Isabel Dorado Auz

isabel.dorado@unison.mx

Las y los docentes afiliados al STAUS decidieron por dos terceras partes estallar la Huelga en la Universidad de Sonora, en gran medida como un acto de protesta.

Protesta por estar sujetos al tope salarial, implementado por el sistema neoliberal y que ha continuado la 4T, a pesar de que año tras año se pierde poder adquisitivo, dado que dicho tope queda siempre por debajo de la inflación anual.

Protesta porque Cláusulas ya convenidas desde 2023 en el Contrato Colectivo de Trabajo aún no se han cumplido. Por ejemplo, la DÉCIMA OCTAVA que establece que “… las partes acuerdan discutir en la CMGAA, algunas propuestas específicas de modificación del EPA que la parte sindical presente, así como someterlas a consideración del H. Colegio Universitario, en el momento en que dicho órgano colegiado se encuentre en el proceso de revisión de dicha normatividad…”; la VIGÉSIMA SEXTA, que dice “La Universidad y el STAUS se comprometen a discutir, y en su caso aprobar, criterios para el reconocimiento de antigüedad laboral, en un plazo que no exceda la terminación del semestre 2023-1”; la TRIGÉSIMA TERCERA, “Las partes acuerdan continuar con las reuniones tripartitas UNISON, STAUS  y Secretaría de Hacienda del Gobierno del Estado, con el objeto de buscar alternativas de atención y solución al tema del ISR…”

Si a eso le agregamos que el poder judicial, en su rama laboral, intentó negarnos el Derecho a Huelga, archivando el expediente, la protesta se hace más evidente, dado que se supone que este nuevo poder judicial debería ser más cercano a la clase trabajadora, tomando una clara distancia del poder judicial neoliberal que en muchas ocasiones actuó en contra de la base trabajadora. La pregunta que surge, es si valió la pena acudir a las urnas para elegir a nuestros verdugos, según se comenta con mucha insistencia dentro de la comunidad universitaria.

Se protesta, porque no se tiene claro a qué le apuesta la 4T al dejar en estado de abandono a la principal casa de estudios de educación superior en el estado de Sonora. Por qué el gobierno del estado toma como aliada a la burocracia dorada, misma que si se aumento sus sueldos en forma escandalosa, llegando al extremo de un aumento superior al 100% de un puesto que no es reconocido por la actual ley universitaria, el secretario de la rectoría, mismo que hoy gana más que el gobernador del estado. ¿Cuáles son realmente los intereses que defiende el gobernador del estado y cuál es el rumbo que realmente quiere que tome la Universidad de Sonora? Quienes votamos por el gobierno de izquierda, esperamos que se actúe en consecuencia y se le brinde a nuestra Alma Mater todo el apoyo que requiere para educar y formar a las nuevas generaciones que harán grande al estado, y eso pasa por mejorar los salarios de l@s docentes y, sobretodo, que honren los acuerdos que han firmado desde 2023.