Un alto a la militarización de la vida pública del país, así como al despojo y desplazamiento forzado en los territorios de los pueblos exigió el Frente Amplio de Movimientos Sociales y Pueblos Originarios de Sonora.
En el marco del 12 de Octubre, ahora nombrado Día de la Resistencia Indígena, y respondiendo al llamado del Congreso Nacional Indígena para una jornada de acción global contra la militarización, el Frente Sonora se manifestó en las escalinatas del Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora en conferencia de prensa.
Rechazan, en primera instancia, la incorporación de la Guardia Nacional a la SEDENA y su permanencia en acciones de seguridad pública hasta el 2028.
En comunicados de los colectivos Comunidad Crítica Sonora, Pan y Rosas Sonora y del propio Frente, manifestaron preocupación por el “otorgamiento de poderes extraordinarios a las Fuerzas Armadas; porque es el mismo ejército que ha cometido crímenes atroces como la masacre de Tlatlaya, la desaparición de normalistas en Ayotzinapa, Acteal, la Guerra Sucia, las masacres de 1971 y 1968, entre muchos otros crímenes de lesa humanidad”.
La experiencia popular y múltiples investigaciones académicas, afirmaron los manifestantes, han demostrado que la presencia militar empeora la situación en las comunidades, que se traduce en más desapariciones, homicidios, tortura y sufrimiento.
Denuncian el despojo que sufren los pueblos originarios mediante “megaproyectos capitalistas en su territorios: acueductos, gasoductos, termoeléctricas, polos de desarrollo, presas, minería a cielo abierto, etc.”
Acusan que los defensores son criminalizados, desaparecidos o asesinados “con la mirada cómplice del Estado, quién garantiza la impunidad”.
En particular, exigen la exoneración de seis integrantes de la asamblea del pueblo autónomo de Masiacahui, en territorio Mayo, que han sido criminalizados por defender su territorio.
Manifiestan también que “el pueblo de Cohuirimpo está en franca oposición a la venta de sus terrenos bajo el nombre de solares, tierras, parcelas o predios, perpetradas por agroempresarios y acaparadores, ventas que son avaladas y promovidas por SEDATU, notarías públicas, comisarios ejidales y coyotes”.
Por otro lado, exponen la creciente ola de amenazas de muerte y hostigamiento que han sufrido los integrantes del Ejido El Bajío y las Madres Buscadoras de Sonora.
“Si queremos cambiar la ola de violencia, necesitamos más centros culturales, clínicas con medicinas, trato digno, escuelas dignas, libres de violencia machista, racista, xenófoba y misógina. Exigimos que las políticas públicas hacia las comunidades indígenas sean con base a sus verdaderas necesidades, respetando sus formas de organización”, dice uno de los textos.
También exigieron respeto a los derechos de la población LGBT+, políticas para evitar la violencia de género y la discriminación, la creación de una Fiscalía Especializada en el Delito de Desaparición Forzada que trabaje en la investigación y búsqueda de desaparecidos, el rechazo a la designación de Lizeth Salcido como titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y la libertad de Fidencio Aldama Pérez, de la guardia de Loma de Bácum.
Frente Sonora es una organización de movimientos sociales, organizaciones políticas, colectivos de víctimas y pueblos originarios que se concretó a partir del Primer Encuentro de Movimientos Sociales de Sonora, realizado en Marzo del presente año, convocado por el Ejido El Bajío de Caborca.
Firman los comunicados:
Comuneros de Masiacahui, Ejido El Bajío, Gobierno Tradicional Cohuirimpo CNI, Pueblo Tohono O’odham, Comité Cuenca Río Sonora, Loma de Bacum, Pan y Rosas Sonora, Madres Buscadoras de Sonora, Comunidad Crítica Sonora.
A continuación los comunicados Completos:

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Redaccion y fotos: Libera Radio.
Video: facebook Pan y Rosas.






