Un virus poco frecuente, transmitido principalmente por roedores y, en casos excepcionales, entre personas, ha vuelto a llamar la atención internacional tras varios contagios detectados en un crucero de expedición que viajaba desde Ushuaia, Argentina, hacia el Atlántico Sur y África occidental.
Las autoridades sanitarias investigan si algunos de los casos pudieron contagiarse entre personas a bordo, una posibilidad considerada extremadamente rara, pero documentada en Sudamérica con la variante conocida como virus Andes.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus no es un solo virus, sino un grupo de virus pertenecientes a la familia Hantaviridae, que circulan de manera natural entre distintas especies de roedores.
Las personas pueden infectarse al entrar en contacto con orina, saliva o excrementos de roedores infectados, o al inhalar partículas contaminadas suspendidas en el aire, especialmente en lugares cerrados o mal ventilados.
En América, algunos tipos de hantavirus pueden causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una enfermedad grave que afecta pulmones y corazón y que puede avanzar rápidamente.
¿Cómo se transmite?
Las autoridades consideran de mayor riesgo actividades como:
- limpiar espacios infestados de roedores
- trabajar en áreas rurales o forestales
- permanecer en viviendas con presencia de ratones
- manipular excrementos secos de roedores sin protección
En Sudamérica también se han documentado algunos casos de transmisión entre personas asociados al virus Andes, generalmente entre contactos cercanos y prolongados.
Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud señala que este tipo de contagio sigue siendo extremadamente raro.
Síntomas que pueden confundirse
Uno de los principales problemas del hantavirus es que sus síntomas iniciales se parecen a los de otras enfermedades respiratorias o febriles, como gripe, COVID-19, dengue o neumonía viral.
Los primeros síntomas suelen incluir:
- fiebre
- dolor de cabeza
- dolores musculares
- náuseas
- vómitos
- dolor abdominal
En los casos más graves, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia dificultad respiratoria severa, acumulación de líquido en los pulmones y shock.
Una enfermedad poco común, pero peligrosa
Aunque los casos son relativamente raros, el hantavirus preocupa por su alta letalidad.
Según la OMS, la tasa de mortalidad del síndrome cardiopulmonar por hantavirus en América puede alcanzar hasta el 50 por ciento.
La mayoría de los casos mundiales se registran en Asia y Europa, mientras que en América se notifican cientos de contagios cada año, principalmente en países como Argentina, Brasil, Chile y Paraguay.
¿Existe tratamiento?
Actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus.
La atención médica se enfoca en tratar las complicaciones y mantener estables las funciones respiratorias, cardíacas y renales del paciente.
Especialistas señalan que el acceso temprano a cuidados intensivos puede aumentar considerablemente las probabilidades de supervivencia.
Cómo prevenir el contagio
La OMS recomienda varias medidas básicas para reducir el riesgo de infección:
- mantener limpios hogares y lugares de trabajo
- sellar agujeros por donde ingresen roedores
- almacenar alimentos de manera segura
- no barrer ni aspirar excrementos secos de ratón
- humedecer superficies contaminadas antes de limpiarlas
- reforzar el lavado de manos
Además, durante brotes o casos sospechosos, las autoridades sanitarias recomiendan identificar rápidamente a personas infectadas y monitorear a sus contactos cercanos.





