• 2 de cada 3 personas (67%) respaldan aumentar los impuestos a las bebidas alcohólicas. Incluso entre quienes beben con frecuencia, más de la mitad (52.7%) está de acuerdo (Encodat 2025, análisis del INSP).
  • El 88% de los encuestados estuvo de acuerdo con reducir los horarios de venta de bebidas alcohólicas, 86.9% con eliminar su patrocinio en equipos o eventos deportivos y 86.8% con aumentar la edad mínima para comprar alcohol (Encodat 2025, análisis del INSP).
  • 94% de la población de la Ciudad de México considera el alcohol como un problema de salud pública, siendo la principal preocupación la violencia (75%).

27 agosto, 2026. En los últimos días, dos estudios han revelado una realidad contundente en México: la ciudadanía respalda el fortalecimiento de las políticas públicas destinadas a reducir los daños asociados con el consumo de alcohol.

De acuerdo con el primer estudio, desarrollado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones,1 muestra cifras que no dejan dudas: el 95.7% apoya garantizar el derecho al diagnóstico y tratamiento, el 95.6%, aumentar las sanciones por conducir bajo sus efectos y 92.8%, ampliar los puntos de revisión de alcoholimetría.

Lejos de rechazar la regulación, los resultados muestran que la gran mayoría de la población mexicana acepta la regulación del alcohol, e incluso las respalda con contundencia.

El mismo estudio evidencia una fuerte aceptación hacia a medidas que regulan el entorno en el que se comercializa y promociona el alcohol. El 88% estuvo de acuerdo con reducir los horarios de venta de bebidas alcohólicas, 86.9% con eliminar su patrocinio en equipos o eventos deportivos, y 86.8% con aumentar la edad mínima para comprar alcohol. Incluso reducir el número de establecimientos de venta de alcohol cuenta con el respaldo de 79.4% de la población.

La doctora Iliana Murguia, catedrática de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y miembro del Comité Técnico Interinstitucional Sobre Alcohol (CTISA), declaró al respecto: “Estos resultados nos muestran algo que desde la salud pública debemos tomar con absoluta seriedad: la población mexicana está abierta a modificaciones de las políticas públicas que permitan reducir el consumo de alcohol y sus consecuencias. El consumo de alcohol ocurre dentro de un entorno determinado por el precio, disponibilidad, publicidad, horarios y puntos de venta. Modificar ese entorno es una herramienta legítima y necesaria de salud pública que debemos utilizar para mejorar la salud de la población. Por eso, estos hallazgos deben ser entendidos como una oportunidad para avanzar.”

El segundo estudio, una encuesta realizada por la casa encuestadora Dinamia,2 reveló que 94% de la población considera que el consumo de alcohol es un problema de salud pública, siendo la principal preocupación la violencia, y específicamente la violencia contra las mujeres (83%) y la violencia familiar (78%).

En ambos estudios, las mujeres mostraron consistentemente un mayor apoyo a estas medidas en comparación con los hombres, mientras que las diferencias asociadas a la edad y al nivel socioeconómico fueron menores.

Estos hallazgos refuerzan la idea de que en México existe una base social favorable para avanzar hacia una política integral de alcohol.

El problema no radica, entonces, en la falta de legitimidad social, sino el rezago de las políticas públicas.

México arrastra importantes pendientes regulatorios. La última reforma al Reglamento de la Ley General de Salud en materia de publicidad de bebidas alcohólicas se realizó en 2008 y la última reforma fiscal específica sobre bebidas alcohólicas corresponde a 2013. Además, las reglas sobre disponibilidad son heterogéneas entre entidades y municipios.

Al respecto, el doctor Luis Solís Rojas, médico psiquiatra y reconocido especialista en adicciones, comentó: “Los resultados muestran que existe una ventana de oportunidad para que México actualice su política de alcohol. Conocer el nivel de aceptación de las distintas medidas permite identificar una ventana de oportunidad para que las autoridades impulsen políticas regulatorias más efectivas, integrales y sustentadas en evidencia científica. La aceptación social no sustituye la evidencia científica, pero aporta información estratégica para fortalecer el diseño, comunicación e implementación de políticas públicas con mayor legitimidad y posibilidades de permanencia.”

Actualizar la política de alcohol exige una estrategia integral, y los impuestos son su pieza central: son la medida más costo-efectiva disponible y la que México lleva más tiempo sin actualizar.

A su alrededor, además, deben articularse la regulación de la disponibilidad, de la publicidad y patrocinio, medidas contra la conducción bajo los efectos del alcohol, y el acceso oportuno a diagnóstico y tratamiento.

Para Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA): “Estos resultados son particularmente relevantes porque demuestran que la regulación del alcohol no solamente es una necesidad sustentada en la evidencia científica, sino también una medida que cuenta con respaldo social. Durante años se ha argumentado que fortalecer la regulación del alcohol podría generar rechazo social. Hoy tenemos evidencia para cuestionar esa idea. La sociedad mexicana está dispuesta a respaldar medidas que reduzcan los daños asociados al consumo de alcohol. Por eso, la discusión ya no debería centrarse en si la población acepta una política más estricta, sino en por qué las autoridades siguen postergando regular lo que la evidencia científica demuestra y la propia sociedad demanda. Corresponde a las autoridades convertir esa legitimidad social en decisiones públicas capaces de proteger la salud de la población y actualizar un marco regulatorio que, en varios de sus componentes fundamentales, lleva más de una década sin responder adecuadamente a los desafíos actuales”.

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Sobre la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA):

La Red de Acción Sobre Alcohol (RASA) es una coalición de organizaciones de la sociedad civil y de ciudadanas y ciudadanos, con el propósito de poner en el debate público la urgente necesidad de fortalecer las políticas públicas para el control de bebidas alcohólicas en México.

RASA impulsa políticas basadas en evidencia científica y libres de conflicto de interés, alineadas con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La integran El Poder del Consumidor, Salud Justa MX, Red por los Derechos de la infancia en México (Redim), Servicios a la Juventud, Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, Centros Mahanaim, Voces Jóvenes por el Derecho a la Salud MX.

Más información: https://accionsobrealcohol.org/

 
1 López-Olmedo, N., Colchero-Aragonés, M. A., Reyes-García, A., Ledesma-Torres, L. A., Shamah-Levy, T., & Barrientos-Gutiérrez, T. (2026). Aceptabilidad de modificaciones a políticas públicas para reducir el consumo de alcohol en población mexicana. Salud Pública de México, 68(4 (jul-ago)), 400–408. https://doi.org/10.21149/18219

2 Dinamia (2026). Encuesta de opinión sobre alcohol y postcampaña CDMX. Dinamia. Ciudad de México.

Publicado originalmente en: https://elpoderdelconsumidor.org/2026/08/la-sociedad-respalda-impulsar-medidas-para-regular-el-alcohol-pero-las-politicas-siguen-rezagadas-en-mexico/