Una campaña en contra sus hijos José Ramón López Beltrán y Andrés Manuel López Beltrán, llevada a cabo por Latinus y Méxicanos Contra la Corrupción, denunció el presidente Andrés Manuel López Obrador el día de ayer durante su conferencia de prensa mañanera.
“Que Loret saca un reportaje que mis hijos hacen negocios, cosa que es rotundamente falso. [Los contratos] Deben existir, pero mis hijos no tienen nada que ver, mis hijos no son corruptos, nada que ver. Vean el reportaje, no es nada, es calumnia. ¿ni conflicto de intereses? Nada, nada, nada. No hay ningún problema”,
Y es que hace unos días el periodista,Carlos Loret de Mola, publicó por medio de Latinus que supuestos amigos de Andrés López Beltrán habrían sido beneficiados con contratos de 100 millones de pesos del Gobierno Federal.
“Que porque el primo del amigo, de la hermana, que es amiga de Andrés. Nada, vean ustedes mismos hagan el análisis del reportaje, pero bueno es muy sencillo, hay cosas que no se pueden ocultar en la vida. Éste es especialista en montajes y si tiene pruebas de corrupción que vaya a la Fiscalía, pero no”, agregó el presidente.
Más tarde, “Mexicanos Contra la Corrupción” publicó que una casa ubicada en Coyoacán, que supuestamente está habitada por José Ramón Beltrán, es propiedad de la asistente personal de Carmen Lira Saade, directora de “La Jornada”.
Dos periodistas acudieron a dicho inmueble y tomaron un video cuestionando a Ramón Beltrán. Este evento fue considerado por el presidente como “acoso” y llamó a sus hijos a “no caer en la provocación de sus adversarios”.
En contraste, la oposición reclamó cuando las manifestaciones o desacuerdos contra políticos se han llevado a la vida privada.
El presidente recordó que desde que sus hijos son pequeños han sufrido de “campañas negras” e incluso de persecución. Algunas de esas situaciones, dijo, fueron:
En 2022, Carlos Loret de Mola a través de “Latinus” dio a conocer que José Ramón López Beltrán era propietario de una casa en Houston, Texas, la cual fue catalogada como “La casa gris de López Beltrán”. En la realidad este inmueble se trataba de un contrato de arrendamiento entre los propietarios: Keith Schilling y Lauren Schilling, a Carlyn Adams, esposa de José Ramón López.
La polémica que se generó debido a que los tres hijos mayores del mandatario federal abrieron una chocolatería nombrada como su madre fallecida “Roció“. Negocio que fue vinculado al Programa Gubernamental “Sembrando Vida”, impulsado por el Gobierno Federal. Este hecho también fue desmentido.





