Luis Enrique Ortiz

La escuela autónoma Sewa Tomteme, de Vicam Swicht, emprendió muy recientemente una cruzada biocultural por la preservación de la polilla o mariposa Cuatro Espejos (Rothschildia cincta), especie amenazada por la actividad humana y el cambio climático.

El director de Sewa Tomteme, Mario Luna, encabezó los días 14 y 15 de marzo el inicio de un esfuerzo sin precedentes de regeneración ambiental para reproducirla en condiciones controladas, que incluye acciones de cuidando a la integridad del territorio donde se reproducen estas escamas con alas o lepidópteros.

Esta empresa de conservar el medio ambiente para no tener que hacer tenabaris de plástico, está acompañada de organizaciones yaquis que han tenido éxito en reproducir Rothschildia cincta en Arizona.

Con los capullos secos de la Cuatro Espejos, se confecciona uno de los elementos más representativos de la cultura de algunos pueblos originarios, de lo que hoy es Sonora: los “tenabaris”, utilizados y venerados en las danzas de pascola y venado de yaquis y mayos.

La escasez de capullos y la protección (NOM-059-SEMARNAT) impuesta a esta especie amenazada, ha provocado que en muchas comunidades indígenas se utilicen versiones hechas con plásticos y otros materiales sintéticos.

Para hacer un par de tenabaris se necesitan al menos 400 capullos, que son cosidos a tiras de piel animal, por lo general de venado y se colocan alrededor de los tobillos de cada danzante.

Una semilla o pequeña piedra de hormiguero es colocada dentro de cada capullo, previo a ser cerrado por completo, al agitarse se produce un sonido muy parecido al de las víboras de cascabel, multiplicado por varios cientos a cada contacto de los pies desnudos sobre la Tierra.

Se llaman teneboym, pero los yoris les dicen tenabaris, en todo caso éstos, son para las tradiciones yoeme y yoreme el sonido sagrado de la conexión con la Tierra.

La destrucción y fragmentación del territorio, sequías agudas y prologadas y malas prácticas de recolección de algunas personas que matan a la mariposa antes de que complete su metamorfosis y pueda reproducirse, han disminuido las poblaciones de la Cuatro Espejos, al grado de necesitar protección federal.

Su reproducción en condicione controladas es pertinente porque no requiere impactar al medio ambiente para ser viable, al contrario, entre más naturaleza mejor.

Podría elevar la competitividad de los artesanos de las regiones indígenas, sin perder calidad, ni encarecer estos cascabeles y desestimular la producción de elementos ceremoniales de plástico. Jewi.

📷 Sewa Tomteme

Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/luisenrique.ortiz1