La primera sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión estuvo marcada por un intercambio de acusaciones entre Morena y la oposición en torno a la soberanía nacional, luego de darse a conocer la presencia de presuntos agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua y las solicitudes de detención provisional emitidas por Estados Unidos contra funcionarios mexicanos.
Durante el debate en el Senado de la República, legisladores oficialistas señalaron que existe una posible intromisión extranjera en asuntos internos del país.
La senadora Andrea Ramírez sostuvo que resulta contradictorio que, mientras México exige respeto a su soberanía por la presencia de agentes extranjeros en Chihuahua, autoridades estadounidenses impulsen acciones judiciales contra funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Por su parte, legisladores de oposición acusaron al oficialismo de utilizar el discurso de soberanía para proteger a funcionarios señalados por presuntos vínculos con actividades ilícitas.
La senadora Carolina Viggiano afirmó que el debate busca encubrir responsabilidades políticas y cuestionó la postura del gobierno federal frente a las acusaciones provenientes de Estados Unidos.
En respuesta, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, acusó al PRI y al PAN de abrir la puerta a la intervención extranjera y calificó a ambos partidos como “traidores a la patria”.
El intercambio ocurrió en medio de la crisis política generada por las investigaciones y señalamientos contra funcionarios sinaloenses, así como por las tensiones diplomáticas derivadas de las acciones del gobierno estadounidense.





