
#CulturaLight 2021
Por: Manuel Alberto Santillana
1. La vacunación contra la epidemia de covid19 se volvió una fiesta de esperanza. Como pocas veces acudimos este 2021 a un evento tan esperanzador y lleno de alegría humana. Es cierto que no sólo es en México, pero el hecho de llevar y ver a nuestros padres, abuelos o nosotros mismos si ya pasamos de los sesenta a una vacunación, como si fuéramos niños nos hizo emocionarnos hasta las lágrimas. Es sin duda una fiesta de esperanza. De esperanza en la salud y el bienestar. Es por eso que hay tres puntos que quiero resaltar a partir de este inicial, amplio y profundo, proceso de vacunación en México.
2. El primero de ellos es el festejo a la vida. ¡Viva la vida!. Ahora, como hace mucho no se sentía, se vivió un sentido de solidaridad y de agradecimiento. Vimos a decenas, cientos, miles de personas viejas agradeciendo la aplicación de la vacuna. Colaborando en las filas, estando pacientemente sentados o parados haciendo fila para esperar a ser vacunados, y luego estar esperando otra media ahora a verificar que no tuvieran una reacción. Fueron, sin duda, aleccionadores momentos de enseñanza de cómo es posible hacer bien las cosas en México y de forjar una mejor nación. Una vez más nuestros padres nos enseñaron algo en esta bella vida y éste país: paciencia, solidaridad, serenidad y agradecimiento.
3. El segundo es el gran esfuerzo institucional que se está haciendo: de hecho aunque con algunos problemas de desorganización, otros de improvisación y otros fuera de las manos de la administración (como la falta de vacunas al inicio de la campaña), el punto es que en este momento, de mediados del abril de 2021, se ha vacunado casi trece y medio millones de personas. Se han aplicado un poco menos de catorce millones de dosis. O sea más que la población total de países como Suecia, o como Cuba o Israel. No es nada despreciable el esfuerzo; que va desde lo financiero, las negociaciones internacionales, el transporte, el cuidado, la distribución y finalmente la aplicación y supervisión de las personas a quienes se les aplicó. Por eso y pese a complejidades de variada índole es de reconocer este esfuerzo institucional. Y además debemos verlo como un esfuerzo que no es gratuito sino que depende del uso correcto y justo de nuestros impuestos. Lo que lo hace más valioso. Porque prácticamente no nos ha costado un peso en directo, pero sí como un esfuerzo nacional de producción de riqueza, de recaudación correcta y sobre todo de justicia social. Por eso, precisamente por eso está conectada toda la actual lucha gubernamental contra la corrupción y la recuperación de la riqueza mal habida de tantas décadas anteriores. Porque detrás de esa corrupción está lo que hicieron esos gobiernos en treinta años de negligencia e impunidad que permitieron el desmantelamiento de todo el sistema de seguridad social y de salud, y en ultima instancia también de la caída en la producción de vacunas, así como de la ineficiencia o pésima calidad del sistema de salud público mexicano.
4. Por último. Es cierto que hay y ha habido errores, como también muchos logros en el manejo de la epidemia contra el covid19 en México, así como en la campaña de vacunación. Pero lo que me tiene sorprendido es la bajeza de la prensa fifí, los “periodistas” que vivían del chayote y muchos colegas médicos o académicos quienes confundidos, desde mi punto de vista, critican todo lo del AMLO y la 4aT. Digo que confundidos porque la gran mayoría de ellos provienen de escuelas públicas desde la primaria hasta la universidad, y no sólo eso, sino que las especialidades médicas se las pagamos con una beca resultado de nuestros impuestos o cuotas de la seguridad social. Sin embargo, se volvieron mas papistas que el papa y defienden supuestos privilegios de clase, cuando lo que se nota es su individualismo, aspiracionista pequeño burgués clasemediero.
5. No digo que no se deba criticar a la 4aT o a AMLO; es más, se debe y se exigen resultados favorables y con cierta urgencia. Tampoco me hago a un lado cuando han metido la pata, ni dejo de ver las mentiras, errores y dislates de la mañanera de AMLO o algunos de López-Gatell y Alomia. Pero de eso a aceptar toda critica como cierta, o de asentir que las fake news, mentiras y amplia campaña de desestabilización de los medios electrónicos tradicionales o la prensa escrita tiene razón, por supuesto que no. Me tiene sorprendida su perversidad y mala fe, y de gente académica que lo cree a pie juntillas. Hace un mes y medio se burlaban de que en los EEUU se aplicaban casi dos millones de vacunas en un día mientras que en nuestro país el mismo día se aplicaron 4500 vacunas. Hoy que en México se aplicaron medio millón de vacunas en un solo día, no dicen nada, pero en cambio azuzan a los médicos jóvenes a que se indignen y protesten por la injusticia de no recibir las vacunas. Hoy esa es su bandera zopilota. Y no dan una, buscan indignación manipulando a los médicos de instituciones privadas y a los pasantes e internos en instituciones públicas para que salgan a la calle a protestar. Lo hacen torpemente, en la misma semana en que la epidemia tiene el nivel más bajo de contagio con un 10%, cuando al epidemia activa se encuentra al 1%, cuando sólo un estado tiene camas ocupadas mayor al 30% y cuando ya se conocen los tratamientos efectivos para el manejos hospitalario y, además cuando –sobre todo- sus padres y abuelos están súper agradecidos con el gobierno de la 4aT. Lo dicho, son una oposición moralmente derrotada.




