La Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica causó la suficiente polémica para que fuera degradada a calidad de “proyecto de guía para asignación de recursos en situación de contingencia” y bajada de la página del Consejo de Salubridad General. Sin embargo, el texto final será puesto a consideración del pleno para su aprobación, volviéndolo decreto.

Dr. Ignacio Santos Preciado.

El documento busca homologar la respuesta médica para los casos en que el personal y las instalaciones, así como los respiradores disponibles se vieran rebasados por la cantidad de enfermos. Es decir, intenta guiar al cuerpo médico para que decidan salvar a unas personas sobre la vida de las otras. La filosofía detrás de la guía es priorizar el salvamento de años-vida por sobre la cantidad de vidas; en términos simplificados es favorecer a los más jóvenes por sobre los viejos, por tener una mayor esperanza de vida.

“Yo creo que el presidente no ha leído la Guía, porque va en contra de todo lo que ha defendido toda su vida. Para empezar, va en contra del Art. 1 de nuestra Constitución, que prohíbe cualquier discriminación: ya sea por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, etc.” dice en su redes sociales el doctor en Física Arnulfo Castellanos Moreno, catedrático de la Universidad de Sonora.

“Pero el fondo es la ideología neoliberal, utilitarista, que ve a los viejos como desechables, es una medida a favor del sistema económico que sirve para conservar fuerza de trabajo para el futuro y que elimina dependientes de los sistemas de pensiones. Es traicionar a quienes en esta vida ya hicieron su esfuerzo. Tampoco se puede admitir la prioridad a quien sea parte del personal médico. No todos son tan devotos como pretenden y la adicción a la práctica privada ha vulnerado severamente la conducta moral” argumenta Castellanos Moreno pues, según la Guía, el personal médico tendría preferencia también sobre el resto de la población.

Los esfuerzos del Gobierno Federal para mejorar la infraestructura hospitalaria y que no se vea rebasada en la parte crítica de la pandemia no han sido pocos, desde la reconversión hospitalaria (significa que hospitales enteros se concentren sólo en pacientes Covid-19), el convenio con los hospitales privados, la compra de ventiladores y monitores mecánicos y el puente aéreo entre México y China con material sanitario que este fin de semana contempla dos viajes más. El problema ha sido la correcta distribución del equipo médico, pues ha faltado coordinación entre la federación y los gobiernos estatales. Ante el previsible regateo de los gobernadores, la Secretaría de Salud no ha inspeccionado el quehacer de las entidades.

El Dr. José Ignacio Santos Preciado, Secretario del Consejo de Salubridad General (CSG), defendió la Guía en conferencia de prensa el pasado jueves 16: “El documento no es el hilo negro, todos los países han tenido que utilizar una guía de triaje, es lo más adecuado que puede hacerse, es nuestra obligación como Consejo, no estamos anticipando una catástrofe, pero debemos prepararnos para una catástrofe. Los recursos son limitados en todo el mundo y lo estamos viendo en otros países. Este proyecto se tiene que presentar al consejo para que se vuelva un acuerdo, se publique en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y se haga la obligatoriedad” declaró el secretario.

Después de varias revisiones, el CSG publicó que “el proyecto está concluido. Toda vez que el Consejo se encuentra en sesión permanente el PROYECTO se presentará a la consideración y, en su caso, de ser aprobado, se publicará en el DOF”.

“Sabemos que se presta a interpretaciones, pero es una guía para todas las entidades federativas y los comités de ética de los hospitales. Se busca salvar vidas, utilizar los recursos en forma racional pues hay quien tiene mayor riesgo de complicaciones” dijo Santos Preciado.

El CSG consta de 13 integrantes con voz y voto, y recientemente se adicionaron 6 por la contingencia. El documento se somete a los vocales y a los integrantes invitados, que lo revisaran y se pondrá a consideración en pleno para su aprobación.

“La guía está jurídica y bioéticamente sólida, los integrantes son expertos todos, la mitad son de la UNAM, uno es de la Universidad de Oxford, es decir, ya se ha revisado externamente al grupo y el consenso es que la guía tiene todos los elementos necesarios,” concluyó el secretario Santos Preciado.

Por su parte, el Dr. Miguel Castellanos Moreno comenta en su texto “López Obrador en la encrucijada”: “Todas las referencias que sustentan su Guía proceden de los países que ahora tienen miles de muertos, precisamente porque los gobiernos neoliberales de esos países ‘desarrollados’ ignoraron la salud pública. De esos sistemas de salud extrajeron sus ‘principios’ de bioética. Por lo menos tres de las 16 referencias están extraídas de la Universidad de Stanford, donde el principal impulsor de la guía realizó sus posgrados. En todo caso, el Presidente debe someter el documento a consulta pública.”

“Es un asunto muy difícil, pero la quieren simplificar vistiendo su accionar de una objetividad que no existe y de una ciencia que no es tal”, externa el Dr. Arnulfo Castellanos, y agrega: “Es una vergüenza que a eso le digan bioética. No tiene bio, ni ética tampoco. Peor si sabemos que estamos en México y que aquí, un político fumador, borracho y barrigón, va a ir primero que cualquiera. Para finalizar, ese documento es el maquillaje para decir tu si y tú no. Las decisiones serán tras bambalinas”.

Quien tenga menos puntos de la tabla, tendrá privilegio.

La propuesta de Castellanos Moreno es la siguiente:

1) La decisión para la asignación del respirador y los cuidados intensivos disponibles debería ser en ORDEN DE LLEGADA.

2) Aquella persona que llegó después debería ser trasladada rápida y eficientemente, con recursos del Estado, a un hospital donde sí estén disponibles los instrumentos y personal médico necesarios para su atención.

3) El único personal médico que tendría prioridad es aquél que sí se quedó a trabajar en la atención a COVID-19 en este periodo de urgencia. No aquellos que mejor pidieron vacaciones, licencias sin goce de sueldo, o renunciaron porque pueden vivir de su práctica privada.

Para el Dr. Arnulfo, la estrategia de contingencia estuvo mal planteada, pues “el Estado consideró a algunos especialistas, pero dejó fuera a otras especialidades que también tenían algo que decir. En concreto, para responder la siguiente pregunta:

¿Cuál daño económico es menor, aislar el tránsito de población de un país a otro, o dejar movimiento libre y después decretar cuarentenas generalizadas?”

El hecho es que la gente no está haciendo el caso suficiente. Tomando como base que ellos se equivocaron, procede exigirles que resuelvan a cabalidad el problema. Que saquen instrumentos de las piedras y no estén confiando en que ya se los entregaron a los gobernadores”, concluye.

Cabe añadir que el Gobierno Federal publicó un Pronunciamiento Bioético ante la Pandemia desde el 12 de Marzo, firmado por Manuel H. Ruiz de Chávez, comisionado Nacional de Bioética. En el prólogo, el texto reza que: “se constituye como imperativo bioético tomar todas las medidas necesarias para evitar daños prevenibles a la población, considerando especialmente las necesidades de personas en condiciones de vulnerabilidad, esto es, desde la población sujeta a un esquema ambulatorio de cuidado, recluida en casa, hasta las personas adultas mayores, quienes viven con enfermedades crónicas, como hipertensión, diabetes, EPOC, cardiopatías en general, o inmunodepresión, así como los propios profesionales de la salud “.

El comisionado Ruiz de Chávez presentó su renuncia al cargo desde el 20 de marzo, pero se hizo efectiva apenas el pasado miércoles 15 de abril, en medio de la polémica desatada por la Guía. Según fuentes del sector salud, la renuncia fue por motivos personales, pues deseaba retirarse.

Sin embargo, el Consejo Consultivo del cuerpo colegiado que encabezó hasta el miércoles Ruiz de Chávez, había expresado su desacuerdo con el contenido del documento.

Redacción: Libera Radio.