(titular editorializado)

Luis Enrique Ortiz

Es bueno a veces que la figura presidencial pueda darse el lujo de corregir -ipso facto- las conductas filo prianistas, salvo las autorizadas desde alto nivel, que florecen cada día y por doquier en “El movimiento”, conocido como Cuarta Transformación.

Tres casos muy contemporáneos cuya peculiaridad es que sus protagonistas son mujeres de El movimiento, ayudan como indicadores de que la presidenta Claudia Sheinbaum, ha establecido límites muy claros al menos en dos de ellos. Fueron de efecto inmediato y sin derecho a pataleo, antes al contrario  comer sapos vivos sin gesticular y de preferencia con la cervis con una inclinación de al menos 15 grados medidos desde el lado recto de un triángulo pitagórico.

La diputada federal por Hermosillo, Sonora, Diana Karina Barreras, como la gobernadora de Campeche, Layda Sansores y la presidenta del INE (Instituto Nacional Electoral), Guadalupe Taddei Zavala, han sido parte de la agenda de corto plazo presidencial y del poder que da la Constitución y/o la vara de mando que recibió de manos del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Dos de las aludidas son espejo y la otra es de las que les gusta reflejar sus sombras o talentos en vidrieras con fondo de policromía verde, blanco, rojo y azul celeste.

Hay una diferencia entre los espejos que caminan dentro de El movimiento y aquellos que se las arreglan para tener cercanía con fines de inclusión o alguna autorización para pecar a nombre de la 4T, como Manuel Barttlet o Manlio Fabio Beltrones, en el primero y segundo caso respectivamente. Los primeros tienen inmunidad y los otros solo licencias temporales renovables en todo momento también revocables.

Los prianistas, salvo des honrosas excepciones, son espejos en quienes muchos “cuatro teístas” suelen mirarse para aprenderles como se mantuvieron tantos años en el poder, más de ochenta. 

Sin embargo, para los compañeros más a la izquierda dentro de MORENA, en los cuales aún prevalecen uno o más principios de los de antes -cuando había mística revolucionaria- se alternan las prácticas del autoritarismo, la corrupción, el capitalismo salvaje y del neoliberalismo depredador, con destellos de entereza y moral progresista, que aún vive en la justa medianía o tal vez un poco más arriba.

La diferencia principal estriba en que por lo general los compañeros del movimiento usan a los prianistas -del movimiento- para que arremetan con el trabajo sucio dentro y fuera, del movimiento, mientras los primos que vienen del centro-derecha, simplemente viven el papel y casi nunca lo pueden dejar porque es su naturaleza: el diputado  Ricardo Monreal seguirá siendo la mezcla perfecta de un Fouché que adora a Nicolas Maquiavelo, como el senador Adán Augusto López, bajo sospecha de proteger criminales a sueldo del Estado y de Layda Sansores qué se les puede contar.

Diana Karina diputada federal por el PT, por el distrito 03  con cabecera en Hermosillo, tenía alrededor de un mes ignorando análisis de periodismo serio y protestas dentro y fuera de El Movimiento por usar su posición (estilo virreinita), para aplastar una crítica de una ciudadana que de acuerdo a la Carta Magna, es parte del  colectivo que paga el sueldo de ella y su marido, cuya referencia es otra historia.

Luego, la secretaria de las mujeres Citlali Hernández la criticó públicamente por pretender censurar una de sus patronas, usando el aparato del Estado, pero la esbelta legisladora, ni se inmutó. 

Fue hasta cuando la propia Sheinbaum, se metió al tema, cuando la legisladora de marras le bajó de espuma a sus chocolate del Bienestar, pero sin dar su brazo a torcer, tiene muy alto el ego. Es decir: “los cocodrilos vuelan pero bajito”, cosas de la cultura priista.

Es de destacar el papel de medios como Proyecto Puente y El Imparcial, en las acciones que por lo pronto ya le costó a la diputada, veto a cualquier aspiración de elección popular, incluyendo de reina del día del estudiante o del carnaval de Veracruz. En el pecado lleva la petista su penitencia pues olvidó aquella advertencia de AMLO: “yo soy fresa comparado con la doctora Claudia Sheinbaum”. A Diana Karina le llegó la barredora.

Y a veces puede ser buen que en algunos órganos autónomos como el INE, la autonomía deba ceder ante la necesidad superior del movimiento de desbeltronizar al garante de elecciones si no del todo limpias, al menos que ayuden en temas de legitimidad. 

A tan sólo 24 horas de que Claudia Sheinbaum opinó -sin sugerir ni dar línea- sobre la presencia del priista Hugo Patlán Matehuala en lo alto del organigrama del organismo ciudadano y cuyas cartas de recomendación  vienen firmadas por Roberto Madrazo Pintado y Manlio Fabio Beltrones.

Pero, a Guadalupe Taddei Zavala no le mandaron indirectas mediáticas, por ser asunto de urgente y obvia resolución, pero  a Diana Karina se le dio mucho tiempo para reconsiderar y no atendió el hecho de que algunos medios, comunican lo que el Diario Oficial de la Federación está impedido por imperativo de ley.

Así las cosas, falta Layda Sansores, dama de prolongado colmillo político, que no solo comete excesos y  adquiere espejos muy caros, pero que al menos tiene la gracia de ser el enemigo público número uno de Alejandro Moreno Cárdenas, cuyos anteriores referencias son todos cachorros comparados con Él, incluyendo a toda la familia Yunes de Veracruz.

(F)Alito Moreno, como se le conoce al exgobernador de Campeche, es después de Claudio X González y Ricardo Salinas Pliego, uno de los objetivos prioritarios del alto mando de la 4T, lo cual le da a Layda una especie de licencia para matar (políticamente hablando) por vivir en una zona de guerra.

Tres mujeres cuyos casos individuales son serios y de respuesta estructural, son incluso sumados nada comparado con el caso del ex gobernador de Tabasco y actual coordinador de la mayoría en el Senado de la República, Adán Augusto López, de quien ya salió el peine y si como dicen que dirá “no sabía!”, al menos dormía con el enemigo, un jefe de policía (Hernán Bermudez Rquena) criminal que construyó un imperio ilegal con recursos públicos.

Así las cosas, veamos si el caso de Layda podría ser usado como cajita oriental.

Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/share/p/1BvDgzYazv/?mibextid=wwXIfr