Los 20 municipios con mayores índices de violencia registraron una participación ciudadana del 10.2%, cifra inferior al promedio nacional. Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, presentó el caso más extremo de abstencionismo.

Ciudad de México.- El desinterés ciudadano en las primeras votaciones para elegir a los integrantes del Poder Judicial se acentuó significativamente en los municipios más afectados por la violencia en México.

Ek medio de comunicación El Sol de México, realizó un análisis de los votos para ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en los distritos electorales de los 20 municipios con mayores niveles de violencia, y encontró que el promedio de participación fue de apenas un 10.2 por ciento. Esta cifra contrasta con el promedio nacional, que se situó entre el 12.5 y el 13.3 por ciento.

El caso más alarmante de abstencionismo se registró en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. En este municipio, solo 16,530 personas de una lista nominal de 267,084 acudieron a las urnas, lo que representa un exiguo 6.1 por ciento de participación. Tlajomulco, integrado en la zona metropolitana de Guadalajara –región gobernada por Movimiento Ciudadano y con el mayor número de personas desaparecidas en el país (más de 8,500 casos hasta mayo de 2024)–, es uno de los territorios con fuerte presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El Índice de Paz México 2025 ya había catalogado a Tlajomulco y Tlaquepaque entre los 30 municipios más peligrosos de México (con más de 150 mil habitantes) debido a sus elevadas tasas de homicidio doloso. Tlajomulco reportó 277 asesinatos el año pasado, alcanzando una tasa de 45.5 por cada 100 mil habitantes.

Un comportamiento electoral peculiar se observó en Chihuahua, Chuhuahua. Aunque su participación del 15.2 por ciento superó la media nacional, según los Cómputos Distritales Judiciales 2025 del INE, el porcentaje de votos nulos alcanzó un sorprendente 23.5 por ciento, más del doble del promedio nacional de 10.7 por ciento.

Chihuahua, gobernada por el PAN, ha enfrentado históricamente altos índices de homicidios debido a disputas entre cárteles y debilidad institucional. En Ciudad Juárez, otro municipio chihuahuense golpeado por la inseguridad, la participación fluctuó entre el nueve y el 12 por ciento, con una anulación de votos cercana al 13.5 por ciento.

En Guanajuato, el estado con la mayor cantidad bruta de homicidios a nivel nacional, la violencia también parece haber mermado la participación. En León, su capital económica, el abstencionismo alcanzó un drástico 94 por ciento, mientras que los votos nulos superaron el nueve por ciento. En Celaya, la participación fue aún menor, con apenas un 6.8 por ciento.

La situación en Sinaloa, entidad marcada por la violencia continua derivada de la pugna entre facciones del Cártel de Sinaloa, no fue diferente. En Culiacán, los cómputos del INE muestran una participación de alrededor del 10.4 por ciento, acompañada de una anulación de votos del 10.6 por ciento.

Fresnillo, Zacatecas, municipio conocido por la alta percepción de inseguridad entre sus habitantes durante el último lustro, vio cómo solo nueve de cada 100 personas habilitadas para votar acudieron a las urnas.

No obstante, algunas demarcaciones con altos índices de inseguridad, pero donde el partido gobernante Morena (identificado con la “4T”) tiene un fuerte arraigo, lograron superar el promedio nacional de votación. Tal es el caso de Iztapalapa (14.3 por ciento de participación), Ecatepec (13.2 por ciento), Cancún (14.6 por ciento) y Acapulco (13.7 por ciento), sugiriendo que otros factores, además de la violencia, influyeron en la decisión de los ciudadanos de participar o no en estos comicios judiciales.