Cultura light 2020

Manuel Alberto Santillana

1. Un buen grupo de amigos y camaradas son fans del Doctor Hugo López-Gatell, así con mayúscula. Entre otras cosas porque es inteligente y se nota competente en su campo, y lo es. Adicionalmente cuenta con dos virtudes, una es su disposición a que los datos y la información esté y sea abierta para quien quiera consultarla y, la otra, la claridad didáctica para explicar, pausada, es más con parsimonia, todo lo que le preguntan, o casi todo. Y, además de guapo, como diría una colega, tiene otra característica personal, su paciencia ante la torpeza, la necedad, la ignorancia o la tendencia a molestar al subsecretario.

2. Uno se pregunta entonces: ¿Por qué insisten tanto en preguntar los mismos temas? Y no queda más que ver que se trata de una campaña para criticar y desestabilizar a la 4aT. La otra posibilidad es que, de plano, los periodistas que mandan a las conferencias no solo no aprenden, sino que no quieren aprender. Pero igual observamos la necedad con los periodistas, los analistas, editorialistas, opinólogos o los “intelectuales” de los medios tradicionales de la prensa escrita o televisiva. Y no aprenden y no quieren aprender no solo porque van 5 meses de epidemia en México, y existen páginas oficiales del gobierno o de instituciones de salud o educativas donde se encuentra la información de manera clara y accesible. Sino porque uno se da cuenta que el origen de las preguntas, dudas o cuestionamientos al propio López-Gatell son datos aislados por aquí o por allá que salen en la web. Y luego su insistencia en tres temas: ¿Por qué México no hace pruebas? ¿Por qué el presidente o el mismo HLG no usa cubrebocas? y ¿Por qué México tiene tantas muertes?  Ya chale.

3. Pero cuando ya pasan de los datos a estrategias de prensa, es cuando uno se percata que no es ignorancia o torpeza, sino una campaña desestabilizadora. Y existen varios datos que evidencian esta campaña: veamos cinco casos. Primero, que le han cuestionado una o dos veces directamente el porqué apoyo la metáfora del presidente de contar con una protección llamada “detente”, pero a sus espaldas en la prensa escrita o televisiva se lo cuestionaron innumerables veces. Segundo, que un periodista de una noticiero en horario estelar dice abiertamente “No le hagan caso a López Gatell”  ¡en plena epidemia y en el momento de más contagio! Tercero, que en todo este tiempo de cinco meses de epidemia y de conferencias de una hora diaria y respondiendo consistentemente, le siguen preguntando al menos una vez por semana sobre porqué México no hace pruebas, el uso e importancia del cubre bocas, quién determinó el semáforo de riesgo, o por qué hay tanta mortalidad en México. Cuarto, el cuestionamiento directo al Dr. Hugo López-Gatell de ser quien oculta información, la tergiversa o miente, cuando la información diaria se construye entre todos los datos que se envían de cada entidad federativa. Quinto, que la campaña es directamente contra dos personajes, uno es AMLO y el otro es HLG. De hecho, el apodo de uno es escatológico y el del doctor en epidemiología es el de “Dr. Muerte”. O sea, de los treinta o cuarenta funcionarios de la salud, la seguridad social, o funcionarios internacionales que han pasado por las conferencias diarias uno apenas recuerda sus participaciones o nombres, no porque hayan sido poco relevantes, sino porque no se les critica o burla. ¿Tienen apodo el Dr. José Alomía o el Dr. Mauricio Hernández? ¿No, verdad?, porque la campaña ofensiva es contra un solo personaje.

4. Me parece que para responder el porqué existe esa campaña de necios tiene tres explicaciones. Una es que puede ser un personaje candidateable políticamente posible para Morena -de hecho, ya se manejó en algunos memes-, para los próximos años. Un tipo de Salvador Allende más que de Ernesto “Ché” Guevara, a nivel nacional, porque ambas figuras fueron médicos. La segunda explicación es porque la pandemia ha cuestionado los sistemas de salud y la economía de todos los países, entre ellos México, y los críticos de AMLO y de la 4aT ven una oportunidad de atacar al gobierno y sus logros. Y uno de sus logros es, precisamente haber aplanado la curva epidémica y no haber colapsado el sistema de salud. Y como no ha sido una catástrofe sanitaria ni el apocalipsis económico, atacan y atacan. Por eso el comentario zopilote de ya llegamos a las 60 mil muertes ha sido el que estaban esperando, relamiéndose el pico de buitre, los periodistas de los medios. Tercera, que la prensa de los medios tradicionales sigue creyendo que vive como los tiempos de Carlos Denegri, cuando un artículo u opinión suya acababa o catapultaba una carrera política o de un funcionario. Y como el doc López-Gatell responde técnica o científicamente, le es irrelevante lo que diga la prensa y además sabe que cuenta con el espaldarazo del presidente de la república, por lo que le sigue. Y esto no lo creen los periodistas o intelectuales. No lo creen no en el sentido de credibilidad de un conocimiento, sino en el sentido arrogante de ¿Cómo a mi, a mí que soy lo que soy, me dice que no? Para ejemplo el último programa de Primer Plano del canal 11.  Por último, el quinto elemento es que claramente la carta de los 10 gobernadores que inmediatamente fueron 9 y finalmente 8, pidiendo la destitución del Dr. López Gatell es una tontería. Por dos razones, primera porque eso es una atribución exclusiva del ejecutivo nacional, no de los virreyes de esos 8 estados; y la segunda porque la justificación de la mentada carta es “lleva mal la política sanitaria” sin explicar cuál es la correcta, cuál es adecuada. O peor aun justificándola porque, con necedad el argumento es: no se hacen pruebas o usa cubre bocas. O sea, ya chale.