Redes y colectivos en defensa del agua denunciaron que la iniciativa de Ley General de Aguas enviada el 8 de octubre al Congreso mantendría la privatización, el acaparamiento y la simulación de participación; pidieron abrogar la Ley de Aguas Nacionales, abrir un parlamento amplio e incorporar la Ley Ciudadana “Agua para Todos”.

Por Mario Marlo / @Mariomarlo Fotografías Shiebi Aguilar / @ShiebiAl

Guadalajara, Jalisco, 17 de octubre 2025.- Frente a las oficinas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Jalisco, redes nacionales y estatales en defensa del agua advirtieron que la iniciativa presentada el 8 de octubre en el Congreso de la Unión —para expedir una Ley General de Aguas y, a la par, reformar la vigente Ley de Aguas Nacionales (LAN)— no cambia el paradigma mercantil del agua en México. Por el contrario, señalaron, mantiene la privatización, el acaparamiento y la exclusión social bajo la apariencia de nuevos mecanismos de participación.

Ley General de Aguas: organizaciones alertan por riesgos de acaparamiento y simulación de participación

La conferencia fue convocada por la Coalición Mexicana de Organizaciones por el Derecho Humano al Agua, la Coordinadora Nacional Agua para Todos, Agua para la Vida y la Contraloría Nacional Autónoma del Agua, así como por la Unión de Pueblos y Organizaciones de Jalisco por el Agua, la Salud y el Territorio (UPOJAS). Participaron el Frente de Pueblos de la Ribera de Chapala y colectivos urbanos que defienden manantiales y microcuencas en Jardines de la Paz, San Rafael, Arcos de Guadalupe, Huentitán y Tonalá, entre otros.

Las organizaciones subrayaron que la Constitución mandata una sola Ley General de Aguas que garantice de forma integral los derechos al agua y al saneamiento. La propuesta del Ejecutivo —explicaron— conserva la LAN (aprobada en 1992, en el auge neoliberal) y agrega una nueva ley general, lo que abriría un “doble carril” normativo con efectos de confusión jurídica para comunidades y usuarios. “El agua es una sola; la ley también debe ser una”, remarcaron.

Según el análisis presentado, el proyecto mantiene los Consejos de Cuenca sin corregir su sesgo a favor de grandes concesionarios, y conserva el Consejo Consultivo del Agua, dominado por intereses empresariales de sectores como minero, energético, inmobiliario, embotellador y constructor. En Jalisco —añadieron— existe incluso un capítulo estatal del Consejo Consultivo integrado por grandes acaparadores de aguas superficiales y subterráneas. Para los colectivos, sostener esos órganos reproduce una “participación” cerrada que excluye a comunidades indígenas, campesinas y ciudadanía.

Ley General de Aguas: organizaciones alertan por riesgos de acaparamiento y simulación de participación

La iniciativa, afirmaron, no rompe con el modelo de privatización de los organismos operadores, que ya ha mostrado resultados “desastrosos” en plazas como Quintana Roo, Puebla, Saltillo y Veracruz. En Jalisco, alertaron sobre el riesgo de un salto en la privatización del SIAPA si se consolida financiamiento externo bajo esquemas que abren paso a la gestión privada del servicio.

Además, denunciaron que el proyecto apenas menciona una vez el “derecho humano al agua” y plantea cumplirlo en seis etapas a lo largo de 60 años, una ruta que calificaron de inadmisible frente a la crisis hídrica y de saneamiento que vive el país. “No es aceptable relegar a medio siglo el cumplimiento efectivo del derecho”, señalaron.

Aunque la propuesta “reconoce” a los sistemas comunitarios y a los pueblos originarios, las redes sostienen que ese reconocimiento es nominal: no se les garantizan volúmenes ni se corrigen tarifas —que hoy pagan a nivel industrial— y, peor aún, se les clasifica como paraestatales vinculados a los ayuntamientos, lo que les arrebataría autonomía. Recordaron que en México existen alrededor de 28 mil sistemas comunitarios y que en Jalisco hay cientos; citaron el caso del sistema de El Refugio (Tala), que ya analiza los riesgos y demanda reconocimiento jurídico pleno.

Otro foco rojo es la figura de “reasignación” de derechos, que —advirtieron— formaliza el mercado del agua y deja en manos de Conagua la autorización de compraventas y transferencias, a pesar de los históricos señalamientos de opacidad y corrupción. A esto se suma el “fondo de reservas” que, en la práctica, sustituye a los bancos de agua para conectar compradores y potenciales vendedores, especialmente ejidos y comunidades. Y mientras hoy se puede extinguir una concesión por no uso a los dos años, la propuesta extendería ese plazo hasta seis, favoreciendo a grandes usuarios que acumulan títulos por décadas.

Ley General de Aguas: organizaciones alertan por riesgos de acaparamiento y simulación de participación

Jalisco: Chapala, acueductos, inmobiliarias y agua sucia

Desde la Ribera de Chapala, el Frente de Pueblos vinculó los riesgos de la iniciativa con los megaproyectos del Acueducto Presa Solís y el Acueducto Chapala–Guadalajara. Con un horizonte oficial de “derecho al agua” a 60 años, preguntaron qué quedará del mayor lago de México —y uno de los más grandes de América Latina— frente a contaminación y sequía. En el Área Metropolitana de Guadalajara denunciaron un boom inmobiliario que garantiza agua a complejos de alto costo mientras colonias populares reciben “agua chocolatosa” o de plano no les llega.

Colectivos de Jardines de la Paz y San Rafael criticaron además el desperdicio de manantiales que terminan al drenaje, y acusaron a Conagua de omitir inspecciones efectivas a industrias que descargan residuos en el Río Santiago. “En lugar de simulaciones de limpieza, exigimos verificación real, plantas de tratamiento y sanciones”, reclamaron.

Ley General de Aguas: organizaciones alertan por riesgos de acaparamiento y simulación de participación

Las redes articuladas en Jalisco fijaron tres exigencias centrales: abrogar la Ley de Aguas Nacionales; abrir un Parlamento Abierto efectivo para discutir todas las iniciativas, incluida la Ley Ciudadana “Agua para Todos”; y aprobar una sola Ley General de Aguas con carácter ciudadano que revierta acaparamiento, contaminación, privatización y mercantilización.

Anunciaron que impulsarán foros con legisladores federales y estatales, y que se suman a la campaña nacional “Una sola agua, una sola ley”. También adelantaron presencia en los espacios de Parlamento Abierto en la Ciudad de México para sostener, con argumentos técnicos y testimonios comunitarios, que el país necesita “buen gobierno del agua”: gestión pública con participación vinculante, prioridad al derecho humano en asignaciones y concesiones, control estricto de descargas y transparencia en títulos, volúmenes y padrones.

Para Jalisco —concluyeron—, eso significa proteger Chapala, sus manantiales y cuencas urbanas, frenar el sobreconcesionamiento y reorientar la política hídrica del estado hacia el interés público. “El agua no es mercancía. Es un derecho que debemos garantizar hoy, no en 60 años”.

Publicado originalmente en: https://www.somoselmedio.com/ley-general-de-aguas-organizaciones-alertan-por-riesgos-de-acaparamiento-y-simulacion-de-participacion/