Los riesgos a la salud de recién nacidos que viven cerca de grandes explotaciones mineras aumentan de forma significativa, de acuerdo con una investigación que documenta mayores tasas de partos prematuros extremos y malformaciones congénitas en zonas mineras del país.
Con base en datos de 76 mil nacimientos registrados en once estados, el estudio encontró que los bebés nacidos a menos de diez kilómetros de una mina presentan un 56 por ciento más de riesgo de llegar al mundo antes de las 28 semanas de gestación. Este tipo de parto prematuro extremo representa una amenaza grave para la vida, en un contexto donde la prematurez ya tiene una alta prevalencia en México. La Organización Mundial de la Salud advierte que las complicaciones asociadas son la principal causa de muerte en menores de cinco años.
El documento Riesgos perinatales asociados a la minería de cobre en México señala además que los recién nacidos gestados cerca de minas de cobre tienen un 366 por ciento más de probabilidades de presentar malformaciones del sistema circulatorio. En un radio de hasta 20 kilómetros, el riesgo de malformaciones osteomusculares aumenta en un 126 por ciento.
México produce alrededor de 750 mil toneladas anuales de cobre y ocupa el décimo lugar a nivel mundial, con Sonora como principal estado productor. La investigación advierte que la transición energética y el impulso al Plan México aumentarán la demanda de minerales críticos y la intensidad de la actividad minera, por lo que subraya la necesidad de fortalecer la regulación para evitar mayores daños a la salud y al ambiente.
Publicado originalmente en http://Desinformemonos
