ISABEL DORADO AUZ

La razón es sencilla, no tienen argumentos para defender los proyectos que pretenden imponer y, además, poseen mayoría absoluta en el poder legislativo y pronto no tendrán contrapeso en el poder judicial.

Lo que no terminan de entender es que el Pueblo Sabio les está brindando un voto de confianza para que desaparezcan los pretextos y el mundo maravilloso que nos prometieron comience a ser una realidad. Se vieron bien con los programas de bienestar, pero están quedando mucho a deber con el tema del cuidado del medio ambiente.

Proyectos como el de la planta de amoniaco, en un sitio Ramsar, en la Bahía de Ohuira, el proyecto Saguaro en Puerto Libertad, la presa Milpillas en Zacatecas y el proyecto de tres presas en el Río Sonora, son ejemplos claros de la grave amenaza que se cierne sobre esos ecosistemas.

Dada la devastación ecológica que provocarán esos proyectos, en caso de concretarse, la 4T tiene la tentación de imponerlos a cualquier costo, privilegiando intereses puramente económicos y dejando en el olvido a las comunidades que quieren conservar sus ecosistemas. En el caso del Río Sonora tuvimos un acercamiento con el gobernador, el Congreso del estado e incluso abordamos a la presidenta de la República en el primer trimestre de este año, Aunque en todos los casos nos ofrecieron Diálogo, dejaron de tener comunicación con el Movimiento en Defensa del Agua, el Territorio y la Vida.

La presidenta de la República, la científica, con solo darse la oportunidad de leer un artículo científico de este año, hay muchos más, (Environmental Impact of Minig Activities on Water Availability, Quality and Sediments in the Sonora River, Mexico. Water Air Soil Pollut, 2025). Se daría perfecta cuenta de la desgracia que ha traido consigo la actividad minera desde que aumento la producción de cobre a partir del 2011. Vería también que la minería tiene el 55% de los derechos de agua, con lo cual se viene abajo el argumento de que se privilegiará el agua para consumo humano.

Ante esta realidad, sin mediar ningún tipo de comunicación con las comunidades rurales, promesa del gobernador, empezaron a hacer los primeros estudios violando diversas disposiciones legales. En primer lugar, no hay un Manifiesto de Impacto ambiental; segundo, no hay permiso de ocupación de zona federal; tercdro, no hay servidumbre de paso autorizada por el núcleo agrario. Por si fuera poco, se está violando el acuerdo de Escazú y el convenio 169 de la OIT.

La 4T no ha entendido que el tiempo de las imposiciones empieza a terminarse. El Pueblo ya no tolera no ser tomado en cuenta en las decisiones más importante que debe tomar el poder político. La debacle de la 4T puede provenir de esta forma autoritaria en que empieza a operar y, seguramente no será la “oposición” partidista la culpable de cualquier tropiezo de la hoy fuerza política dominante, misma que empieza a olvidar que fue el Pueblo Sabio el responsable de su ascenso y será el Pueblo Sabio el responsable de su caída si persisten esas prácticas priistas de imposición para favorecer a los machuchones. Es obvio, que las presas no son la solución para resolver el problema de abasto de agua para la ciudad de Hermosillo y si realmente quieren beneficiar al Pueblo, los recursos debieran invertirse en corregir el grave problema de fugas de agua que se lleva alrededor del 50% de agua potable que genera el municipio.

Nos corresponde a Nosotr@s resistir y la 4T deberá analizar a quien terminará dándole la razón, a la actividad minera responsable de la devastación ecológica o al Pueblo Sabio que quiere recuperar ecosistemas y que el Río Sonora vuelva a ser aquel hermoso paseo turístico que hemos ido perdiendo.

isabel.dorado@unison.mx