#AgendaXtinción

Jorge Tadeo Vargas
Siempre he dejado claro que para considerar a alguien mi amiga no espero lo mismo de ella. Es mi sentir. Francisca, la Panchita es de mis más queridas amigas, además de que es una de las personas que más admiro en el mundo. No solo por su activismo a toda prueba (más de 40 años lo dejan claro) sino porque este se mueve desde el gran corazón que tiene. Es un claro ejemplo de que la rabia, de que la resistencia debe de ser movilizadas por el amor y el cariño.
Francisca forma parte ya de la historia del movimiento feminista en Hermosillo, en el mundo, ha luchado por los derechos de las mujeres desde hace décadas y lo hace desde distintos movimientos. Hemos sido compañeras de lucha desde hace casi 20 años. La quiero y la admiro. Lo digo siempre que se presenta la oportunidad.
Vale. Iniciamos. ¿Quién es Francisca Duarte?
Soy una mujer.
¿Quieres que diga mis andanzas?
Lo que tú quieras decir.
Lo que sostiene mi vida es el compromiso con el feminismo desde hace 45 años que inicié por el año 1975, hay otras vertientes con las que me siento implicada, la lucha por el socialismo y el ecosocialismo.
¿Como vives la pandemia/cuarentena?
La sobrevivo, lo más terrible es el cuestionamiento de mi propia libertad ya que una parte se liga a mi movilidad social y política. Eso me genera, como a tantas otras personas altos niveles de estrés y exagerada introspección sobre mi vida, las relaciones y mi aislamiento. No soy mucho de la guerrilla cibernética, aunque lo hago. Las ciber reuniones, los enlaces vía plataformas me ponen ansiosa y me restan concentración.
Además, tengo que lidiar con altos niveles de tensión doméstica.
Me duele y extraño las relaciones físicas con mis compas.
Estábamos viviendo una repunta en las movilizaciones callejeras, especialmente por los grupos y colectivos feministas. ¿La pandemia/cuarentena jugo en nuestra contra?
Tal vez sí haya jugado en nuestra contra. Porque particularmente pienso que había un gran ascenso de la lucha feminista, sobre todo una potente movilización de jóvenes mujeres y sectores que tradicionalmente no se movilizaban como las madres y padres de mujeres víctimas de violencia. Habíamos impactado en las instituciones estatales provocando reformas y obligando a crear política pública hacia las mujeres.
Aunque no estamos desmovilizadas. Estamos utilizando todos los medios tecnológicos a nuestro alcance para seguir impulsando agendas y mantener las redes feministas del movimiento de mujeres funcionando. Pero sin duda la presencia masiva de las mujeres sufrió un alto que creemos que cuando volvamos a las calles lo haremos muy fuerte
¿Piensas que este impasse impuesto no va a detener la resistencia?
Si debo remitirme históricamente a las resistencia e insurgencia femenina, debo decirte que esta presencia, lucha e insurgencia es una revolución de siglos que más o menos la podemos fijar con el inicio de la revolución burguesa francesa, pero las mujeres llevamos resistiendo en casi todas las grandes etapas históricas.
Claro, no es una lucha de hoy. Es histórica.
Así es, hoy cobra relevancia porque las demandas tanto las necesarias como las contingentes son de un fuerte calado feminista
En este contexto actual de encierro, donde la violencia domestica se ha disparado. ¿Qué hacer? ¿Como actuar? Cuando el propio gobierno está manejando el doble discurso de #quedateencasa como medida colectiva a la par de obviar la necesidad de articular las colectividades.
La pandemia y la cuarentena está pegando fuerte en las mujeres porque las violencias se han incrementado y sobre todo el peso de la crisis de salud y económica ha cargado una pesada responsabilidad en cuanto a los cuidados, el desempleo y las presiones del trabajo en casa, las carencias económicas, etc. Vuelven cargas difíciles de soportar aunadas a una precaria salud mental.
El gobierno casi siempre establece políticas unilaterales para legitimar su gobernanza. Casi nunca se toman el trabajo de consultar con las dinámicas de las comunidades, o hacer análisis de impactos de género o análisis sociales basados en las condiciones sociales de grupos y sectores de las poblaciones.
Nosotras seguimos presionando para que las políticas estatales sean conscientes del peligro constante en el que sobreviven las mujeres, niñas y niños. Como te decía (aunque el gobierno niegue las violencias, contradictoriamente instituciones del propio gobierno proporcionan datos que contradicen las declaraciones del mismísimo presidente). Las redes de mujeres siguen haciendo el trabajo de denuncia, pero también de acompañamiento y gestión de todas las mujeres que recurren a grupos y colectivos, se ha presionado a las fiscalías y procuradurías a que sigan atendiendo los casos de violencia. Pero creo que a pesar de los esfuerzos no hay una estrategia integral del estado para garantizar la vida e integridad de las mujeres, niñas y niños.
Es muy miope seguir llamando a un “quédate en casa” cuando las instancias creadas por el movimiento feminista se enfrentan a la cara de un gobierno insensible que lejos de tomar el asunto y crear una estrategia nacional de atención y protección golpea el sistema de refugios, recorta presupuesto a las casas de las mujeres indígenas y afroamericanas, o a las instituciones encargadas de la política pública hacia las mujeres. Y además sigue manteniendo su política de una renta a los y las adultos mayores cuando lo que urge es una renta universal por lo menos mientras dura la pandemia. Pero por otro lado las inversiones para los proyectos como el tren Maya, el aeropuerto y otros siguen viento en popa.
Claro. Este doble discurso que por un lado nos dicen que hay que cuidarnos y por otro lado ponen en marcha sus proyectos extractivos bajo el discurso de que son esenciales.
Exacto
Así tenemos que el discurso machacón de los neoliberales. Pero nosotros no, cuando no existe una diferenciación en cuanto al proyecto neoliberal del organismo, y la rendición del gobierno mexicano ante el imperialismo y los mercados están a la vista, en Sonora por ejemplo (que ya sé que Sonora y el Nacional son de “diferente filiación) se siguen impulsando los proyectos mineros culpables de la depredación y contaminación de suelos, destrucción de Flora y fauna, desplazamiento y empobrecimiento de comunidades indígenas como el caso guarijío. Pero además enfermando a las poblaciones, vulnerando el derecho humano al agua, y agregando impactos terribles a la vida y trabajo de las mujeres en particular.
Claro. Lo que estamos viviendo es ¿Encierro o cuarentena?
Creo que pretenden que sea encierro. Es cómodo que sus políticas antipopulares y de rendición a los mercados capitalistas no se vean obstaculizados por la movilización social amplia. Una cuarentena implica un período concertado en que aceptamos cumplir por el bienestar de las y los otros. En mi caso particular yo inicié confinamiento desde el 10 de marzo llevo 120 y tantos días.
No existe una estrategia clara. Estamos en un estado de confusión terrible.
Este gobierno ha venido improvisando en toda su administración y ahora se nota más.
Si, es muy desesperanzador el futuro inmediato, a mediano o largo plazo. Yo soy una activista muy veterana siempre he sido muy crítica de todos los sexenios, pero ser critica hoy es convertirte en blanco del estigma de traidora, golpeadora, conservadora, etc. Pero eso nunca me ha amedrentado y soy una crítica firme y consecuente de este gobierno. Seguimos siendo disidencia a pesar de que este gobierno se presume como de izquierda antineoliberal.
Así engañaron. Que eran de izquierda, pero al final de vestido y palabra si acaso es un centrismo evangélico.
¿A nivel global como lo ves?
A nivel global creo que el capitalismo se prepara para salir airoso de la crisis mundial, con un nuevo reacomodo de poder entre quienes han dirigido el mundo, la especulación financiera será mucho más descarada. Y sobre todo creo que hay una tendencia a arrodillar a las economías dependientes, “inversiones” como en los 80’s con el fin de obtener botines de depredación de recursos y políticas que beneficien a un capital más expoliador y salvaje. Creo que el horizonte para nuestras comunidades es de mayor pauperización y esa pauperización impactará de manera muy importante a las mujeres ya de por sí pauperizadas y en sobrevivencia. A veces pienso en la época de los países bananeros, con un campo mexicano desmantelado, economía interna que carece de rumbo en cuanto a una voluntad para dinamizarla y recuperarla. Fomento a la innovación y autosuficiencia tecnológica sin futuro, el sector de la investigación y la ciencia golpeados.
Y sin duda el sistema capitalista echando mano de toda su maquinaria de control y explotación de los países con economías dependientes y gobernantes serviles. Acumulando poder y dominio para posicionarse y enfrentar a los púgiles más colmilludos de la batalla que ahora tal vez sea un G5 o G3.
Aunque no lo harán sin una fuerte resistencia e insurgencia social.
A pesar de lo que dicen algunos intelectuales de que esta pandemia es anticapitalista o que es el fin del capitalismo. tus observaciones son que el capitalismo se fortalecerá. ¿Tenemos esperanza?
Mi esperancita es que hagamos crecer las alianzas de los sectores en resistencia, mujeres, trabajadores, comunidades, y que se expresen en posiciones a los regímenes con la fuerza de la movilización. Que seamos el equilibrio de poder necesario para transformar las realidades.
Creo que el capitalismo tiene muchos ases guardados, sobreexplotación del trabajo, apropiación de recursos, manipulación del mercado, fuertes presiones y chantajes para lograr capturar mercados, aranceles, políticas hacendarias y tributarias, etc.
Pienso que es importante reflexionar de como el capitalismo de plataforma (Amazon, Uber, mercado libre) se han aprovechado de la situación para posicionarse. No creo en el agotamiento del modelo.
Ese es un as por explotar y multiplicar.
Espero que el confinamiento haya sido un espacio para la reflexión y fortalecimiento del compromiso de todos los recursos humanos que creemos en el acto revolucionario. Y no me refiero al metadiscurso de la revolución. Me refiero al compromiso transformador. Dimos un paso adelante y luego dos pasos atrás (parafraseando el libro de Lenin). Creo que habíamos trabajado mucho en concientizar sobre nuestro modelo de producción-consumo, y la pandemia propició que retrocediéramos
Hay prácticas cotidianas que sustentan nuestro retroceso. Pequeños pasos como prohibir el plástico en los supermercados o disminuir nuestro consumo de productos empacados, el cuidado del agua, el uso de productos químicos en el hogar, comunitario e industrial, la disposición y separación de basura etc. Hoy hay un aumento terrible de plástico, todos los productos desechables de protección, contaminación del agua y suelo por químicos, exceso de uso de aerosoles, aumento de volúmenes de desechos sólidos, (elevación de la demanda de energía), y un largo etcétera
¿Cuál es nuestro futuro?
Culero. No soy de decir esa palabra, pero el futuro se antoja angustiante, como si volviéramos o tuviéramos que volver a empezar (como la canción). A veces pienso que un elemento que se nos pasa es que el exacerbamiento del individualismo ante este jaque producto consecuencia de la pandemia. Y que hay que discursar más sobre los retos de reconstruir un “ethos colectivo”
¿Estamos preparados para volver a empezar?
Aquí sí que se abre para prospectivar, creo que por un lado estaremos como sociedades convocadas a reconstruir “sus proyectos económicos” (creo que será uno de los chantajes más apremiantes que nos hagan “las fuerzas vivas”), a que el discurso nacionalista patriotero nos lleve y enjuague en sus aguas peligrosamente. Y por otro lado existen estos contingentes que no hemos parado y no nos han silenciado, sabemos y estamos conscientes que nuestra mayor fuerza es mantenernos insurgentes y lo seguiremos haciendo. Lo primero que te digo de los mecanismos de los discursos nacionales y proyecto económico puede ser un gancho con la intención de disuadir a muchos. Pero creo vamos a retomar más que a volver a empezar
Algunos intelectuales dicen que nos vamos acercando al colapso donde un sistema de clases similar al feudalismo es quien tomará fuerza. ¿Qué piensas?
Siempre dudo mucho de quienes esgrimen profecías apocalípticas. Como ejercicio mental lo dejo para especulaciones individuales, pero cuando lo expresan como vaticinios temerarios públicos creo que juegan desde lo perverso, cumpliendo con un encargo de infundir miedo, ese miedo necesario para el poder con el fin de desmovilizar. De que la gente asimile los discursos que vienen desde el poder.
Porque tu yo podríamos establecer en términos generales lo que significa feudalismo y capitalismo. Características de ambos modos de producción y acumulación, las dinámicas y formas de explotación, etc. Pero ser tan temerario para hablar de un retroceso al feudalismo eso es masturbación mental.
Claro. Aunque el colapso civilizatorio si se ve como una realidad innegable. ¿Que nos espera después de la pandemia cuando parafraseando a Monterroso la crisis socioambiental siga aquí?
Un colapso civilizatorio es otra cosa. Creo que lo único que podemos oponer a ese capitalismo descarnado, cínico, depredador es la movilización de todos y todas que confronten a los poderes con un modelo alternativo, respetuoso, integrativo entre naturaleza y humanidad. Se que suena a Perogrullo, pero llevamos décadas luchando por un modelo alternativo, eso ni la pandemia lo puede cambiar, es nuestra esperanza de mantener vivo el planeta. Yo recuerdo siempre las cumbres y consensos, el movimiento y grupos socioambientales siempre hemos estado allí, haciendo escuchar las voces, oponiéndonos a todos los desarrollos depredadores, construyendo alianzas y redes, conservando, involucrándonos en toda comunidad o lucha donde tengamos que estar. Proponiendo políticas alternativas, etc., etc.… y creo que la única forma es seguir estando allí.
Nosotros creemos que otro mundo es posible y luchamos por él tal vez nos superen los niveles de gases de efecto invernadero o la fuerza de potencias económicas, pero creo que hacemos lo que debemos hacer.
Buenos Panchita, ha sido todo un gusto platicar contigo. Gracias por tomarte el tiempo. Por ultimo. Recomiéndanos cinco discos, cinco películas y cinco libros para disfrutar en el fin del mundo.
Jajaja
La pregunta más difícil, lo sé.
La música de John Lennon me gusta mucho. El disco Double Fantasy, no recuerdo el nombre, pero escuchar a Alfredo Zitarrosa, mujeres y rabo de nube de Silvio Rodríguez, Pink Floyd, el disco del prisma, Edith Piaf, más actual Vivir Quintana. Libros el de Pepe Rodríguez: Un dios nació mujer, la trilogía de Isaac Deuchter sobre los profetas (Trotsky el profeta armado, Trotsky el profeta desarmado y T. El profeta desterrado); La dominación masculina de Pierre Bordieu; Kaliban y la bruja; Patriarcado capitalista y feminismo socialista; libro de poemas de Susana Francis Películas: Sirenas; sufragistas, Tomb Raider, serie Luna Negra, Anne With E. No sé, soy muy antigüita tal vez. Pero son los que vienen a mi memoria.
Muchas gracias. No está de más decir lo mucho que te admiro y respeto por tu compromiso. Eres parte de esas personas que son mi guía para mantenerme siempre lo más coherente entre mi quehacer y lo que digo. De nuevo gracias por tomarte el tiempo de platicar conmigo.
Te quiero mucho. Agradezco tus palabras. Siempre estás en mis afectos más queridos. Espero verte un día en que podamos tomar una cerveza y festejar la vida y la entrañable amistad. Saludos a Brisa y Ximena.
Lo haremos pronto. Un abrazo.
Jorge Tadeo Vargas. Vive con sus dos amores en una relación poliamorosa, en una casa donde las perras y gatas superan en número a las humanas que viven bajo su dictadura. Es biólogo, anarquista, activista, ensayista, escritor y panadero casero. Ha escrito a la fecha cinco libros (novela, cuentos y ensayos) y colaborado en algunos colectivos. Desde hace ocho años escribe una columna regular en Libera Radio.
Es el coordinador no oficial de LIDECS, colectivo que busca mediante la investigación aportar a la búsqueda de la justicia socioambiental. No puede vivir sin música, la cual suena todo el día en casa.
Créditos de la imagen: Paula Cabildo


