La llegada a Europa de integrantes de la Global Sumud Flotilla, interceptada por Israel cuando intentaba romper el bloqueo sobre Gaza con ayuda humanitaria, abrió una nueva ola de denuncias contra las fuerzas israelíes. Activistas provenientes de distintos países relataron agresiones físicas, torturas psicológicas, abusos sexuales y humillaciones sufridas durante su detención tras el abordaje en aguas internacionales. En Euskadi los tripúlantes fueron recibidos con detenciones y golpes de la policía. Por ANRed.

 Denuncia grave de una periodista alemana de la Flotilla.

“Fuimos trasladadas de prisión en prisión. Me desnudaron y fui violada por soldados sionistas. No consiguieron doblegarme.”

Testimonios de activistas internacionales liberados revelan violencia extrema,… pic.twitter.com/tdBvO42zSB

— Palestina En Español  (@PalestinaVence) May 21, 2026

En el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, y también en Bilbao y Roma, varios de los tripulantes liberados describieron escenas de violencia extrema. Según testimonios publicados por medios europeos, hubo golpes, descargas eléctricas, amenazas sexuales, privación del sueño y requisas degradantes. La organización de la flotilla denunció incluso violaciones y agresiones sexuales cometidas durante el cautiverio.

Uno de los relatos difundidos por la prensa española cuenta cómo los detenidos fueron obligados a permanecer esposados durante horas, sometidos a interrogatorios sin asistencia legal y expuestos a humillaciones constantes por parte de militares y agentes penitenciarios israelíes. Otro activista denunció haber sido golpeado mientras le colocaban una bandera israelí delante del rostro.

La ofensiva represiva contra la flotilla no aparece como un hecho aislado. En los últimos meses, organismos internacionales, periodistas y organizaciones de derechos humanos vienen denunciando un patrón sistemático de violencia sexual y tortura ejercido por Israel contra personas palestinas detenidas en cárceles y centros militares.

Un reciente informe citado por RTVE señala que existen testimonios de violaciones, penetraciones con objetos, golpes en los genitales y amenazas sexuales contra prisioneros palestinos, incluyendo menores de edad. Organizaciones humanitarias y abogados israelíes de derechos humanos hablan de un régimen de “abuso institucionalizado”.

Las denuncias también fueron registradas por Naciones Unidas y retomadas por distintos medios internacionales. Expertos de la ONU advirtieron que la violencia sexual es utilizada como método de castigo, humillación y dominación contra la población palestina detenida.

El caso de la flotilla expone cómo esas prácticas denunciadas históricamente por prisioneros palestinos ahora también alcanzan a activistas internacionales, periodistas y parlamentarios que participaron de la misión humanitaria hacia Gaza. Según relataron integrantes de la expedición, tras el secuestro de los barcos fueron tratados como “terroristas” y trasladados a centros de detención donde padecieron abusos físicos y sexuales.

Mientras tanto, el gobierno de Benjamín Netanyahu negó todas las acusaciones y aseguró que los detenidos recibieron “trato acorde a las normas internacionales”. Sin embargo, las denuncias siguen multiplicándose y organizaciones internacionales preparan acciones judiciales en distintos países por posibles crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad vinculados tanto al ataque contra la flotilla como al sistema de detención israelí.

 Warning: distressful content!

Those genocidal maniacs RAPED humanitarian activist trying to take food and medicine to children in Gaza! And the worst is that even this they escalate to much worse forms with the 9000 Palestinians in israeli dungeons (almost 400 children)! pic.twitter.com/a0yuMuilvQ

— Thiago Ávila (@thiagoavilabr) May 21, 2026




Publicado originalmente en:Anred.org