La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtieron que el calor extremo, impulsado por el cambio climático, representa un riesgo creciente para millones de trabajadores al aire libre en sectores como agricultura, construcción y pesca.

Entre las afectaciones más comunes se encuentran golpes de calor, deshidratación, daños renales y trastornos neurológicos.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más de 2, mil 400 millones de personas están expuestas a calor excesivo en todo el mundo, provocando alrededor de 22.8 millones de lesiones laborales cada año. Además, la productividad puede caer hasta un 3% por cada grado que supera los 20°C.

Las agencias internacionales llamaron a implementar políticas de salud laboral adaptadas a las condiciones climáticas, invertir en innovación y capacitar a empleadores y trabajadores para reconocer y tratar el estrés térmico, así como involucrar a gobiernos, trabajadores, sindicatos, empleadores y expertos en salud pública en la creación de estrategias locales eficaces y sostenibles, fomentar la innovación mediante tecnologías que protejan la salud sin afectar la productividad, invertir en investigación para evaluar y mejorar las medidas de protección en el entorno laboral.