José TCMartínez Cruz

El XIV Congreso Nacional del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (PRT) se llevará a cabo los días 29 y 30 de marzo de 2024. Hace 50 años, en 1974, se llevó a cabo el Congreso Nacional del Grupo Comunista Internacionalista (GCI) que daría paso posteriormente de divisiones y reunificaciones a la fundación del PRT en el Congreso que se realizó en septiembre de 1976. Aún cuando la mayor parte del tiempo de existencia del partido ha sido sin registro legal, ya que nació cuando aún la ley no permitía la existencia de partidos de izquierda, también se tuvo participación electoral, de manera destacada con la presentación de la candidatura de la primera mujer a la presidencia de la república, Rosario Ibarra de Piedra, en 1982 y posteriormente en 1988. La decisión de construir y mantener la existencia de un partido de izquierda, ecosocialista, internacionalista, feminista, ligado directamente a las luchas de la clase trabajadora y de los pueblos indígenas, es parte de la memoria histórica de quienes asumimos un compromiso con la transformación revolucionaria de la sociedad, con la convicción de que la barbarie cotidiana que provoca éste sistema capitalista nos conduce a los peores escenarios de guerras, hambrunas, colapso ecológico, enfermedades y violencias de todo tipo, por lo que es más urgente que nunca defender la vida, la justicia social, la tierra y el territorio, la alegría de que todos los derechos sean para todas y todos.

En una situación tan compleja como la actual, tanto a nivel nacional con lo señalado ya por el nuevo gobierno y un posible nuevo régimen político que impone una ideología de retórica antineoliberal pero obviamente diferente a la de la perspectiva anticapitalista, por un lado y por el otro los efectos de la crisis multidimensional a nivel global con riesgos como el del colapso ecológico, lo principal es saber cuáles son las perspectivas estratégicas, como lo que hemos llamado la hipótesis estratégica revolucionaria. También es urgente políticamente definir las fuerzas sociales prioritarias, las posibles dinámicas de lucha en los años siguientes, especialmente las tácticas en la lucha por la conquista de la conciencia de las masas a una perspectiva anticapitalista, el papel de la táctica del frente único y la necesaria independencia política, así como su reflejo en la construcción del partido. Todo, al mismo tiempo, en el marco de los reacomodos políticos en medio de la sucesión presidencial y la continuidad del régimen, temas que se abordarán en éste Congreso. Esos son los puntos centrales que se proponen como estratégicos en la construcción del partido.

En la definición de las tareas y las perspectivas políticas es necesario partir del análisis de la situación política nacional, los elementos determinantes de la actualidad y posibles tendencias y perspectivas. Para ese análisis desde la política revolucionaria es central las definiciones y el carácter del régimen político, especialmente debido a la novedosa experiencia que significó la llegada del gobierno de AMLO (Andrés Manuel López Obrador), después de décadas de los gobiernos neoliberales del PRIAN. Pero para ubicar justa y críticamente esta nueva experiencia de gobierno, es necesario ubicarlo en el marco de una crisis global histórica.

A nivel global también es determinante el que además de la crisis ecosocial el mundo está ahora marcado por la guerra, especialmente por la invasión de Rusia a Ucrania y la invasión de Israel en la Franja de Gaza, nueva guerra de conquista sobre Palestina que ya ha significado un verdadero genocidio que debemos luchar por evitar. Son parte de las contradicciones actuales e influyen de un modo u otro en nuestro contexto no solo político y moralmente, sino también en el terreno económico y social, por ejemplo con relación a los precios del petróleo o la crisis migratoria. Son, además, evidencia del riesgo de una guerra atómica.

El balance de la situación política y el análisis del régimen político mexicano desde el inicio del gobierno de AMLO, van más allá de las peculiaridades y tendencias nacionales, debido a que éstas ocurren en el marco de esta crisis global. Vivimos una situación de internacionalización sin precedentes de las grandes cuestiones a las que se enfrenta la humanidad. Al respecto hay que decir claramente que el neoliberalismo no es sólo la corrupción; la corrupción es una consecuencia del neoliberalismo y sus dinámicas privatizadoras. Por eso es que desde el principio advertimos que la continuidad de las políticas neoliberales se reflejan en los megaproyectos ecocidas, como el Tren Maya, el Transístmico y el Plan Integral Morelos, así como en proyectos como el aeropuerto Felipe Ángeles o la continuidad de la política de seguridad pública sobre la base de la militarización (la creación de la Guardia Nacional), así como la deuda pública y el tratado de libre comercio, actualmente TMEC.

Pero entonces, la contradicción entre la retórica antineoliberal del gobierno y el mantenimiento de líneas centrales del neoliberalismo, está en el carácter del propio gobierno. Otro elemento novedoso en la recomposición de los sectores hegemónicos de la clase dominante en el nuevo régimen político es el papel del ejército y las fuerzas armadas. El caso Ayotzinapa, como lo hemos analizado, muestra esta grave contradicción que no permite esclarecer la verdad y alcanzar la justicia. Pero en realidad con la crisis humanitaria, la crisis de los derechos humanos en todos los niveles, detonada desde el gobierno de Calderón y la “guerra contra el narco” y significativamente durante el gobierno de Peña Nieto, el tema en realidad se ha convertido en un problema central a nivel nacional.

Nuestra alternativa, la del polo social y político alternativo al gobierno y la derecha está por fuera del marco electoral. Porque frente a ese marco es esencial defender la independencia de clase frente a todos los partidos del sistema. El polo alternativo a nivel social y su programa. Las posibilidades del polo que proponemos existen en el movimiento social, aunque no tengan expresión electoral. Estos y otros temas serán fundamentales en éste XIV Congreso Nacional del PRT.