Por: Juan Antonio Lugo Machado/ Elisa Nohemí Lugo Zazueta/ Juan Antonio Lugo Zazueta

En Sonora estamos acostumbrados a escuchar sobre enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, o por garrapatas, como la rickettsiosis. Sin embargo, existe otra infección menos conocida que también representa un riesgo para la salud: la leptospirosis.

Aunque no es una enfermedad frecuente, puede afectar tanto a personas que viven en zonas rurales como urbanas y, cuando no se diagnostica a tiempo, puede ocasionar complicaciones graves.

¿Qué es la leptospirosis?

La leptospirosis es una enfermedad causada por una bacteria llamada Leptospira. Esta bacteria vive principalmente en los riñones de algunos animales y se elimina a través de su orina. Los principales reservorios son las ratas y otros roedores, aunque también pueden infectarse perros, bovinos, cerdos, caballos y animales silvestres.¹,²

Las personas pueden infectarse cuando la bacteria entra al organismo a través de pequeñas heridas en la piel o por contacto con ojos, nariz o boca después de tocar agua, lodo o suelo contaminados con orina de animales infectados.²

¿Existe riesgo en Sonora?

Aunque Sonora tiene un clima predominantemente seco, la leptospirosis sí está presente en nuestro estado. Estudios epidemiológicos en México han identificado casos en Sonora y muestran que la enfermedad ocurre con mayor frecuencia durante la temporada de lluvias, especialmente entre agosto y octubre. En el norte del país también se observa este incremento estacional.³

Después de lluvias intensas, inundaciones o acumulación de agua, aumenta la posibilidad de que la bacteria sobreviva en el ambiente durante varios días o incluso semanas, favoreciendo la transmisión.²

Además, actividades comunes en nuestra región pueden aumentar el riesgo, como:

  • Trabajos agrícolas y ganaderos.
  • Limpieza de patios o bodegas donde existen roedores.
  • Contacto con agua estancada después de lluvias.
  • Manejo de animales enfermos sin protección.
  • Exposición a corrales, establos o drenajes.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 30 días después del contagio.

En muchas personas comienza como una enfermedad parecida a una gripe:

  • fiebre alta;
  • dolor intenso de cabeza;
  • dolores musculares, especialmente en las pantorrillas y espalda;
  • escalofríos;
  • náuseas o vómito;
  • diarrea;
  • ojos enrojecidos.

Debido a que estos síntomas son similares a otras infecciones, la leptospirosis puede confundirse fácilmente con dengue, influenza o COVID-19.¹,²

¿Puede ser grave?

Sí.

Aunque la mayoría de los casos son leves, aproximadamente una de cada diez personas puede desarrollar una forma grave conocida como enfermedad de Weil, caracterizada por:

  • color amarillo en piel y ojos (ictericia);
  • insuficiencia renal;
  • hemorragias;
  • dificultad para respirar;
  • choque.

Sin tratamiento oportuno puede poner en peligro la vida.¹

¿Los perros pueden transmitirla?

Sí, aunque es poco frecuente.

Los perros también pueden enfermarse de leptospirosis y eliminar la bacteria por la orina. Un reporte reciente describió el caso de una mujer que adquirió la infección después de cuidar a su perro enfermo sin utilizar guantes al limpiar su orina y vómito. Este caso recuerda la importancia de consultar al médico veterinario cuando una mascota presenta fiebre, vómito o decaimiento, así como utilizar medidas de protección al manipular sus secreciones.⁴

¿Cómo podemos prevenirla?

La buena noticia es que la mayoría de los casos pueden evitarse con medidas sencillas:

  • Mantener patios y viviendas libres de basura que atraiga roedores.
  • Evitar el contacto con agua estancada después de lluvias.
  • Utilizar botas y guantes al limpiar corrales, bodegas o áreas inundadas.
  • Cubrir heridas antes de trabajar en ambientes húmedos.
  • Lavarse las manos después de manipular animales.
  • Llevar a las mascotas a revisión veterinaria y mantener actualizado su esquema de vacunación cuando esté indicado.
  • No caminar descalzo en zonas con lodo o agua posiblemente contaminada.
  • Controlar la presencia de ratas dentro y alrededor de la vivienda.

¿Cuándo acudir al médico?

Debe buscar atención médica si presenta fiebre acompañada de dolor muscular intenso y en los días previos:

  • estuvo en contacto con agua de inundación;
  • trabajó en campos agrícolas o corrales;
  • limpió lugares con presencia de roedores;
  • manipuló animales enfermos;
  • convivió con una mascota diagnosticada con leptospirosis.

Informar al médico sobre estas exposiciones facilita un diagnóstico oportuno y el inicio temprano del tratamiento, lo que disminuye considerablemente el riesgo de complicaciones.¹,²

Un mensaje para Sonora

La leptospirosis no debe generar alarma, pero sí conocimiento. Aunque es menos frecuente que otras enfermedades infecciosas de nuestra región, puede prevenirse mediante higiene, control de roedores, cuidado de las mascotas y evitando el contacto con agua potencialmente contaminada.

Reconocer sus síntomas y acudir oportunamente a los servicios de salud puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una enfermedad potencialmente grave.

Referencias:

  1. Torres-Castro M, Hernández-Betancourt S, Agudelo-Flórez P, Arroyave-Sierra E, Zavala-Castro J, Puerto FI. Revisión actual de la epidemiología de la leptospirosis. Rev Med Inst Mex Seguro Soc. 2016;54(5):620-625.
  2. Yescas-Benítez JE, Rivero-Pérez N, Montiel-Díaz HE, Valladares-Carranza B, Peláez-Acero A, Morales-Ubaldo AL, et al. Comportamiento epidemiológico de la leptospirosis en México durante el periodo 2013-2019. Rev Salud Pública (Bogotá). 2020;22(4):421-427.
  3. Adler B. Leptospirosis in humans. Curr Top Microbiol Immunol. 2015;387:65-97.
  4. Nakashiro H, Umakoshi K, Tanaka K, Tachibana N. Leptospirosis transmitted from a pet dog. BMJ Case Rep. 2024;17:e261369.