejo” de esta basura pues el terreno que usan para la disposición es propiedad de la ciudad; esta “consesionado” -como dicen ellos-.
En pocas palabras; si Hermosillo esta produciendo alrededor de 900 toneladas de basura diaria por $550 pesos, a los habitantes les cuesta alrededor de $495,000 mil pesos al día. ¿Notan un problema por aquí?
Segundo: Hace unos años cuando el borrego era presidente municipal se intentó privatizar el servicio de limpia; incluso la empresa junto con el municipio armaron un proyecto de Centro de Reciclaje que no estaba tan mal. Conocí el proyecto, platiqué con los vecinos inconformes y no era un mal proyecto. El municipio pondría los camiones recolectores y la infraestructura para el Centro de Reciclaje y la empresa la mano de obra para la separación de los materiales descartables. ¡Claro! Habría un costo para la ciudadanía; es un negocio y las empresas piensan así.
¿Por qué no se logró este proyecto? Bueno, TECMED tiene un contrato donde no se puede disminuir la cantidad de basura que llega al relleno sanitario. Puede aumentar pero no disminuir; por lo tanto la cantidad de basura debe ser constante. No se logro llegar a un acuerdo donde la empresa nueva y TECMED tuvieran ganancias y el proyecto fracasó dejando un elefante blanco hacia el norte de la ciudad. Los pepenadores no estaban incluidos en estas negociaciones.
Tercero: TECMED tiene su servicio de recolección privada por lo que de privatizar el servicio de recolección, ellos serían los primeros en entrarle. A pesar de lo que pudiera intentar el Maloro.
Cuarto: De darse esta privatización; tendríamos que sumarle a los casi medio millón de pesos que ya se pagan (o se deben) una cantidad similar por el servicio de recolección para lo cual se plantean dos escenarios: El primero es donde el ayuntamiento absorbe directamente esta deuda y se la cobra a la ciudadanía de alguna forma en los impuestos, o la segunda que es menos probable; el servicio privado cobra directamente a las personas por la recolección de la basura. ¿Por qué no es probable? Porque las experiencias en otros municipios nos dicen que la gente no pagaría; sino que tiraría la basura en lotes baldíos, en la calle, generando con esto una grave crisis. Lo que convierte a esta privatización en una negociación donde sólo participan el ayuntamiento en turno y la empresa.
Quinto y ultimo: La basura no debe ser un negocio, los Residuos Sólidos Urbanos sí; pero debe ser un negocio desde una lógica de economía socio-ambiental no neoliberal.
¿Hacia donde los ayuntamientos deben de ir caminando? a Planes de Basura Cero que permitan la inclusión de la sociedad civil -pepenadores incluidos- generando una gestión y manejo de los RSU sustentable y sostenible. De no hacerlo la deuda contraída por el manejo de la basura continuará en aumento.





