#DiasdelFuturoPasado 43
“Lo que ustedes llaman crisis, no lo es para nosotros.
Mientras los pobres se hacen más pobres, los ricos nos hacemos más ricos”
JBL ex luchador de la WWE

Entre los absurdos meme –como todos los memes- de “nosotros somos el virus”, las noticias de cómo en Madrid ha bajado un 58 por ciento sus índices de contaminación del aire o de que China bajo sus emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI) a más de la mitad, entre muchas otras notas que nos producen una falsa esperanza de recuperación, donde incluso nos invitan a pensar que todo lo que se necesitaba para que el daño a la naturaleza desapareciera, era un descanso momentáneo, donde todo irá mejor después de esta pandemia/cuarentena.
A la par de estas notas con tono esperanzador, sin tanta promoción, el panel intergubernamental sobre cambio climático (IPCC) anuncia que hemos superado los 440 partes por millón (PPM) de GEI con lo que el Acuerdo de París es letra muerta y enterrada. Entramos al peor escenario posible en lo que crisis climática se refiere, que como consecuencia lógica, agrava cualquier tema de justicia socio-ambiental.
Si hablamos de México en temas climáticos, seguimos peor que antes. No solo el gobierno federal no está cumpliendo con los compromisos adquiridos en la COP21 celebrada en París, sino que se han aumentado la contribución de GEI. La construcción de la refinería de Dos Bocas, es un sinsentido del gobierno federal que muestra que su compromiso con la justicia climática no existe, mucho menos una transición justa, tan urgente en estos momentos.

Si vemos más allá del cambio climático, en general el gobierno en todas sus instancias no ha modificado su conducta extractiva. Ni en lo local, mucho menos en lo estatal o federal. Algunos ejemplos: el intento de privatización de El cárcamo de La Sauceda por parte del gobierno municipal de Hermosillo, en Sonora, la aprobación de al menos tres proyectos hoteleros en el corredor turístico de Yucatán en zonas naturales protegidas, algunas de ellas que son anidamiento de tortugas. Los proyectos desde el gobierno federal que no se han detenido como el mal llamado tren maya o la carretera transismica y desde una displicencia criminal las plantas cementeras y de agro tóxicos que siguen operando, con lo que la contaminación en las poblaciones cercanas a estas plantas se mantiene sin cambio. Incluso en el caso de las cementeras están aumentando la quema de residuos, incluidos los producidos por el uso de materiales hospitalarios por la epidemia del SARS-COV19.
El doble discurso de la 4T se transparenta cuando la gaceta ecológica, la única herramienta oficial que tienen las comunidades para defenderse previamente contra cualquier proyecto extractivo, privatizador no se publica desde el 18 de marzo. Esto es una responsabilidad directa de la secretaria que comanda el antes académico, Víctor Toledo que prefiere publicar memes demagogos en sus redes sociales que cumplir con la supuesta obligación de protección al medio ambiente.
Estos meses de distanciamiento social no son significativos para detener el colapso socio-ambiental por la simple razón de que el sistema de clases, el modelo de producción-consumo permanece. La crisis económica no ha golpeado al sistema, al contrario, se abre para ellos una nueva oportunidad de fortalecerse aún más. Sin un verdadero cambio sistémico no hay posibilidad de un mejoramiento de los ecosistemas. No existe una recuperación real. El distanciamiento social y la cuarentena no han golpeado al modelo de producción-consumo. Este se mantiene fuerte y sano.

La falsa esperanza de un regreso a la normalidad que además intenta convencernos de que no es malo, de que le hemos dado un descanso a la Tierra, de que saldremos fortalecidas, no es más que una mentira más. De esto saldremos con más territorios privatizados, con más deuda económica y ecológica, con más proyectos extractivos aprobados, en construcción, con más defensores asesinadas en todo el mundo, con mayor criminalización, con una enorme apatía por parte de la mayoría de la población que se está comprando el discurso del sistema. La propagación del virus SARS-COV19 es parte de la devastación a los ecosistemas, como lo son el 40 por ciento de los virus que han aparecido en los últimos cincuenta años.
Ante el intento de normalizar lo que nos espera. Con todo el aparato del sistema de vendernos la idea de que de esto saldremos juntos, de sus hashtags tenemos que organizarnos de forma colectiva, comunitaria, horizontal.
Ante el colapso, la rebelión
Mayo 2020
Jorge Tadeo Vargas
Activista, escritor, anarquista, biólogo, panadero casero, coordinador de LIDECS






