Vivos

Dime si me recuerdas. Quiero saber que envuelven tus brazos cercenados, si late silenciosa cada ceniza de tu corazón calcinado.

Dime si esta tierra húmeda de sangre te cobija o te escupe. Si guarda tus lamentos, tus dolores; o los vomita huérfanos de justicia.

Los puños en alto nada logran. La masa protestando se vuelve parte del paisaje urbano. Tu nombre… tu nombre… en ese grito creciente.

¡Los queremos vivos! Te necesito vivo.

Vivo para crecer, para luchar, para gritar.

Vivo para conjurar la impotencia, sentenciar al verdugo.

Vivo para volver exigencia la libertad de respirar.

¡Los queremos vivos! Porque ya no caben más muertos en esta tierra ultrajada, en este ahora que late sofocado.

Vivo porque no tolero pensarte mutilado, reprimido, silenciado.

Porque no se puede permitir una muerte más, un ultraje más.

Vivo para saber que el mañana es posible, que la justicia se permite.

Grito tu nombre, mi nombre. Acuso los nombres malhadados que decapitan el ahora.

Acuso las calles transitadas de miedo, la represión vistiendo paredes el luto atropellando hogares.

La tierra ya no rumora. Llora su campo violentado, la esperanza vacía.

(Autora: Sylvia Manriquez).