Luis Enrique Ortiz
La presencia -este ultimo lunes de septiembre- de la ex secretaria de relaciones exteriores, Alicia Isabel Adriana Bárcena Ibarra, cortó una racha de excelente contenido político, social y mediático en el ejercicio de comunicación y transparencia conocido como “La Mañanera del Pueblo”, que encabeza de lunes a viernes la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Bárcena Ibarra, actual titular de la Secretaría de Medio Ambiente, lució no sólo fuera lugar y de su centro, sino que en lo que debió ser su momento estelar hubo ser salvada por la propia prima mandataria.
Recordemos: el lunes 22 de septiembre Sheinbaum Pardo le llamó -por primera vez- genocidio a lo que Israel y Estados Unidos denominan guerra de Gaza.
Nada mal para el primer día hábil de la semana, aunque la presidenta no descanse ni sábados ni domingos. “No puede haber una agresión contra la población civil, como la que está habiendo”, resaltó aunque no muchos medios le dieron la importancia de la nota.
El martes 23 de septiembre, día del 60 aniversario del asalto al cuartel militar de Madera, Chihuahua, los hombres jovenes del Gobierno de México que dirigen al sector de la salud pública, dirigieron su pesada artillería mediática a las decenas de empresas farmacéuticas que han incumplido con la entrega pactada de medicamentos, principalmente oncológicos, por más d 100 millones de piezas.
Seguido todos de la advertencia presidencial que si no cumplen en 7 días hábiles, les será cancelado el contrato respectivo y podrían enfrentar otras sanciones.
El miércoles 24 de septiembre, día de Nuestra Señora de la Merced, la titular del poder Ejecutivo pegó patada y mordida.
Por un lado, sus sub alternos de la Comisión Nacional del Agua (CNA), no solo detallaron irregularidades, robo y la existencia de un creciente mega mercado negro del vital líquido en el país, sino que se anunciaron el impulso a medidas legales y reformas para ordenar y desprivatizar el uso del recurso estratégico, priorizando el pleno ejercicio del derecho al consumo humano, especialmente en las concentraciones urbanas de la Nación.
Por el otro, Sheinbaum Pardo, sentó las bases para aplicarle la dolorosa al delincuente fiscal Ricardo Salinas Pliego dueño de Banco Azteca, luego de que se conoció que este que es uno de los empresarios más favorecidos del “periodo neoliberal”, debió depositar una fianza de 25 millones de dólares en Estados Unidos, para evitar ser metido a la cárcel por fraude.
Ya más avanzada la semana, el jueves 25 del mismo mes, en La Mañanera del Pueblo, se presentó el inicio de una inversión por al menos 4 mil 800 millones de dólares (poco más de 90 mil millones de pesos), por parte de la empresa estadunidense “Cloud HQ”, que en suelo queretano creará alrededor de 7 mil empleos y demandará cientos de ingenieros y técnicos mexicanos con alto grado de especialización y calificación laboral, además muy bien pagados según adelantó el secretario de economía Marcelo Ebrard.
Para cerrar con broche de oro y en pleno 11 aniversario de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa, la presidenta le reitera a Salinas Pliego que “no habrá negociaciones en lo oscurito”, en cuanto a las deudas fiscales que el dueño de Elektra tiene con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), que en números redondos y con sus respectivas multas y recargos suman más de 70 mil millones de pesos.
Es por eso y a penas a unas horas de cumplir su primer año de gobierno, uno esperaría mayor intensidad mediática, pero la señora Bárcena cortó la buena racha con una participación sin presencia, contenido magro evidenciando que le dejaron la vara muy alta. Armó un choro mareador sobre el maíz y su tátara abuelo el teozintle, que no refleja la situación real ni ofrece soluciones o propuestas a los problemas que enfrentan los más de 3 millones de pequeños productores mexicanos del cereal de origen mesoamericano.
La titular de SEMARNAT, ni siquiera atinó a resaltar el papel del programa Sembrando Vida como uno de los mayores esfuerzos globales que contra el Cambio Climático realiza un sólo país, tuvo que ser su jefa, quien diese la explicación respectiva.
Por otro lado, una vez más la presidenta habla de “maíz criollo” para referirse a las razas nativas del grano, lo que evidencia poca asesoría en la materia.
Y entonces ¿qué pasa con el secretario de Agricultura, Julio Verdegué? de seguro anda persiguiendo a quienes un día sí y otro también le meten goles con el gusano barrenador del ganado vacuno, que tanto daño le hace a las actividades pecuarias nacionales.
Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/luisenrique.ortiz1
