Investigadores de University of Connecticut y Purdue University desarrollaron un nuevo bioplástico elaborado a partir de cáñamo industrial capaz de resistir agua hirviendo y estirarse hasta un mil 600 por ciento de su tamaño original sin romperse.
El estudio fue publicado en la revista científica Chem Circularity y plantea una posible alternativa a plásticos derivados del petróleo utilizados actualmente en envases, botellas y productos electrónicos.
El material fue desarrollado utilizando cannabidiol (CBD), un compuesto presente en la flor del cáñamo industrial, una variedad distinta al cannabis recreativo y sin efectos psicoactivos.
De acuerdo con los investigadores, el nuevo material combina flexibilidad, resistencia térmica y transparencia, características poco comunes en plásticos elaborados con recursos vegetales.
“Muy pocos plásticos fabricados con recursos naturales tienen esta capacidad”, señaló Gregory Sotzing, uno de los autores del estudio.
Los científicos indicaron que el bioplástico podría servir como alternativa al bisfenol-A (BPA), un compuesto utilizado en plásticos tradicionales y señalado por estudios científicos por sus posibles efectos sobre la salud.

El BPA es considerado un disruptor endocrino, es decir, una sustancia que puede alterar funciones hormonales del organismo.
Los investigadores señalaron que el nuevo policarbonato vegetal podría emplearse en aplicaciones donde actualmente se utiliza PET, uno de los plásticos más comunes en envases de un solo uso y embalajes transparentes.
También mencionaron posibles aplicaciones en electrónica flexible y materiales industriales.
El equipo destacó que el material mantiene estabilidad térmica y puede adaptarse a procesos industriales existentes, un aspecto considerado clave para su fabricación a gran escala.
Además, señalaron que el cáñamo industrial tiene ventajas ambientales por su rápido crecimiento, bajo consumo de agua y capacidad para capturar dióxido de carbono.





