Por: Fabián Urias.

Twitter: @Furvel75

Sin duda, cuando pienso en la Universidad de Sonora me imagino ese pasaje en 1967 cuando se presentó la primera represión estudiantil y los miles de manifestantes salieron llorando y cantando al unísono el himno de la universidad al ver entrará la UNISON a cientos de militares armados con bayonetas y que lo retrata mágicamente el escritor Sonorense Oscar Monroy Rivera en su libro “Sonora en Torno al Valor de mi Pueblo…

 Analizando el tema de la Universidad de Sonora, es fácil comprender el fondo que conlleva la intención (que está a punto de materializarse) de modificar su ley orgánica, bajo la bandera de la democratización, basta simplemente con leer la exposición de motivos emitida por el Honorable Congreso del Estado.

 Sin duda las letritas pequeñas están plasmadas en la página 25 de la exposición de motivos que textualmente dice …”Así, la Universidad de Sonora renovará su compromiso social con la transformación del país…”, esto sin duda nada tiene que ver con la democratización de nuestra Alma Mater, más bien es tomar el control de la institución y más que democratizar representa un atentado contra el principio de universalidad de ideas que debe prevalecer en nuestra máxima casa de estudios.

Entrando en el tema de las propuestas personales basta decirles que para democratizar la Universidad de Sonora basta con reformar dos artículos de su Ley Orgánica (Ley 4), así es, solo dos artículos, por una parte, está el tema de la gratuidad y aquí solo bastaría con suprimir la fracción segunda del artículo 51 y por la otra parte está el tema del autogobierno y que representa la Autonomía de la institución, bastaría con suprimir la última parte de la fracción quinta del artículo 16 de la misma ley.

Sin duda alguna, todo se aprobará con puntos y comas, porque realmente nunca ha habido independencia de poderes en el Estado, aunado a la falta de preparación de nuestros legisladores que más allá  de representar los intereses de los sonorenses prácticamente sirven de aplaudidores a una política que nos prometió una transformación y nos dio más de lo mismo y con ellos va todo un ejército de comunicadores que antes jugaban para el equipo contrario y que hoy le encuentran lógica a todo lo que dicte palacio de gobierno.

Hoy en México está prohibido ser oposición, está prohibido cuestionar, inmediatamente te tachan de conservador, vende patrias, pues dicho sea de paso, para allá va encaminado el control de las universidades y nos podemos enfrentar a un oscuro invierno en el libre pensamiento y la verdad, este acto más bien parece una nueva batalla contra ese enemigo imaginario, magnificado al que llaman conservadores y que muchas veces pareciera que fuera la columna vertebral de esta nueva hegemonía ya que a falta de alguien a quien señalar quedaría al descubierto la falta de resultados.

Hoy nuevamente estamos ante un asalto a nuestra máxima casa de estudios, la diferencia es que hoy, no hay defensores, solo aplaudidores, recuerden que tristemente hoy la premisa es: “al diablo las instituciones.

Nos vemos en la próxima.

🎵🎵🎵Unidos vencerán los aguiluchos del valor,

Unidas han de estar esas falanges del honor;

la Patria su canción por esos labios va a escuchar,

con todo el corazón esa canción se escucha ya.🎵🎵🎵


Imagen: Fotograma de manifestación en el Congreso del Estado el 16 de febrero de 2022.

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