“Apelamos a la conciencia y corazones de todas Naciones que vivimos en la Madre Tierra, que es el hogar donde todos compartimos la vida. Un llamado, principalmente a las empresas de despojo que reflexionen la importancia del valor de la vida”

Declaración de Naciones Originarias tras concluir el II Encuentro de Sabidurías Ancestrales para la Defensa de la Madre Tierra, la vida y sus bienes naturales, en la que se han reunido líderes comunitarios, aliados y autoridades ancestrales de Guatemala, México (Sonora y Chiapas), Estados Unidos y Canadá. Jornada que se realizó en Quetzaltenango, Guatemala durante 3 días:


DECLARACIÓN DE LAS NACIONES ORIGINARIAS DE ABYA YALA (AMERICA): MAYA MAM, MAYA LACANDON, MAYA CHUJ, MAYA K´ICHE´, MAYA KAQCHIKEL, MAYA IXIL, MAYA SIPACAPENSE, MAYA MOCHO Y XINCA Y LA NACIÓN COMCAAC EN EL CONTEXTO DEL SEGUNDO ENCUENTRO DE SABIDURÍAS ANCESTRALES PARA LA DEFENSA DE LA VIDA, LA MADRE TIERRA Y SUS BIENES NATURALES REUNIDOS EN QUETZALTENANGO, XE´LAJUJ NÓ´J (GUATEMALA):

Por segunda ocasión las Naciones Originarias en la defensa de nuestros espacios sagrados a través del dialogo pacifico, nos hemos reunido para establecer acuerdos y planes de acción conjunta para la continuación de nuestra existencia, recogiendo la expresión de incertidumbre y el sentir de cada una de las Naciones Originarias participantes en el Segundo Encuentro de Sabidurías Ancestrales para la Defensa de la Vida, la Madre Tierra y sus Bienes Naturales. Apelamos a la conciencia y corazones de todas Naciones que vivimos en la Madre Tierra, que es el hogar donde todos compartimos la vida. Un llamado, principalmente a las empresas de despojo que reflexionen la importancia del valor de la vida.

Por lo tanto, debemos tener la conciencia del peligro que corremos todos al explotarla violentamente a través de métodos extractivos que dañan la calidad de los suelos con la tala desmedida de bosques y montañas, la agricultura a gran escala, con el uso de agroquímicos y pesticidas que contaminan mantos acuíferos, cuencas, ríos, lagos y mares. La ganadería y la agricultura a gran escala que, junto con la industria ponen en peligro la diversidad vegetal, animal y cultural de nuestros lugares sagrados que hemos custodiado durante siglos. Tampoco podemos dejar de lado la disminución de nuestra calidad de vida al consumir productos industrializados y genéticamente modificados. Procesos que rompen con el orden natural y la capacidad de regeneración de la vida silvestre, violentar a la Madre Tierra es firmar nuestra propia extinción del planeta como humanidad. Señales innegables de la crisis de civilización que pone en evidencia las contradicciones propias del sistema hegemónico occidental que opera bajo una perspectiva antropocéntrica.

Sin embargo, nuestra sabiduría ancestral continua viva y tenemos la conciencia que nuestro pensamiento puede coadyuvar a fundamentar la nueva civilización, por ello es necesario impulsar el relevante dialogo abierto que dé cuenta que nuestros conocimientos atesorados durante milenios sirven para volver al reencuentro con nuestra Madre Tierra. La existencia de la Naciones Originarias sigue vigente y al día de hoy con más fuerza que nunca frente a las dinámicas de despojo. Políticas económicas que niegan nuestro derecho a la libre determinación, autonomía y autogobierno, derechos reconocidos dentro del Convenio 169 OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en los artículos 4, 26, 27 y 28 que reconocen nuestros derechos colectivos ancestrales a la tierra y territorio, así como el derecho fundamental al autogobierno.

La minería, hidroeléctricas, fracking, parques eólicos, megacarreteras y demás multi-megaproyectos implican el despojo de nuestros territorios y el desplazamiento forzado de comunidades originarias. Proyectos de muerte que obedecen a intereses personales, Y visiones que solo benefician a pocos, afectando los intereses de las comunidades.

Las Naciones originarias hemos vivido bajo la sabiduría de la madre tierra que ha provisto nuestros conocimientos, prácticas y saberes que han hecho posible nuestras cosmovisiones, sin embargo, somos las Naciones que vivimos en mayor riesgo. Al defender nuestras formas de vida hemos sido criminalizados, secuestrados, perseguidos, hostigados, difamados, desalojados, despojados, encarcelados, desaparecidos y asesinados por las empresas nacionales y transnacionales que, coludidas con el Estado desean decidir nuestro futuro ante la inconsistencia planetaria de sus leyes. Los cuales motivan conflictos y divisiones dentro de nuestras propias Naciones originarias, al aprovecharse de la pobreza y la necesidad de nuestra gente.

Queremos dar a conocer al mundo que las Naciones originarias estamos conscientes y conocemos perfectamente que los daños ecológicos y sociales que los grandes capitales están causando a todas las formas de vida que habitamos en el planeta y que no estamos dispuestos a seguir siendo víctimas de la historia que se escribe desde la sociedad occidental.

A los Estados y Empresas extractivas exigimos:

  1. El respeto de nuestros derechos de autonomía, libre determinación como Naciones originarias frente a los modelos de “Desarrollo” que vulneran nuestros derechos individuales y colectivos.
  2. .Respetar el proceso de la consulta y consentimiento previo, libre e informado según las normas y procedimientos propios de los pueblos, así como la no intervención del Estado en las decisiones comunitarias y, el cese de las licencias.
  3. Exigir la reparación integral y justa ante la deuda ecológica, ambiental, histórica y social de los pueblos originarios.
  4. Una respuesta de carácter internacional para que respondan por el daño profundo hacia la Madre Naturaleza y sus habitantes.
  5. Que se nos apoye a nivel internacional para detener el ecocidio y el genocidio que sufrimos en nuestros países despojados.
  6. Que se terminen las represalias que criminalizan nuestra lucha.
  7. Exigimos la pronta liberación de nuestros hermanos encarcelados injustamente por el hecho de defender a nuestra Madre Naturaleza y la forma de vivir.
  8. Que se detenga la persecución y criminalización de los defensores de la vida y la Madre Tierra.
  9. Investigar profundamente los daños causados a los territorios.
  10. Que los Estados (gobiernos) respeten a nuestras autoridades ancestrales y nuestras propias instituciones desde nuestra cosmovisión.
  11. Exigimos el derecho a la libertad de expresión, sin censura de los medios masivos de comunicación.
  12. Exigimos un mundo donde quepan muchos mundos.
    ¡La madre tierra no se compra ni se vende, se ama y se defiende!

“Reunidas las Naciones Originarias y sus autoridades ancestrales
por la defensa de la vida, la Madre Tierra y nuestro territorio”

Junlajuj Ky’mex

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Fuente: Jazmin Cordova, Enlace Liga Maya Internacional 

FB: International Mayan League