El gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha expresado su oposición a la iniciativa republicana en Estados Unidos de gravar las remesas enviadas desde ese país a México.

Esta postura se basa en la consideración de que dicha medida sería discriminatoria y violaría tratados bilaterales entre México y Estados Unidos, así como derechos humanos de los migrantes.

Para abordar esta situación, el gobierno mexicano ha tomado varias acciones:

  1. Carta de oposición: El secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, envió una carta formal al gobierno estadounidense expresando la oposición a la iniciativa.
  2. Reuniones con organizaciones de mexicanos-estadounidenses: El embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, sostendrá reuniones con distintas organizaciones para explicar los motivos por los cuales la iniciativa no es adecuada.
  3. Comisión del Senado: Una comisión del Senado mexicano, integrada por representantes de todos los partidos políticos, viajará a Estados Unidos para reunirse con congresistas y expresar su rechazo a la medida.
  4. Movilización de migrantes: Se buscará que los migrantes mexicanos envíen cartas a sus congresistas y utilicen sus redes sociales para manifestar su oposición al impuesto, argumentando que sería discriminatorio y viola tratados bilaterales.

La iniciativa republicana ha avanzado en el Congreso estadounidense, habiendo pasado por dos comisiones y estando próxima a ser discutida en la Cámara de Representantes y posteriormente en el Senado.

El gobierno mexicano continuará monitoreando el proceso y tomando acciones según las indicaciones de la presidenta Sheinbaum.