Con una lucha de más de 15 años para demostrar las causas de sus padecimientos, la familia Ríos Fimbres señala que hoy cuenta con unos estudios del 2014 realizados en la Universidad de Arizona, donde se informa que en el medio donde viven hay elementos como cobalto 60, uranio, torio, tántalo y bismuto, conocidos por su riesgo radioactivo.
Estos resultados fueron entregados apenas en agosto pasado por el Hospital Vanner, antes Hospital de la Universidad de Arizona, después de realizar una nueva petición de estudios. No se les entregaron en aquel año, dicen, porque la autoridad de salud mexicana no hizo los pagos correspondientes del convenio.
Dulce María Fimbres y Jesús Ríos y tres hijos, Gerardo, Dalia, y Dulce María, todos con varios padecimientos que atribuyen al contacto con material contaminado de radioactividad.
De acuerdo a sus investigaciones, las posibles causas de estos padecimientos son dos: el primero es la cercanía del basurero de desechos tóxicos “Cytrar”, que se encuentra a 9 kms. de la colonia Altares Fraccionamiento Franciscanos II, que es donde han tenido su casa. Según la Norma de Seguridad Mexicana, el confinamiento debería estar ubicado por lo menos a 15 kms de la mancha urbana.


Actualmente hay colonias a 4 km de distancia del confinamiento que aún guarda, bajo sello y con monitoreo, 300 mil toneladas de desechos tóxicos.
La otra fuente posible es la construcción de las casas con varilla contaminada con cobalto-60. La familia Ríos Fimbres denuncia que las Constructoras Cenit S.A. de C.V. y Desarrollos de Sonora S.A. de C.V. son las responsables de usar varillas radioactivas con cobalto, uranio, torio, bismuto y tántalo. Estos elementos fueron encontrados por la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear, pero, a decir de Jesús Ríos, los niveles reales fueron falsificados para mostrar niveles menores a los reales.
Así como este organismo modificó los resultados para “tapar” el problema, así los organismos de salud, tanto de Sonora como de Arizona, se negaban a hacerles estudios, les regateaban el alcance de estos y luego les negaban los resultados, según cuenta Dulce María Fimbres.
“Aquí está comprobado lo que hemos venido diciendo desde hace 15 años”, dice Dulce María mostrando el documento. “Ni modo que esto no lo supiera la Secretaría de Salud de Sonora, ¿Cómo fue posible que lo ocultaran 9 años sabiendo el daño que estábamos padeciendo?”, se cuestiona.
Las enfermedades que la exposición a material radioactivo le ha causado a la familia son nódulos pulmonares, cardiomegalia, desmielización de los nervios, cánceres, migrañas, problemas de tiroides, trastornos mamarios, abscesos, entre otros.
Otro causa que los Fimbres señalan es la posible la contaminación del suelo, pues la Secretaría de Salud habría hecho un estudio, hace años, de los suelos en 25 viviendas de la zona, habiendo encontrado uranio, torio y bismuto, de acuerdo a los datos proporcionados por los Ríos Fimbres.
También se habrían realizado estudios médicos en las familias, cuyos resultados serían similares, pero no se les entregaron nunca ni se hicieron públicos.
“Los isótopos radioactivos que estoy desechando en la orina se encuentran solo en centrales nucleares, ¿Cómo es posible?”, dice Jesús Ríos. “Es que los contaminantes están en el aire, en toda esa zona. Si usted va al Parque Ecológico, es muy posible que haya respirado contaminantes”.
Toda la sección de Altares, donde está ubicada la casa de los Ríos Fimbres, tiene 3,470 viviendas con una población de 8,200 habitantes, de acuerdo a los datos de Luis Armando Moreno.
“Todo el sur de Hermosillo debe de levantarse… ¿En cuántas casas usaron los mismos materiales que en la nuestra estas constructoras”, enfatiza Dulce María Fimbres.
Han sido cuatro gobiernos estatales y tres administraciones federales de las que solo han encontrado “una vergonzosa indiferencia, insensibilidad y un enorme deseo por encarpetar e invisibilizar nuestro caso, pero nunca nos rendiremos hasta encontrar la justicia que nos mereceos por rescatar nuestra hermosa calidad de vida”, dicen en el comunicado.
Comunicado completo:



Redacción: Libera Radio.
Imágenes: cortesía de Dulce Ríos Fimbres.





