En el valle y cañón del río Cocóspera, en el norte de Sonora, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) identificaron una aldea prehispánica de arquitectura en tierra asociada a la Tradición Trincheras. El asentamiento, denominado La Ciénega, podría datar entre los años 800 y 1200, lo que lo ubica como anterior al sitio rector Cerro de Trincheras.
El hallazgo se realizó en el marco de trabajos de salvamento arqueológico vinculados a la construcción del libramiento ferroviario Ímuris-Nogales. Las investigaciones son desarrolladas por el proyecto SALFIN, integrado por especialistas del Centro INAH Sonora, cuyos primeros resultados fueron presentados en el ciclo de conferencias “Tardes de cafeINAH”.
De acuerdo con los estudios, el sitio ocupa una superficie aproximada de 250 por 250 metros y podría albergar alrededor de 60 viviendas. Las estructuras son de planta oval y rectangular, en su mayoría semisubterráneas, con muros delimitados por alineaciones de roca. En etapas posteriores se añadieron elementos de arquitectura en tierra, lo que sugiere procesos de ocupación y reocupación.
Las excavaciones en tres conjuntos habitacionales permitieron recuperar cerámica y ubicar dos áreas funerarias con más de 100 inhumaciones de niños y adultos. Entre los hallazgos se identificaron entierros en posición flexionada, algunos con modificación craneal, así como cremaciones en vasijas con adornos de concha, lo que apunta a posibles vínculos con grupos hohokam.
Los investigadores también documentaron la organización interna de las viviendas, donde se observan espacios compartidos que sugieren unidades familiares extensas. Estas características, junto con la evidencia material, refuerzan la hipótesis de que La Ciénega funcionó como un punto de interacción entre distintas tradiciones culturales en una zona de tránsito y aprovechamiento de recursos.
El sitio se ubica en una ruta natural que, siglos después, formó parte de caminos utilizados durante la época misional para conectar territorios del noroeste de México con el actual sur de Estados Unidos. Además, se identificaron asentamientos cercanos como Ojo de Agua y La Curva, asociados a actividades agrícolas y ocupaciones de menor escala.
Como parte del mismo proyecto, se registraron dos sitios con petrograbados. Uno de ellos, conocido como Petroglifos del Babasac, presenta paneles con figuras geométricas y antropomorfas distribuidas en más de 200 metros. El otro, denominado Huellas del Oso, contiene representaciones de pisadas de este animal en una pequeña cavidad, posiblemente vinculadas a la misma tradición cultural.
Con información de: https://www.inah.gob.mx/images/boletines/2026/89/Boletin_89.pdf





