Por: Isabel Dorado Auz

Después de varios meses de lucha, encabezada por un Comité de Vecinos en la localidad de Bahía de Kino, tuvimos la oportunidad de hacer acto de presencia el pasado jueves 12 de noviembre, para conocer de viva voz las inquietudes de las personas que han encabezado la lucha y verificar las condiciones en que se está desarrollando la obra. Desde Hermosillo, acudimos Ariane Baroni, Blanca Cota y un servidor a invitación de Roberto del Pardo, quien nos acompañó y además proporcionó el vehículo para el traslado.

Lo primero que hicimos fue reunirnos con poco más de 10 personas, la gran mayoría mujeres, preocupadas por la afectación que significa una obra mal planeada y que, por lo visto, no cuenta con el presupuesto suficiente para que se realice con la calidad requerida. Nos dieron información de todas las acciones que han realizado, incluyendo un documento que hicieron llegar, el 11 de marzo del presente año, a varias dependencias de los tres niveles de gobierno con el fin de ser tomad@s en cuenta y que la obra, en caso de llevarse a cabo, contara con el consenso de los habitantes de la localidad.

La historia de lo que pasó más o menos la conocemos a través de los medios locales que le dieron cobertura a la inconformidad social. El gobierno del estado terminó por imponerse y el ayuntamiento de Hermosillo, a través de la alcaldesa, amenazó a la población con cárcel en caso de que hubiera obstrucción ciudadana de la obra.

Ahora que está en curso la obra, corroboramos que los inconformes tenían razón y debe cancelarse inmediatamente, a menos que se rediseñe y se le invierta un presupuesto que garantice la calidad de la obra y se minimicen al máximo los riesgos de afectación al medio ambiente. Instituciones como PROFEPA y la Comisión Estatal del Agua deben tomar cartas en el asunto a la brevedad posible, dado que las obras donde se pretende instalar el cárcamo dejaron al descubierto seis veneros que depositan agua continuamente en ese lugar, misma que al sacarla mediante una bomba está provocando la creación de un lago artificial bastante extenso y que parece no tener fin, con lo que podrían afectarse zonas muy importantes en la confluencia de Kino Nuevo y Kino Viejo.

Por si fuera poco, la apertura de zanjas para introducir la tubería no va acompañada de la tecnología necesaria para permitir, en un futuro cercano, la conexión de las tomas domiciliarias, lo cual traería otro problema de levantamiento de pavimento provocando un aumento considerable del presupuesto requerido y con el cual no se cuenta en la actualidad.

Da la impresión de que se buscó llenarle los bolsillos a un “empresario” ligado al poder político más que tratar de beneficiar a la comunidad. Por lo mismo, quienes acudimos el pasado jueves a Bahía de Kino hicimos el compromiso de regresar el próximo sábado y hacer todo lo posible por apoyar al movimiento desde Hermosillo. Acudir a la Comisión Estatal del Agua, a PROFEPA y, por qué no, al mismo Ayuntamiento serán acciones concretas que debemos llevar a cabo para que se atienda la problemática y se tomen en cuenta las irregularidades que ha documentado el Comité de Vecinos, pero sobre todo para darle una solución definitiva y consensuada a tan importante conflicto.