• De cómo un domingo de julio, a unos cuantos kilómetros de Hermosillo, se vio pasar una larga caravana con una sola consigna: “¡No a las presas!

Hermosillo, Sonora, 28 de julio de 2025.- Es posible que ni los propios convocantes a la “Caravana Manifestación en rechazo a la Imposición de Presas y Acueductos”, realizada el domingo 27 de julio entre Ures y Puerta del Sol, localidades de Sonora, pensaron en la respuesta tan grande que esta tendría.

Hubo un antecedente en marzo, una caravana de autos desde “El Tronconal”, a 20 kms. del centro de Hermosillo, hasta el Palacio de Gobierno. Aunque nutrida, aquella manifestación no tiene comparación con esta.

Son 8 kms. los que separan a Ures de Puerta del Sol,  comunidad rural con alrededor de 200 habitantes. Es justo ahí dónde se tiene proyectado la primera de un sistema de nuevas presas sobre el río Sonora.

Fue imposible contar la cantidad de automóviles que se adhirieron a la caravana, pero podemos dar fé de que la fila de autos ocupaba una buena parte de esa distancia. Saque usted cuentas.

Además de ellos, dos docenas de tractores y casi 30 jinetes salieron en fila cerca de las 4.00 pm, según lo planeado. Con un ánimo casi de fiesta, las familias en los autos y en tractores, algunos con música, muy saludadores, como suelen ser allá. 

Dicen que vinieron desde el Sinoquipe, de Baviácora y Aconchi, de las comunidades cercanas como El Sauz, Rancho San Pedro, San José de Gracia. Por supuesto, también de las comunidades afectadas por la presa El Molinito: San Bartolo, Fructuoso Méndez, Molino de Camou, Topahue, Mesa del Seri, San Rafael, La Victoria, etc.

Llamó la atención Alberto Meléndrez, el párroco local, dando la bendición y rociando con agua bendita a los marchantes en la salida del pueblo. Más adelante, unos jovencitos regalando botellas de agua a los peregrinos, a medio camino.

La Guardia Nacional y la Policía Estatal hicieron presencia en la Alameda, en Ures, y en el entronque hacia Puerta del Sol, en la llegada de los automóviles, cuidando un posible accidente.

En la plaza, a espaldas del Templo de Cristo Rey, y en sus alrededores se reunieron pobladores de la Cuenca de los ríos Sonora y San Miguel, ejidatarios, agricultores, ganaderos, amas de casa, padres y madres con sus niños, personas de la tercera edad, mujeres y hombres del campo, ambientalistas, académicos… En fin, la gente, la ciudadanía, el pueblo.

El pueblo fue el protagonista de una calurosa jornada, con el polvo levantado por los cascos de los caballos, los claxones pitando de tanto en tanto, las pancartas, las consignas de “no a las presas”, y la línea de los cerros recortando un horizonte azul primero, con tonos rosas y morados después, mientras fue cayendo la tarde. 

Al Movimiento en Defensa del Agua, la Vida y el Territorio en Sonora, conformado en un inicio por académicos e investigadores, ambientalistas y representantes de la comunidades, se le han unido asociaciones ganaderas, agrícolas y pequeños productores. Las reuniones que se han realizado en algunas comunidades han ido poco a poco haciendo mella.

“No a las presas, sí a la vida”, “Ríos Libres”, “Autodeterminación de los pueblos”, frases muy recurrentes en otras latitudes y en otras luchas, se han ido instalando en el lenguaje común de esta gente.

La del río Sonora es una población golpeada por la contaminación del derrame del 2014 de Grupo México, cuyo 11 aniversario se aproxima. Después del derrame, la burla y el desdén del gobierno peñanietista, la falta de atención a la salud, las promesas incumplidas de los gobiernos de todos los colores.

Dos cosas cayeron por sorpresa recientemente en las comunidades. Una, la presentación que hizo el gobernador Alfonso Durazo del “Proyecto de Abastecimiento de Agua del Río Sonora” ante los alcaldes de los municipios de la cuenca. En este proyecto solo se plantea la construcción de la presa Puerta del Sol y un acueducto para enviar agua a la zona norte Hermosillo.

De las tres presas anunciadas originalmente, solo esta tiene presupuesto aprobado, según lo dicho por Rodolfo Castro, de la Conagua. De hecho, ya se lanzó la licitación para la ingeniería básica, y maquinaria ha hecho acto de presencia donde se supone estaría la cortina. 

Este es el otro tema, que ya se están haciendo movimientos en el terreno sin que la gente haya sido escuchada. Hace unos días, 5 personas impidieron el paso de un Caterpillar hacia la zona, aunque ha seguido entrando por lo menos una máquina perforadora y un tractor para el despalme.

En el mitin, hablaron Ismael Limón de Molino de Camou, Isabel Dorado, activista de Ciudadanía Activa, Valente Romo, maestro de Ures y Mirsa Bom, investigadora, como parte del Movimiento. Desde sus diferentes experiencias y argumentos, insistieron en por qué no deben construirse más presas, pues tienen la experiencia de la afectación que han padecido aguas abajo de la pesa el Molinito, y tienen además los estudios de los investigadores que la confirman.

También hablan desde el sentido común: “si tienes dos presas secas en la cuenca, ¿para qué vas a construir más?”, y “si en Hermosillo se desperdicia la mitad del agua que entra en el sistema, “¿Por qué no inviertes en rehabilitar la red en lugar de echarle más agua al pozo sin fondo?”.

Después hablaron las y los representantes ejidales. Con matices, unos más bravos, otros más conciliadores, pero el mensaje claro y sin lugar a dudas: “No a la construcción de las presas”.

“Que no pase por encima de nosotros el gobierno, no estamos echados, nos tiene que ver, escuchar y atender a lo que pedimos. Pero lo tiene que hacer aquí, queremos diálogo pero aquí, no en las oficinas del gobierno”, dijeron algunos.

También se propuso la creación de un Consejo Ciudadano, que integre y formalice la participación de todos los actores del Movimiento. Este Consejo tendría representación de cada una de las comunidades y grupos interesados.

Las fotos no le hacen justicia a la cantidad de gente que realmente había: muchas personas se quedaron en sus vehículos, otras se refugiaban del sol en los árboles cercanos, otras simplemente no se acercaron, pero ahí estaban.

Para cerrar, ya casi a la hora del crepúsculo, los ahí reunidos se unieron para tomarse una foto y un video con el mensaje, sencillo y directo: “¡No a las presas!”.

Hoy lunes 28, mientras esto se escribe, se reporta movimiento de trabajadores y maquinaria en el área de Tescalama. Hoy fue la visita de obra según las fechas de la primera licitación.

Redacción e imágenes: Libera Radio