#DíasDelFuturoPasado 102
Jorge Tadeo Vargas
Había tomado la decisión de no hablar mas de las Conferencias de las Partes sobre Cambio Climático de la ONU, las llamadas COP, por lo que no dije mucho más sobre la que se llevo a cabo en Egipto en noviembre del año pasado. Continuar hablando de estos fracasos institucionales no hace mas que mantener la mirada mediática puesta en espacios donde es claro que no saldrán las soluciones reales y de raíz para hacerle frente a la crisis climática y el colapso socio-ecológico que la acompaña.
Sin embargo lo retomo, porque dentro de los compromisos no vinculantes y sin obligación legal, ni moral para los países, el que más me hace ruido, además de que esta siendo retomado por muchos medios de comunicación en el mundo y en los gobiernos del Sur Global, es el “fondo internacional de pérdidas y daños”, que intenta mantener vivo Sherry Redham, ministra de cambio climático de Pakistán. Este fondo tiene como objetivo compensar las pérdidas y daños que ocasionó, está ocasionando y va a ocasionar el cambio climático y todas sus afectaciones, principalmente en el Sur Global, pues países como el que ella representa, son responsables del 0.03 por ciento de los Gases de Efecto Invernadero, contabilizados desde la revolución industrial a la fecha, siendo de los más afectados por el calentamiento global, producto de la crisis climática actual.
Este toma fuerza después de que la ONG con sede en Inglaterra, Chistian Aid presentará un informe en el que calcula que el impacto económico de los desastres socio-ecológicos relacionados con el cambio climático son de aproximadamente 160, 100 millones de dólares, sólo tomando en cuenta las pérdidas que son cubiertas por las aseguradoras, es decir, aquellas como el desplazamiento forzado, los refugiados climáticos, la desertificación paulatina, las sequía, todos los costos humanos relacionado con esto que no cubre un seguro, no están contabilizados, de hacerlo la cifra puede aumentar considerablemente.
Cabe señalar que dicho estudio, aunque tiene un gran valor como indicador, y que ofrece datos que nos permiten darnos una idea real de las afectaciones de desastres socio-ecológicos como huracanes, sequías, inundaciones, etc., su impacto está reducido a contabilizar las pérdidas en países que mayoritariamente pertenecen al Norte Global, los cuales son los que se permiten pagar una cuota de seguros, así que este indicador no es suficiente para entender del todo la magnitud de la crisis climática que tenemos encima, pero la propia naturaleza capitalista del estudio nos dice hacia donde va dirigida la política internacional con respecto a esta problemática. Tener datos sobe cómo afecta a los países mas vulnerados por el sistema y su modelo de producción-consumo, nos daría un panorama completo de con qué es lo que tenemos que lidiar de forma global para así accionar desde lo local.
Otro punto importante que mencionar sobre este estudio, especialmente si lo vemos hacia el futuro, es que la mayoría de los desastres socio-ecológicos en que se basan y que efectivamente están relacionados con la crisis climática, no solo no están próximos a desaparecer, al contrario, todos ellos son fenómenos naturales que han estado presentes en el planeta desde su formación, pero que efectivamente con el cambio climático antropocéntrico no han hecho más que aumentar en intensidad y cantidad. Las sequías, las inundaciones, las temperaturas intensas son parte del proceso natural de la tierra, solo que ahora, desde la revolución industrial a la fecha, con el capitalismo tardío como el más agresor de los sistemas, estos son mucho más intensos, ha aumentado la cantidad en que se presentan (por ejemplo los huracanes) devastando a su lado pues aquí vale la pena mencionar que esta crisis no solo se componen de la climática, hay otros factores como el modelo extractivo que va destruyendo ecosistemas completos y hacen que la vulnerabilidad de la naturaleza y las comunidades humanas más afectadas se vean en mayor riesgo.
Ante los contundentes datos presentados en el estudio, las exigencias de Redham para la creación del fondo internacional de compensaciones por el cambio climático, para usarlo de paliativo por los daños/impactos en el pasado, presente y futuro, no se leen como una mala idea, en el capitalismo tardío todo tiene un precio, y valdría la pena preguntarse en que se beneficia la naturaleza o las comunidades humanas afectadas con este fondo. El riesgo que se corre es que desde la misma lógica de las falsas soluciones, el sistema busque capitalizar a su favor el fondo. Lo que puede ocurrir -y esto seguro que ocurrirá- es que los gobiernos que aporten lo vean como un permiso para mantener su modelo funcionando, después de todo están pagando para compensar los daños. El otro factor sería los mecanismos para que los gobiernos accedieran a estos fondos y cómo vigilar que se cumpla para lo que se creó y no caigan en un asunto de corrupción. Demasiados asegunes en un tema muy delicado.
Estamos entrando peligrosamente a un momento climático sin precedentes, donde las acciones que hagamos de ahora en adelante nos llevaran a dos opciones, la primera es hacia ese neofeudalismo tecnócrata que prepara el sistema o hacia una sociedad más justa, solidaria, de apoyo mutuo, comunalista. Estos son los dos escenarios posibles, tristemente mi apreciación es que estamos mas cerca del primero que del segundo.

Enero 2023
Desde algún lugar en el exilio
Jorge Tadeo Vargas, escritor, ensayista, anarquista, a veces activista, pero sobre todo panadero casero y padre de Ximena. Está construyendo su caja de herramientas para la supervivencia
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