La FIFA impuso una serie de sanciones económicas y deportivas contra la selección de Argentina, varios de sus jugadores y un integrante del cuerpo técnico, luego de los incidentes registrados durante el Mundial 2026, particularmente en la final que el conjunto albiceleste perdió ante España.

La sanción individual más severa recayó sobre Leandro Paredes, quien recibió una suspensión de 10 partidos internacionales y una multa de 90 mil dólares por su participación en la pelea posterior a la final. Nahuel Molina fue suspendido durante siete encuentros y deberá pagar la misma cantidad.

Thiago Almada recibió un partido de suspensión y una multa de 30 mil dólares, mientras que Roberto Ayala, auxiliar técnico de Lionel Scaloni, fue castigado con tres encuentros y una multa por la misma cantidad. Del lado español, Gavi también fue suspendido por un partido y sancionado económicamente por su participación en los incidentes.

Las sanciones se originaron en la confrontación que se produjo después de la final del Mundial, disputada el pasado 19 de julio, cuando España se coronó campeona. Tras el encuentro se registraron empujones y agresiones entre integrantes de ambas selecciones, hechos que fueron analizados posteriormente por la Comisión Disciplinaria de la FIFA.

AFA recibe multa de 321 mil dólares

El castigo alcanzó también a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que deberá pagar multas que en conjunto ascienden a 321 mil dólares por distintas infracciones cometidas durante el torneo, entre ellas conducta inapropiada de integrantes de la selección, incidentes de aficionados y expresiones discriminatorias.

Entre los hechos sancionados figura además la exhibición de una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” después de la semifinal frente a Inglaterra. FIFA consideró el acto una utilización de un evento deportivo para una manifestación de carácter no deportivo.

Como parte de las medidas disciplinarias, Argentina deberá disputar sus próximos dos partidos como local con el aforo limitado al 50 por ciento. Además, 100 mil dólares de la sanción económica deberán destinarse a programas contra la discriminación. Parte de las medidas queda sujeta a un periodo de prueba.

Las suspensiones impuestas a los futbolistas corresponden a partidos con la selección argentina y no afectan su participación con sus respectivos clubes. Las resoluciones pueden ser apeladas y la AFA ya anticipó que buscará reducir especialmente los castigos contra Paredes y Molina