REDACCIÓN.-
Alma Rosa Rojo Medina, una de las primeras mujeres en organizar la búsqueda de personas desaparecidas en Sinaloa, fue atacada a balazos este sábado en Culiacán. La activista resultó herida junto con una familiar que la acompañaba y ambas fueron trasladadas a un hospital, donde se reportan estables.
La agresión ocurrió en la colonia Estela Ortiz de Toledo, cuando Rojo Medina circulaba en un automóvil Toyota Yaris blanco. De acuerdo con los primeros reportes, hombres armados interceptaron el vehículo y dispararon en repetidas ocasiones. La unidad recibió múltiples impactos en la carrocería y los cristales.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió una investigación de oficio por el delito de feminicidio en grado de tentativa y considera entre las líneas de investigación que el ataque pudiera estar relacionado con la labor de Rojo Medina como buscadora. Hasta ahora no se ha informado la identidad de los agresores ni se ha establecido públicamente el móvil del atentado.
Rojo Medina comenzó a buscar a su hermano Miguel Ángel Rojo Medina después de su desaparición, ocurrida el 4 de julio de 2009. A partir de esa experiencia fundó en 2012 el colectivo Voces Unidas por la Vida, que actualmente agrupa a más de 200 familias con personas desaparecidas en Sinaloa.
Durante más de 15 años, la activista ha participado en búsquedas en zonas rurales, cerros, panteones y fosas comunes. Una de sus principales demandas ha sido la identificación de personas que permanecen sin nombre en fosas comunes, particularmente en el panteón 21 de marzo, en Culiacán.
De acuerdo con información de la Fiscalía estatal citada por El País, en ese panteón habría más de 850 personas no identificadas. Rojo Medina ha solicitado en distintas ocasiones que se realicen exhumaciones para determinar si entre esos cuerpos se encuentra su hermano.
El ataque ocurre además en un contexto de violencia contra mujeres dedicadas a la búsqueda de desaparecidos en Sinaloa. Una de las integrantes de su propio colectivo, Sandra Luz Hernández, fue asesinada en Culiacán en mayo de 2014 mientras buscaba a su hijo Édgar García Hernández.
Otros casos han ocurrido en años recientes. Mirna Nereyda Medina, fundadora de Rastreadoras de El Fuerte, ha recibido amenazas de muerte; Rosario Lilián fue asesinada en 2022 mientras buscaba a su hijo, y María Isabel Cruz Bernal, fundadora de Sabuesos Guerreras, denunció amenazas y seguimiento en 2025. También en 2025 fue reportada como desaparecida María de los Ángeles Valenzuela, integrante de un colectivo de Mazatlán.
En febrero de 2026, Rubí Patricia Gómez-Tagle, integrante del colectivo Corazones Unidos por una misma Causa, fue localizada sin vida en su domicilio en Mazatlán. La Fiscalía estatal informó entonces que presentaba lesiones presuntamente provocadas con un arma punzocortante.
Colectivos de búsqueda condenaron la agresión contra Alma Rosa Rojo y exigieron que se esclarezca si su trabajo como buscadora fue el motivo del ataque. Sabuesos Guerreras señaló que la agresión debe investigarse no sólo como un hecho contra una persona, sino dentro del contexto de riesgo que enfrentan las mujeres que buscan a sus familiares desaparecidos.
Por ahora, la investigación continúa y las autoridades deberán determinar quién ordenó y ejecutó el ataque, así como establecer si existe una relación directa con las actividades de búsqueda que Rojo Medina ha realizado durante más de una década.

