Foto: El Imparcial

Manuel Alberto Santillana

1. Con la pandemia de Covid19 en pleno, las campañas de vacunación iniciando pero con empresas que reducen sus envíos de vacunas a la mitad, fake news enarboladas por Senadoras de la República, amigos o conocidos que tristemente enferman o fallecen, se minimizó una gran noticia. En Argentina a inicio de este 2021 luego de una gran presión social se logró la autonomía de decisiones de la mujer sobre su salud y cuerpo. En otras palabras, ponerse a tono con lo que la Organización Mundial de Salud ha propuesto desde hace 18 años: la despenalización de la interrupción del embarazo. Si alguien quiere conocer la posición oficial, esta proviene de la publicación de la OMS llamada “Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud”. La que corresponde a una serie de sugerencias destinadas a los legisladores, directores de programas médicos y trabajadores del área de la salud que puedan incidir sobre este tema. Originalmente se publicó en el 2003, pero fue actualizada en el 2012.

2. El punto es que en México se ha ido omitiendo esta discusión. Si bien en la actualidad solo la CDMX es la única entidad con una posición concordante con la OMS, y al parecer el estado de Oaxaca va en esa línea, en ningún otro estado se ha tenido esa iniciativa.  ¿Por qué?, bueno en opinión de algunos es porque creemos que es un tema candente y poco electorero. Dicho de otra forma, ni a la Iglesia, ni al PAN ni a las organizaciones conservadoras les interesa siquiera mencionar el asunto. A la gente de izquierda como MORENA, tampoco porque son discusiones que podrían quitarle votos a sus aspiraciones personales o, porque amparándose en la popularidad del AMLO, saben que para él eso es un tema que no le mueve mucho. De hecho, una de las pocas criticas de la izquierda intelectual mexicana hacia AMLO es su indecisión ante temas feministas.

3. Mientras tanto los movimientos feministas en México, particularmente de las jóvenes no han quitado el dedo del renglón. Lo cual es de aplaudirse y es, en buena medida, una de las formas de identificar a una verdadera feminista (me comentaba críticamente una colega defensora del movimiento): “Si de repente una intelectual dice que apoya el feminismo pero la lucha del pañuelo verde no, pues no se es feminista realmente. Porque lo que está detrás es la lucha completa por la autonomía del cuerpo, de a salud y de la lucha por servicios de salud dignos, de calidad y gratuitos para las mujeres. Esa es la lucha realmente”

4. Ése es prácticamente el punto, entre otros, con el que nos identificamos los salubristas de izquierda con los movimientos feministas. El de la reivindicación de las decisiones de la mujer sobre su salud, su cuerpo y su futuro. La tesis es la de salvaguardar la vida, la toma de decisiones de una manera informada, sin presiones y que sea con un amplio abanico de posibilidades de atención médica. Todas ellas con buena calidad clínica, decentes, limpias, respetables y gratuitas, atendidas por personal preparado y que demuestre un trato digno. No se crea, por cierto que esta es una posición de toda la medicina, solo lo es de los formados en Salud Pública y no todos. Más bien a los médicos y a las doctoras se nos educa muy conservadoramente en un modelo biomédico dominante que descalifica las opiniones de los pacientes (a los que se les denomina “legos” en el lenguaje médico), y que en su reduccionismo científico toma las decisiones clínicas arbitrarias por encima de la de los ciudadanos, denominados pacientes. O sea se nos educa a decidir por el paciente, ahí está la serie Dr. House como ejemplo. Aunque en efecto la decisiones no son todas malas, por cierto. Pero ahora con la vergonzante expresión de algunos colegas galenos ante la salud de AMLO en su contagio del Covid19, no cabe duda de que la formación médica dio muestras de esto.

5. Nos parece que en Sonora, así como en todo México. En concordancia con la enorme transformación que se va a realizar del sistema de salud derivado de la actual plaga del covid19, conviene retomar la lucha. Amplia lucha que incluye cambios por una educación sexual de calidad que resalte los derechos humanos y la igualdad, y que a la vez que se actualice las legislaciones estatales al nivel del de la CDMX, y se despenalice un problema de salud como es la interrupción voluntaria del embarazo. Problema que actualmente  genera una problemática sanitaria, social y económica.