“Las urnas demuestran que no hemos sido capaces de recuperar la confianza de la sociedad ni de construir una propuesta atractiva para el electorado. La derrota ha sido apabullante”.

Es parte de lo que han manifestado líderes de tres grupos políticos de militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI),el partido perdedor de las últimas elecciones celebradas en seis estados de la República Mexicana.

Éstos líderes se han sumado a la ola de críticas iniciadas por Roberto Madrazo y Francisco Labastida, cuestionan fuertemente el actuar del dirigente nacional del tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas, incluso han pedido su renuncia.

Ellos piden una “renovación total” del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que incluye también a su secretaria general, Carolina Viggiano.

Fue por medio de una carta que los priístas expresaron su preocupación y molestia por la “crisis profunda” que está viviendo su partido, recordando las derrotas del 2021 y 2022 “en las que sólo se ganó una de las 20 gubernaturas que se eligieron y en cambio perdimos 10 Estados que gobernábamos”.

El desplegado fue firmado por José Encarnación Alfaro, quien encabeza la agrupación Movimiento Lider; Fernando Lerdo de Tejada, de Plataforma PRI, y José Ramón Martell, de Alianza Generacional, todas ellas agrupadas en el Frente Nacional.

Los líderes priistas denunciaron que “Es evidente que la Dirigencia Nacional del Partido no ha podido cumplir con su responsabilidad primaria que es ganar elecciones; y en cambio ha asumido una visión patrimonialista, con una actitud excluyente, autoritaria y centrada sólo en intereses y ambiciones personales, constituyéndose, además, en motivo de bochornosos escándalos que afectan nuestra imagen y prestigio”.

Pero tienen esperanza y exhortan a la “unidad partidaria”, pues consideran que el PRI todavía tiene mucho que aportar a México.

“Hacemos un llamado a todos los priistas, a hacer una reflexión profunda sobre el futuro de nuestro partido. Invitamos a los dirigentes históricos, a los líderes actuales, a los excandidatos, y sobre todo a los millones de militantes y simpatizantes, a no dejar que nuestro Partido desaparezca ante intereses particulares que nada tienen que ver con los de México”.

“Un PRI débil no conviene a nadie: no conviene a la democracia mexicana y la pluralidad política, no conviene a la Alianza por México, no conviene al País”, dijeron.

Estas son las tres propuestas que los líderes priistas lanzaron para, según ellos, revertir la situación en la que se encuentra su partido: 

  1. La inmediata renovación de la Dirigencia Nacional, a fin de iniciar una nueva etapa con una dirigencia incluyente y de amplios consensos, para enfrentar los tiempos cruciales que vienen. No se trata abrir un debate sobre períodos estatutarios de dirigencia; es una consecuencia del balance de resultados frente a los retos inmediatos; es una cuestión de ética política, de honestidad responsable, de dignidad y de atención al interés superior del Partido.
  2. Que se revise la integración del Consejo Político Nacional y de los Consejos Estatales, a fin de elegir de forma incluyente, los órganos de gobierno del Partido.
  3. Se convoque a una Asamblea Nacional Extraordinaria para actualizar estructuras, renovar estrategias y, sobre todo, para elaborar un Proyecto Alternativo de Nación, que sea referente para todos los puestos de representación nacional del Partido y que constituya la alianza electoral “Va por México”, en una auténtica propuesta de gobierno de coalición.