Un equipo de investigadores desarrolló una prueba no invasiva capaz de detectar cáncer oral en menos de una hora, un avance que podría facilitar el diagnóstico temprano y reducir el número de biopsias innecesarias.
La técnica utiliza un pequeño cepillo para recoger células de la superficie de la boca, sin necesidad de realizar una biopsia con bisturí. Posteriormente, la muestra es analizada mediante una prueba molecular que identifica biomarcadores asociados con el cáncer oral.
De acuerdo con los resultados publicados en la revista Biomarker Research, el método alcanzó una precisión cercana al 96% en la detección de cáncer oral durante las pruebas realizadas con cientos de pacientes.
Los investigadores estiman que esta herramienta podría evitar hasta el 90% de las biopsias quirúrgicas innecesarias, ya que permitiría distinguir con mayor rapidez qué lesiones requieren estudios más invasivos y cuáles pueden mantenerse en observación.
Además de ser menos invasiva, la prueba puede repetirse con facilidad para dar seguimiento a personas con lesiones precancerosas, lo que aumentaría las posibilidades de detectar la enfermedad en etapas tempranas, cuando el tratamiento suele ser más efectivo.
Aunque los resultados son alentadores, los especialistas señalan que la tecnología aún deberá superar nuevas etapas de validación antes de incorporarse de manera rutinaria a la práctica clínica.






