Hermosillo registró 665 reportes de fugas de gas entre el primero de enero y el 4 de septiembre de 2026, una cifra que en apenas ocho meses superó los 505 casos contabilizados durante todo el año anterior, de acuerdo con información proporcionada por el Departamento de Bomberos.
El número también se aproxima a las 695 fugas atendidas durante 2023, la cantidad más alta registrada en los últimos cuatro años. En 2024, la corporación reportó 585 incidentes.
El crecimiento ya era visible al terminar agosto: para entonces, Bomberos había acudido a 650 llamados, 153 más que los 497 recibidos durante el mismo periodo de 2025. La diferencia representa un aumento de aproximadamente 31 por ciento.
Francisco Ramírez Ibarra, subjefe del Departamento de Bomberos, atribuyó parte del incremento a las temperaturas superiores a los 40 grados que se presentan durante el verano en Hermosillo. El calentamiento de los recipientes puede elevar la presión interna y activar sus válvulas de seguridad.
Sin embargo, el calor no es el único factor. Bomberos señaló que una parte importante de los incidentes está relacionada con cilindros deteriorados, corrosión en su parte inferior, conexiones defectuosas y recipientes llenados por encima de su capacidad recomendada.
Arturo Dávila Pacheco, coordinador de Planeación y Logística de la corporación, pidió revisar la base de los cilindros antes de recibirlos y solicitar su reemplazo cuando presenten oxidación o herrumbre. También recomendó no llenar los recipientes a más del 80 por ciento de su capacidad, debido a que el gas necesita espacio para expandirse.
Las conexiones pueden revisarse periódicamente con agua jabonosa: la formación de burbujas permite detectar una posible fuga. Las viviendas que han utilizado la misma instalación durante más de 20 años deberían considerar la renovación de reguladores, tuberías, conexiones y accesorios, indicó el funcionario.
Aunque las recomendaciones se concentran principalmente en las personas usuarias, las cifras también plantean interrogantes sobre la revisión que realizan las empresas antes de llenar, intercambiar o entregar cilindros, así como sobre la supervisión de los recipientes que continúan circulando pese a presentar corrosión o daños.
En caso de percibir olor a gas dentro de una vivienda, Bomberos pidió no encender ni apagar luces, ventiladores, aparatos o cualquier dispositivo que pueda producir una chispa. La indicación es abrir puertas y ventanas, salir del inmueble y solicitar ayuda al número de emergencias 911.
La corporación advirtió que incluso una fuga aparentemente menor puede ocasionar una explosión, un incendio o daños a la salud, por lo que recomendó no intentar repararla sin apoyo especializado.






