La republicana Nikki Haley, exembajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, y quien estaba haciendo campaña con presuntas pretensiones de llegar a ser la candidata a la presidencia de Estados Unidos, ha decidido dejar de lado sus aspiraciones y retirarse de la contienda.

Haley, suspendió su campaña pero no dio su respaldo al expresidente Donald Trump, a quien hizo el llamado de ganarse de nuevo el respaldo de su partido, principalmente el de los republicanos moderados.

Esto lo reafirmó en un discurso televisado en Charleston, Carolina del sur, justo después del llamado “supermartes” electoral en el que se pudo ver una arrasadora victoria de Trump.

“Ahora es responsabilidad de Donald Trump ganarse los votos de aquellos en nuestro partido y fuera de él que no le respaldan, y espero que lo haga”, dijo Haley.

Y es que en el “supermartes” electoral, Trump fue declarado como ganador en 14 estados de los 15 que están en disputa.
Estos son Alabama, Alaska, Arkansas, Colorado, California, Maine, Massachusetts, Minnesota, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah y Virginia, con lo anterior, el exmandatario queda indudablemente al cabeza, por lo que según proyecciones de medios de comunicación estadounidenses será el candidato del partido republicano.