#DiasdelFuturoPasado 95
Jorge Tadeo Vargas
Por motivos de mi trabajo como activista profesional -es decir que tengo un sueldo mísero, pero al final un sueldo por “alborotar el gallinero”- me toca viajar y tener reuniones con activistas de distintas partes del país. Las pláticas no siempre son sobre el trabajo que se está haciendo (¡¡sería muy aburrido!!) a veces se platica de deporte, de cine, literatura, en fin de muchos temas donde obviamente no pueden faltar las críticas a las políticas que se imponen desde los gobiernos en sus tres niveles y los impactos que producen más allá o a pesar de las resistencias comunitarias.
Estos días me tocó viajar a Monterrey por una invitación de mi buen amigo Diego de la banda Afterbolxebike y del sello/fanzine Incendiario. La invitación era para dar una charla/conversatorio sobre las crisis hidro ecológicas en tiempos de colapso climático dentro de un espacio de convivencia Punk y otras formas contraculturales. Esto como un intento de ir recobrando de a poco aquella vieja frase de los Profane Existence de volver hacer al punk una amenaza y no solo un objeto de consumo. Nada fácil el reto que se tiene encima en estos días y por lo tanto muy valioso.
Un día previo al conversatorio, estuvimos en una reunión donde había compas de otros grupos y/o colectivos, organizaciones sindicales, individuos que se están organizando para las actividades del Dos de Octubre. Por algún motivo la plática se fue yendo hacia el intento de reforma energética propuesta por MORENA/4T y cuál puede ser el impacto más allá del pleito entre partidos políticos y los intereses económicos que se verán afectados si se retoma esta reforma.
Más allá del tema de las renovables y si éstas fueron cooptadas por las corporaciones transnacionales, tras la reforma energética en el periodo presidencial de Vicente Fox, lo que yo noto en particular es que cada que se habla del tema, principalmente con activistas o investigadores es que poco o nada se cuestiona la matriz/modelo de producción energética centralizado, basado en megaproyectos que tenemos en la actualidad y el cual no responde a las necesidades de las comunidades, sino a las del sistema de clases y su modelo de producción-consumo.
Cuando se habla de soberanía energética, se hace desde la lógica de país donde unos cuantos elegidos (no democráticamente) deciden el destino de los demás. De autonomía energética ni hablar; esa es una utopía de los radicales, de los que quieren ver arder al sistema, revoltosos sin nada mejor que hacer, diría el gobierno. Por lo tanto, pensar en municipios produciendo la energía que necesitan, sin megaproyectos que beneficien a unos cuantos, eso ni pensarlo en la lógica capitalista tecno feudal. Aunque por fortuna las cooperativas de energía en México ya son una realidad. Basta ver organizaciones como ONERGÍA para entender que hay esfuerzos por apostar por otro modelo/matriz energético.
Acá toca hacer un paréntesis y recordarles que la reforma energética propuesta por el ejecutivo pone en riesgo estas iniciativas cooperativistas, pues al salir del control total de la federación, significaban un riesgo para lo que la 4rta transformación pretende que es tener el control total de los mal llamados recursos estratégicos. Teniendo a las corporaciones transnacionales y sus cabilderos haciendo el trabajo de convencernos de la importancia de las mal llamadas energías limpias era seguro que el gobierno iría contra ellos como medida de presión para las negociaciones necesarias donde todos los involucrados salieron ganando, claro con un costo socioambiental pagado por las comunidades vulneradas y la naturaleza. Cerramos el paréntesis.
Los promotores de las energías renovables y/o limpias manejan un discurso de que estas no contaminan, que son la solución perfecta a la crisis climática, sin embargo no cuestionan el modelo de producción-consumo, ni la matriz basada en megaproyectos que sigue imperando en su idea de producción de energía, pero para que esto pueda funcionar tienen que hacer todo un trabajo mediático y convencernos de que el tecno feudalismo aplicado a la producción de energía y así mantener este nuevo colonialismo pintado de ambientalmente responsable (cualquier cosa que eso signifique no es más que un mito).
La idea de que la transición energética se puede dar desde este modelo de producción-consumo es más que errónea, es ridícula simplemente porque los impactos que genera este tipo de producción de energía se dan desde la extracción de los materiales para la producción de los paneles solares, las eólicas, las baterías de litio y un largo etcétera. Para esto seguimos dependiendo de la minera y con una cara mucho más agresiva y devastadora. También se depende de las zonas de sacrificio, la pérdida de naturaleza, el desplazamiento forzado de poblaciones humanas y no humanas, la violencia y criminalización a las comunidades que resisten y protegen sus territorios bioculturales, la afectación a la salud ambiental por lo tanto a la salud humana, el abuso de poder, la pérdida del tejido social, todo esto se va convirtiendo en la norma en el actuar de aquellos que promueven y ponen en marcha tanto la transición como la entrada de las energías renovables/limpias.
Otro aspecto importante a mencionar es la capacidad de estas “energías” para satisfacer la demanda en una sociedad tecno feudal, centralizada, privatizadora, extractiva. No tiene esa capacidad, es solo un lavado verde para el nuevo colonialismo donde -de nuevo y perdón por la insistencia- las zonas de sacrificio aumentan tanto en territorio como en los impactos a la salud ambiental mientras que un solo sector se privilegia de estos energéticos. Es fácil. Energías limpias para las ciudades privilegiadas, contaminantes orgánicos persistentes para las comunidades y la naturaleza vulneradas.
Sin decrecimiento, una economía anticapitalista y un enfoque ecosistémico, cualquier intento de cambiar el modelo de producción-consumo en general y el energético en particular solo queda en supuestas buenas intenciones, en negocio para unas cuantos, sin llegar a beneficiar a las comunidades vulneradas y mucho menos a la naturaleza. Es solo “Green washing”, practicas “ecofriendly” que sirven de discurso a ciertos sectores privilegiados con ideas cercanas al ecofascismo -ya sea por ignorancia o por agenda- Muchos activistas OENEGEROS que me topo en el día a día haciendo mi trabajo suelen tener esta tendencia, muy peligroso, por cierto.
Las acciones tienen que ser de raíz y como nos dijo el buen Armadillo en esta reunión que desencadenó este texto mientras tomábamos café: “sin las bases entonces no sirve de nada la organización, es pura retórica”. Desde abajo, haciendo comunidad es como sobreviviremos a este colapso tecno feudal.
Septiembre 2022
Desde algún lugar en el exilio.
*Jorge Tadeo Vargas, escritor, ensayista, anarquista, a veces activista, pero sobre todo panadero casero y padre de Ximena. Está construyendo su caja de herramientas para la supervivencia.





