Cuando la creación de un nuevo embalse en 1992 obligó a los vecinos de Aceredo a evacuar, pensaron que nunca volverían a ver sus casas. Ahora, debido a una gran sequía, pueden hacerlo.

En 1992, los habitantes de Aceredo, un pequeño pueblo en la frontera entre España y Portugal, vieron el crecimiento del río Limia, el cual se desbordó y sumergió su pueblo.
Sin embargo, esta no fue la típica inundación. La zona necesitaba un nuevo embalse, y Aceredo fue sacrificado para permitirle el paso a la obra. Ahora, el pueblo fantasma está resurgiendo después de 30 años bajo el agua.
Durante las típicas temporadas de sequía, algunos techos podían asomarse a medida que bajaban los niveles del agua. Pero el nivel del agua rara vez estuvo lo suficientemente bajo como para revelar tanto.
Ahora, tras varios meses de sequía inusual en la región, casi todo el pueblo está en tierra seca. El embalse está a sólo el 15 por ciento de su capacidad.
María del Carmen Yáñez, alcaldesa del municipio más grande de Lobios, que incluye a Aceredo, explicó a CNN que el nivel del embalse ha bajado tanto debido a una sequía provocada por el cambio climático, así como a la “explotación bastante agresiva” por parte de la compañía eléctrica portuguesa que gestiona el embalse.
No obstante, a pesar de las circunstancias que llevaron a este resurgimiento, los turistas vienen masivamente a visitar el pueblo, y hay mucho que ver.
Publicado originalmente en: Gaceta de Madrid – https://gacetademadrid.com/resurgimiento-aceredo/


