Esto se podría catalgar como un avance significativo en la lucha contra el tráfico de armas, ya que el gobierno de Estados Unidos aceptó reforzar los operativos para detener el flujo de armas hacia México.

Este acuerdo histórico fue revelado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tras la primera reunión del Grupo de Implementación de Seguridad México-Estados Unidos.

La reunión, celebrada el pasado viernes en McAllen, Texas, contó con la participación de representantes del Gabinete de Seguridad mexicano y sus contrapartes estadounidenses. Según la presidenta Sheinbaum, este acuerdo representa un paso importante en la seguridad fronteriza y pone por primera vez en la agenda bilateral el control del tráfico de armas hacia México.

“Les dijimos: siempre dicen que el tema central es lo que va de México para Estados Unidos, pero ahora queremos que por primera vez lo primero que se discuta son las armas que vienen de Estados Unidos a México”, destacó la presidenta Sheinbaum.

Este cambio de enfoque busca abordar de manera más efectiva el problema del tráfico de armas y su impacto en la seguridad de México.

En cuanto a la seguridad en Sinaloa, la presidenta Sheinbaum afirmó que su gobierno continuará apoyando a la entidad mediante la atención a las causas, el fortalecimiento de la Guardia Nacional con inteligencia, investigación, judicialización y coordinación con todas las fuerzas del orden y fiscalías.

“Tiene que ver con atender las causas, también con fortalecer la Guardia Nacional con inteligencia, investigación y judicialización y mucha coordinación de todas las fuerzas del orden y las fiscalías”, agregó.

El acuerdo alcanzado con Estados Unidos es visto como un logro significativo en la lucha contra el tráfico de armas y se espera que tenga un impacto positivo en la seguridad de México.

Sheinbaum destacó que este acuerdo es un paso importante hacia la reducción del flujo de armas ilegales y la mejora de la seguridad en el país.